18 Si los cuerpos son verdaderos
SI LOS CUERPOS SON VERDADEROS
32. R.– ¿Qué piensas de las demás cosas?
A.– ¿A qué te refieres?
R.– A lo que favorece a mi causa, pues restan Dios y el alma, y si los dos son verdaderos, porque en ellos está la verdad, ya nadie duda de la inmortalidad de Dios. Y también el alma deberá tenerse por inmortal si se prueba que es sede de una verdad que no muere. Veamos, pues, ya la última cuestión, a saber: si el cuerpo es en verdad verdadero, esto es, si no está en él la verdad, sino más bien una imagen de la misma. Porque si los cuerpos, que muy bien sabemos están sometidos a la muerte, poseen la verdad en la misma forma que las ciencias, ya habrá que privar a la dialéctica de su privilegio de reguladora de las demás artes. Porque también parecen poseer su verdad las realidades materiales que no han sido efecto del arte de disputar. Y si ellos son verdaderos por algún género de imitación, y por lo mismo, distan de la verdad pura, nada impedirá a la dialéctica para que sea considerada como la misma verdad.
A.– Entre tanto indaguemos la naturaleza de lo material; y veo que llegando aquí a una conclusión, nuestra controversia no se acaba.
R.– ¿Cómo sabes lo que quiere Dios? Atiende, pues; yo creo que todo cuerpo está limitado y contenido por una forma y especie, sin la cual no sería cuerpo. Y si la tuviese verdadera, sería alma. ¿Opinas de otro modo?
A.– Asiento en parte; de lo demás, dudo; concedo que para ser cuerpo se requiere una figura. Pero no entiendo lo que añades: si la tuviera verdadera, sería alma.
R.– ¿No recuerdas ya lo que dijimos al principio del libro primero acerca de las figuras geométricas?
A.– Bien haces en recordármelo; lo recuerdo, y muy a gusto.
R.– ¿Se hallan las figuras en los cuerpos tales como las concibe aquella disciplina?
A.– No; antes son mucho menos perfectas.
R.– ¿Y cuáles te parecen las verdaderas?
A.– No me hagas tales preguntas. Pues ¿quién es tan ciego que no vea que las figuras concebidas por la ciencia geométrica están en la misma verdad y la verdad en ellas, mientras las figuras de los cuerpos aspiran a ser lo que ellas, con cierto remedo de la verdad, y en este aspecto son falsas? Ya entiendo, pues, cuanto querías demostrarme.
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