Valla, Lorenzo
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Biografía GER
Literato y filólogo, representante de un peculiar espíritu crítico dentro del llamado humanismo italiano del s. xv; n. en Roma en 1407 y m. también en Roma el 1 mayo 1457. A los 20 años se distinguió por un opúsculo, ahora perdido, De camparatiane Ciceranis Ouintilianisque, donde oponía a la tradicional admiración por Cicerón, su estima por Ouintiliano. En 1429-31 ostenta la cátedra de Retórica en la Univ. de Pavía. En estos dos años compuso De voluptate (Sobre el placer), obra en la que, ensalzando a Epicuro, considera como norma y finalidad de las acciones humanas a la utilidad y al placer; la defensa de las tesis epicúreas, entre otras cosas, causó tal escándalo que tuvo que abandonar Pavía. En esta obra rechaza de plano las cuestiones metafísicas estudiadas por Aristóteles y Platón sobre el placer; cree encontrar una solución o explicación en las escuelas prácticas, mostrando predilección por los epicúreos sobre los estoicos; también los cristianos obrarían por placer, aunque anteponiendo el celestial al terreno. En su revisión de esta obra (De vera bono, Sobre el verdadero bien), inclina sus tesis en un sentido cristiano: la verdadera felicidad es el placer de buscar el Sumo Bien, cultivar la virtud y amar a Dios, autor de todos los bienes. Después de una breve estancia en Milán y Florencia, pasa en 1437 al servicio del rey de Aragón. .En 1521 se publican en París los tres libros Historiarum Ferdinandi regis Aragoniae, escritos en 1445-46.Durante estos años de estancia en Nápoles escribe sus obras más famosas: Elegantiarum latinae linguae libri VI (reimpresa 60 veces entre 1471 y 1536). Expone cuestiones lingüísticas, gramaticales y estilísticas, así como el significado de numerosas palabras que tendrán una importancia fundamental, no sólo para la filosofía, sino también para la teología y la jurisprudencia, y sienta las bases para el estudio científico y literario de la lengua latina. En Disputationes dialecticae, aparte de atacar al aristotelismo como irreligioso por enseñar la eternidad del mundo y negar la inmortalidad del alma humana, pretende sustituir el Organum aristotélico por un sistema fundado en la interpretación racional del idioma. La Lógica es una parte de la Retórica y tiene un carácter esencialmente dinámico. Las categorías las reduce a tres: la sustancia, los predicados de cualidad y los predicados de actividad. Los modos válidos del silogismo son ocho. En el último libro trata de la necesidad de precisión con que deben ser usadas las palabras. Célebre es también su obra De libero arbitrio, en la que demuestra la imposibilidad de resolver de modo racionalístico el problema de la libertad tal como era planteado por los teólogos y filósofos conocidos por él (no muy bien). La presciencia divina y la libertad humana los considera como términos irreconciliables a priori: y trata de dar una explicación de tipo místico-fideísta que no va al nudo de la cuestión. En De falso credita et ementita Constantini donationes declamatio ( 1440), aparece una vez más su admiración por el latín, idioma en el que veía un signo del poder espiritual persistente de la Iglesia. Demuestra, con argumentos deducidos de la lengua en que estaba escrita, la falsedad de la pretendida donación de Constantino. A este periodo pertenece también De professione religiosorum (1442), en el que ataca la vida monástica, de un modo en el que se ve que no la comprende bien, como tampoco las más profundas exigencias del cristianismo. En Nápoles tuvo difícultades con los franciscanos, que quisieron procesarlo por herejía, de lo que le libró la protección del rey.
En 1444, habiendo sido expulsado de Nápoles, ve cumplido su deseo de volver a Roma junto a su anciana madre. Por encargo del papa Nicolás V realiza excelentes traducciones de algunos clásicos: Homero, Heródoto, Tucídides, etc. Nombrado escritor apostólico, compone In Novum Testamentum ex diversorum utriusque linguae codicum collatione adnotationes. A este periodo romano pertenecen otros escritos, tales como Encomium S. Thomae Aquinatis (Alabanza de S. Tomás de Aquino). Las dudas antiaristotélicas insinuadas en él causaron escándalo en Roma. Las Disputationes dialecticae, anteriormente mencionadas, iban dirigidas contra los discípulos de Aristóteles, quienes, apoyándose en la autoridad del maestro, renunciaban a toda libertad de crítica. Conocido es también su sermón De mysterio Eucharistiae. La muerte de sorprende cuando defendía una de sus duras batallas contra el humanista tradicional Morandi. Otras polémicas y diatribas, desagradables por ambas partes, había mantenido con el también humanista Poggio.
Contra la idea generalmente admitida por los humanistas italianos de una vuelta a la latinidad clásica, V. no la acepta de manera indiscriminada. Cree necesario someter el latín a un examen crítico que permita comprender su íntima estructura y la consideración de los .escritores en sus perspectivas históricas. En él está implícita la idea de que el latín será válido solamente como idioma literario. Pésimo en sus obras filosóficas y teológicas, fue, sin embargo, gran filólogo y mejor estilista, quizá más acertado cuando teoriza que cuando pone en práctica sus ,teorías. Su influencia en los grandes humanistas Erasmo y Vives es considerable. En 1540 se hizo en Basilea una primera edición de sus Opera omnia (otras en 1543 y 1592). Para una visión de conjunto dentro del ambiente de la época.
P. GARCÍA FIDALGO.
BIBL. : G. MANCINI, Vita di Lorenzo Valla, Florencia 1891 ; G. 1NvERNlzzl, II Risorgimento, Milán 1871; V. ROSSI, II Quattrocento, 2 ed. Milán 1933; G. TOFFANIN, Storia dell’umanesimo, 5 ed. Bolonia 1952; F. GAETA, L. Valla, filologia e storia nell’Uma- nesimo italiano, Nápoles 1955.
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