Esclavitud y servidumbre
Armando Raggio (Brasil), Instituto de Pesquisa Econômica Aplicada
Libertad
Concepto y formas. En la esclavitud un ser humano es apropiado por otro o sometido al trabajo sin ninguna retribución y sin que pueda actuar por voluntad propia, privado del derecho de ir y venir y, por lo tanto, de ser sujeto de sus actos y de pertenecer a sí mismo. Un esclavo es forzado a trabajar por medio de amenazas físicas o mentales; apropiado o controlado por un señor, usualmente a través de abuso mental o físico o de amenaza; es deshumanizado y tratado como mercadería o comprado y vendido como propiedad, limitado o contenido en su libertad. Esclavitud por descendencia es cuando alguien nace hijo de esclavos o pertenece a un grupo percibido como destinado a ser esclavizado. La esclavitud está presente en la antigüedad desde Grecia y el Imperio Romano, sin haber desaparecido jamás, aunque se haya transformado a través del tiempo en servidumbre o trabajo forzoso. Una persona se somete a la servidumbre por deuda cuando, por ejemplo, toma prestado un pequeño monto para comprar remedios, siendo entonces obligada a trabajar largas horas por día, todos los días de la semana, el año entero, recibiendo alimentación básica y hospedaje como pago sin, no obstante, cancelar la deuda. La servidumbre por deuda afecta a por lo menos 20 millones de personas hoy en día. El trabajo forzoso afecta a personas ilegalmente reclutadas por individuos, gobiernos o partidos políticos y obligadas a trabajar, generalmente, bajo amenaza. Otros conceptos a considerar son los de tráfico, trabajo infantil, casamiento precoz y forzoso.
El tráfico involucra el transporte y comercio de personas –mujeres, niños u hombres– de una región a otra con la intención de someterlas a la esclavitud. El trabajo infantil afecta a casi 180 millones de niños en el mundo entero, ocupados en actividades que perjudican la salud y el bienestar. El casamiento precoz y forzado afecta a mujeres y niñas casadas sin opción y obligadas a vivir bajo servidumbre, acompañada generalmente de violencia física. Igualmente debe considerarse la servidumbre por hábito, fe, ideología o conciencia. La servidumbre se inicia por la fuerza y contra la voluntad, y con el tiempo acostumbra a los siervos. Después, los seres humanos sirven por hábito, voluntariamente y sin sufrimiento. No habiendo conocido la libertad y su significado, se someten ante quienes sus padres se sometieron solo bajo imposición. Servidumbre por fe significa la entrega al servicio de una creencia, por la voluntad deliberada de servir en misión de Dios o en reconocimiento de una gracia. La servidumbre por principios ideológicos es la defensa de ideales políticos y filosóficos, pero no siempre es racional, y puede confundirse con la servidumbre dogmática. Servir por conciencia significa entregarse a una causa por voluntad propia, por opción racional en defensa del libre arbitrio y de la condición humana. Para Sócrates, ¡sólo la servidumbre crea al señor!
El origen de la esclavitud y de la servidumbre. El hombre primitivo se alimentaba de la recolección que consumía in natura y de la carne de los animales que capturaba y mataba para consumir. Buscaba el sustento enfrentando a los otros y a los animales. Ante la escasez, se trababa la guerra hasta que los vencidos huían o eran hechos prisioneros, sometidos o asesinados, cuando servían de alimento para los vencedores. Sometidos al trabajo en las misiones más arriesgadas, los vencidos eran absolutamente impedidos de ir y venir. A partir de la organización social, los territorios eran delimitados no solo mediante la vigilancia, sino a través de la ocupación pastoril y, más tarde, por medio de las prácticas de cultivo. El poder sobre el territorio se organiza cada vez más y se concentra en los señores de las tierras y de los seres semovientes, e inclusive de personas. Los ocupantes de las glebas se tornaban siervos, libres para ir de un lugar a otro del mismo sitio, pero debiendo protección y satisfacción al señor, pagando aforo en productos de la agricultura y de la actividad pecuaria. Los caminos pertenecían a los señores, que disponían de ellos para el transporte de productos hacia el mercado y de tropas y máquinas para la vigilancia y la guerra. Los siervos y sus familias no solo ayudaban a conservar carreteras y caminos, sino que pagaban peaje como los viajeros en general. La esclavitud constituyó la base
económica de las primeras sociedades esclavistas, principalmente desde el siglo V a. C. hasta el siglo I d. C. Aristóteles consideraba que la esclavitud era una garantía indispensable para que los hombres libres pudiesen dedicar su tiempo a la política y al buen gobierno de la ciudad. Los esclavos eran considerados inferiores o inexistentes ante una persona libre. La remisión de la esclavitud en el Imperio Romano comenzó solo en el siglo I d. C., bajo la influencia de las ideas cristianas y, sobre todo, debido al agotamiento de las fuentes de nuevos esclavos con el fin de utilizarlos en la expansión territorial. Hasta el siglo XVII, sin embargo, hubo un gran crecimiento del número de esclavos debido a la explotación americana de la agricultura de gran extensión, bajo el régimen de plantation, en especial en el Caribe. El tráfico trasatlántico desembarcaba negros en Gorée, el lugar sin retorno, donde las familias se separaban para siempre. El comercio del “oro negro”, constituido por el triángulo Europa-África-América, fue un factor que contribuyó a la acumulación de capital en Europa e hizo posible la Revolución Industrial.
América Latina y la explotación esclavista hasta la abolición. Los colonizadores europeos enseguida desistieron de someter a los indios al trabajo, prefiriendo matarlos a medida que expandían las fronteras de ocupación. Negros vencidos en las guerras tribales africanas serían traídos para trabajar en las plantaciones de caña de azúcar y serían explotados hasta la muerte en la gran empresa colonial exportadora. Bajo el dominio español, Cuba mantuvo la esclavitud hasta 1886, superada apenas por el Imperio de Brasil que la prolongó hasta 1888. Después de Nigeria, los brasileños, cuyos ancestros fueron esclavos, constituyen la mayor nación negra del mundo. Eran 76,4 millones de personas, o sea el 45% de la población del país en el año 2000. Actualmente, en dos tercios de los estados de la federación brasileña los negros son mayoritarios, donde más de 50% de las personas se declaran negras o pardas. Pero dos revoluciones hicieron que la esclavitud fuera menos conveniente que el sistema de trabajo remunerado. La Ilustración estableció un nuevo orden filosófico y político que culminó en la Revolución Francesa, con la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789; y un nuevo orden económico fue sucesor de la Revolución Industrial que se había iniciado en Inglaterra. En la colonia francesa de Santo Domingo comenzaron rebeliones en 1790, que posteriormente condujeron a la abolición de la esclavitud hacia fines de 1793. Sólo así la Convención Nacional Francesa confirmó y extendió la abolición a todas las colonias en 1794. Napoleón restauró la esclavitud en 1802, aunque sufriese una derrota fragorosa
con la abolición en Haití, su principal colonia, en 1803. Finalmente, la Segunda República Francesa abolió la esclavitud en 1848. En las nuevas naciones independientes de la América española la abolición se estableció durante el proceso de independencia, muchas veces precedida de leyes de “libertad de vientres”, en algunos casos, y en otros durante los primeros años de independencia. Argentina declara la “libertad de vientres” en 1813 y su constitución de 1853 da por abolida completamente la esclavitud. La Liga de las Naciones, de la cual la Organización de las Naciones Unidas fue su heredera, promovió la Convención contra la Esclavitud, que termina con la esclavitud y crea un mecanismo internacional para perseguir a quien la practique; fue firmada por los países miembros el 25 de septiembre de 1926 y está en vigor desde el 9 de marzo de 1927. Hoy en día hay países como Mauritania que todavía practican y protegen la esclavitud. El año 2004 fue designado Año Internacional de Lucha contra la Esclavitud y por la Abolición, exactamente por el bicentenario de la República de Haití, el primer Estado negro en todo el mundo, símbolo de la lucha y de la resistencia de los esclavos y del triunfo de los derechos individuales y de los principios de libertad, igualdad y dignidad. Teniendo en vista inscribir en la memoria de los pueblos la tragedia del comercio trasatlántico de esclavos, el día 23 de agosto de 2005 fue designado como Día Internacional para la Conmemoración de la Abolición del Comercio de Esclavos, en alusión a la noche del 22 al 23 de agosto de 1791, cuando comenzó la rebelión de Santo Domingo –Repúblicas de Santo Domingo y de Haití– que desempeñó importante papel en la abolición de dicho comercio.
América Latina después de la abolición. Bajo el mito de la democracia racial las sociedades latinoamericanas ocultan, esconden y legitiman el estigma, el preconcepto y la discriminación. Brasil no extinguió del todo la esclavitud y la servidumbre con el trabajo asalariado. En este país, aún hoy, “se esclaviza” a individuos en régimen de trabajo forzoso o se los somete a la servidumbre por deuda. La abolición de la esclavitud no abolió el preconcepto racial, que recrudeció en materia de estigma y exclusión. Actualmente, la desigualdad de ingresos es ostensiblemente desfavorable para los brasileños afrodescendientes, discriminados en el acceso al trabajo y a la educación. La discriminación racial ejercida sobre indios y africanos se extendió con la república brasileña a los emigrantes europeos y asiáticos. Los descendientes de polacos son los “negros al revés”, así llamados en el sur. En lo que se refiere al trabajo forzoso, la Organización Internacional del Trabajo estima que hay en América Latina y el Caribe 1,3 millones de personas víctimas de dicha modalidad de
sumisión. Brasil enfrenta este problema con medidas como la liberación de trabajadores o el combate contra la impunidad. En 2004, países como Bolivia y Perú asumieron importantes compromisos contra el trabajo forzoso. Este afecta, entre otros, a los empleados en minas privatizadas, en industrias montadoras de zonas francas industriales y en el trabajo doméstico; hay casos incluso de abuso en el servicio militar obligatorio. Las formas más graves de trabajo forzoso fueron documentadas en la región del Chaco Boliviano, pero la servidumbre por deuda existe en otras áreas del país. En Perú, el trabajo forzoso es el resultado del sistema ilegal de reclutamiento y contratación de mano de obra en la cuenca del río Amazonas. Los pueblos indígenas de América Latina, que viven en áreas remotas, son especialmente susceptibles de ser sometidos a reclutamiento coercitivo y a la servidumbre por deuda. Por eso, fundamentadas en la crítica al principio de la igualdad formal ante la ley, que no garantiza iguales oportunidades a los menos favorecidos y menos privilegiados socialmente, las políticas de acción afirmativa se organizan alrededor de una demanda concreta de igualdad de oportunidades, buscando restituir de esta manera la igualdad entre los diferentes grupos raciales, con un tratamiento diferenciado y preferencial a quienes históricamente fueron marginados. La iniciativa de establecer porcentajes destinados a negros e indios del total de plazas ofrecidas por las universidades públicas brasileñas es una política de acción afirmativa, que debe contribuir a mitigar el daño acumulado durante siglos de segregación racial.
¿Qué será de la esclavitud y de la servidumbre? La restricción absoluta o relativa de la autonomía de la persona humana se configura bajo diversas formas de esclavitud y servidumbre. La propiedad física y la limitación del individuo mediante amenaza o violencia constituyen la anulación y el sometimiento de la persona, con apropiación del resultado de su trabajo corporal o intelectual, para satisfacción del señor o del patrón y la composición de su patrimonio. En el mundo contemporáneo, dentro de la globalización del capitalismo, en que el capital se desplaza sin respetar reglas y fronteras, subordinando a estados nacionales y sus poblaciones, la esclavitud y la servidumbre también adquieren nuevas formas, en que la anulación de las personas, con restricción al desarrollo, se verifica también y principalmente por la falta de empleo y remuneración condigna del trabajo, por la baja escolarización, por el analfabetismo, el hambre, la enfermedad, incluso por la falta de recreación y acceso a la cultura. La insuficiencia de políticas públicas de promoción, protección y defensa de la vida, el acceso restricto o su inexistencia, pueden contribuir a postergar
indefinidamente la eliminación de la esclavitud y de la servidumbre, mientras perduren desigualdades creadas por la economía y acentuadas por la política. La bioética entiende que la actual fase de desarrollo de la ciencia y de la tecnología es suficiente para viabilizar la más plena realización de los individuos, siempre y cuando ellos no sean apenas sujetos y señores de sí mismos, sino capaces de realizar opciones justas, moralmente plurales, y de este modo sean capaces de modificar no solo la propia existencia, sino la existencia de todos los hombres y de todas las mujeres y la historia de la humanidad.
Referencias Giovanni Berlinguer. Bioética cotidiana, Brasilia, UnB, 2004. - Leo Hubermann. História da Riqueza do Homem, Río de Janeiro, LTC, 1986. - Human Rights Education Associates / HREA. Año Internacional de Lucha contra la Esclavitud y por la Abolición (2004); Día Internacional para Conmemoración de la Abolición del Comercio de Esclavos (23, 08, 2005); La esclavitud y el trabajo forzoso, Internet, sitio visitado el 4 de marzo de 2006. - Luciana Jaccoud, Nathalie Beghin. Desigualdades Raciais no Brasil, Brasilia, IPEA, 2002. - Etienne La Boétie. Discurso da Servidão Voluntária, sitio Consciência. org, visitado el 10 de marzo de 2006. - Jean-Jacques Rousseau. Do Contrato Social, São Paulo, Nova Cultural, 2005. - Milton Santos. Por uma outra globalização, Río de Janeiro, Record, 2004. - ONU-OIT. Lucha contra el trabajo forzoso en América Latina, Departamento de Comunicación, Internet, 18 de mayo de 2005.
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