2. El nacimiento
2. El nacimiento
Según el texto poco claro de Éx1:16, la mujer parturienta se sentaba quizá sobre dos piedras separadas, que hacían las veces de silla de alumbramiento y cuyo uso está atestiguado en la época rabínica y en ciertos ambientes del Oriente moderno. Según Gén30:3, Raquel pide que Bilhá dé a luz sobre sus rodillas; Gén50:23 dice que «los hijos de Makir, hijo de Manasés, nacieron sobre las rodillas de José»; Job, al maldecir el día en que nació, lamenta que hubiese habido rodillas para acogerle, Job 3:12. De todo esto se ha querido concluir que el nacimiento tenía a veces lugar sobre las rodillas de otra persona, comadrona o miembro de la familia, y en realidad esta costumbre se acusa fuera de Israel. Pero la explicación es probablemente más sencilla: en el caso de Raquel y en el de José debe de tratarse de adopción, cf. Gén 48:12,¹ y Job 3:12 habla de las rodillas de la madre que da el pecho a la criatura.
De Éx1:19 se podría deducir que las mujeres israelitas tenían partos fáciles, como también hoy día con frecuencia las aldeanas y beduinas de Palestina. Pero este texto aislado tiene poco peso al lado de la sentencia dictada contra la mujer en Gén3:16: «Multiplicaré las fatigas de tus embarazos y engendrarás hijos en el dolor.» A esto responde la experiencia corriente, y los dolores de parto son un término frecuente de comparación entre los profetas, Is13:8; Is21:3; Is26:17; Jer 4:31; Jer6:24; Jer13:21; Jer22:23; Jer50:43; cf. también Éx15:14; Is37:3=2Re19:3; Os13:13; Sal 48:7. A la madre la asistía una comadrona, Gén35:17; 38:28, y Éx1:15 indica que existían comadronas profesionales. Según Jer 20:15; cf. Job 3:3, el padre no se hallaba presente al parto.
Se lavaba al niño, se le restregaba con sal — las campesinas de Palestina dicen todavía hoy que esto fortalece— y se le envolvía en pañales, Ez 16:4; cf. Job 38:8-9. Ordinariamente lo criaba la madre, Gén21:7; 1Sam1:21-23; 1Re3:21; ,2Mac 7:27 pero a veces se lo confiaba a una nodriza, Gén 24:59; 35:8; Éx 2:7-9; Núm 11:12; 2Sam 4:4;2Re11:2, como se hacte también en Mesopotamia y en Egipto.
Se destetaba a la criatura mucho más tarde que ahora, cf. en el caso de Samuel, ISam 1:20-23, a los tres años según 2Mac 7,27, que era también la práctica antigua en Babilonia. El final de la lactancia de Isaac se celebra con una fiesta, Gén 21:8.
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