Taquigrafia TECNOL.
Categoria:
Tecnología
Concepto y generalidades. Etimológicamente, t. deriva de taxos y graphe, que significan, respectivamente, breve y escritura. Ha recibido otras denominaciones, como Estenografía, Fonografía, Estatigrafía. La t. es el conjunto de signos mediante los cuales se puede representar la palabra simultáneamente a su pronunciación. El taquígrafo ha de desarrollar en su escritura un máximo de velocidad igual a la rapidez máxima empleada por el orador al pronunciar las palabras.El verdadero origen de la t. no se puede fijar con certeza. Pero algunos autores coinciden en que pueden considerarse ya taquígrafos los signos empleados por Tiron, esclavo del gran orador romano Cicerón, que han llegado a nosotros en algunos documentos de la época. Por entonces y posteriormente se usaron otros signos llamados siglas romanas, pero la traducción era tan confusa que Justiniano hubo de prohibir su uso en los documentos públicos. Tanto las siglas como las notas tironianas presentaban graves inconvenientes: además de ser millares, era muy lenta su ejecución, no cumpliéndose en ellas las características de la claridad y la brevedad; era algo parecido a las abreviaturas empleadas actualmente, pero largas y complicadas.La t. moderna nace en Gran Bretaña. En 1412 aparece el primer tratado. Posteriormente, Taylor y Pitman difundieron sus respectivos métodos. El sistema de Isaac Pitman (1837), universalmente empleado, da la mayor importancia a la aplicación racional de los principios usados para representar los sonidos respectivos. En Inglaterra se aplicó la t. a las necesidades del Parlamento, práctica que se ha extendido a la mayoría de las naciones. Los sistemas Prévost-Delauny, Aimé-Paris-Guénin y Duployé, son los más importantes de los practicados en Francia. En Alemania destacan los sistemas de Gabelsberger (1800-40) y StoIze-Scherey. Anteriormente (1796), Mosengeil adaptó al alemán la obra de Taylor. En los EE. UU. predominan los sistemas ingleses. En Sudamérica coexisten los sistemas ingleses con el de Martí, merced a algunos taquígrafos españoles emigrados. Para el italiano, Ángel Ramón Martí, hijo de Francisco de Paula Martí,adaptó el sistema del inventor de la t. castellana. Dalpino adaptó la del francés Coulon de Thévenot (de 1776) y Noé la de Gabelsberger. En Portugal, Joaquín Machado publicó en 1820 una adaptación del sistema Taylor. A. R. Martí tradujo la obra de su padre en 1822.Francisco de Paula Martí n. en Játiva e introdujo la t. en España en 1800, al hacer una versión del sistema Taylor, aunque casi simultáneamente otro español, Juan Álvarez Guerra, tradujo al castellano el mismo sistema, con el título de Taquigrafía o método de escribir con la ligereza con que se habla o lee. En 1802, Martí presentó a la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País un nuevo sistema que tituló Taquigrafía castellana o arte de escribir con tanta velocidad como se habla. Esta entidad, de la que Martí era individuo de mérito, solicitó y consiguió del Gobierno de Carlos IV la creación (1802) de una Cátedra de T., siendo inaugurada oficialmente la Escuela de T. el 1 sept. 1803, regentada por Martí hasta su muerte. En 1869 fue abolida la enseñanza oficial de la t., siendo mantenida desde entonces la Cátedra por la entidad anteriormente citada en el Instituto de Enseñanza Media de "San Isidro", de Madrid. Esta escuela madrileña agrupó a prestigiosos taquígrafos, como E. Vela, P. Fuentes Villaseñor, G. Flórez de Pando, C. González de Entrerríos, a quien se debe la sistematización del uso de los prefijos taquigráficos. Hoy la t. tiene en España la altura que pueda tener en los países más adelantados en la materia. Unos años más tarde que la de Madrid se formó la Escuela Catalana.La t. se empleó oficialmente por primera vez en las Cortes de Cádiz y desde entonces en el Parlamento, recogiéndose todo lo tomado en el Diario de Sesiones. Numerosos hechos históricos, guerras, tratados, etc., han puesto de relieve la importancia de esta materia como medio rápido para las comunicaciones. Periodistas, radio, cualquier campo transmisor de noticias utiliza los valiosos servicios del taquígrafo.Taquigrafía profesional. Taquigrafía comercial o de secretariado. La t. de escritos comerciales y correspondencia escrita oficial o particular es la más fácil en la vida profesional, pues generalmente se conocen de antemano una serie de abreviaturas y expresiones de uso habitual que se pueden usar sin mucho esfuerzo. Las palabras de saludo y despedida apenas cambian y la persona que dicta raramente alcanza una velocidad mayor de 80 palabras al minuto, pues ha de ir pensando lo que dicta. La velocidad generalmente necesaria para los escritos comerciales oscila entre las 60 y las 100 palabras por minuto.Taquigrafía periodística. Es tal vez la t. de más difícil aplicación, por la gran variedad de sus textos: noticias de todas clases, artículos, crónicas, sucesos; y también por la variedad de sus medios: teléfono, radio, etc., y situaciones. En los periódicos suelen tomarse muchas informaciones a última hora y es necesario, para darlas a las linotipias, que los taquígrafos sean rápidos en sus traducciones; es interesante también que sea este periodista un mecanógrafo veloz. La velocidad que puede pedirse al taquígrafo de prensa es de 120 a 140 palabras por minuto, que no es la máxima alcanzable.Taquigrafía de Congreso, discurso, conferencias, charlas, etcétera. Requiere la máxima velocidad en la escritura, sin que pueda precisarse las palabras necesarias por minuto. La velocidad de un orador oscila generalmente entre las 120 y 140 palabras por minuto, pero muchas veces llega a superar las 160, por lo cual el taquígrafo debe entrenarse a velocidades siempre crecientes de 140,TAQUIGRAF(A - TARASCOS150, 160, 170, 180 palabras. Pueden lograrse velocidades de 200 y hasta de 210 palabras, aunque no suelen darse.Existe la t. judicial, declaraciones, acusaciones y defensas ante los tribunales de justicia y también la de Redacción del Boletín Oficial de las Cortes Españolas. Estos puestos suelen cubrirse mediante oposiciones.La taquigrafía políglota. Crea muchas posibilidades, a causa de la extensión de los grandes organismos internacionales. Es arte más práctico que teórico, ciertamente ingenioso, con signos y reglas sistemáticos y ordenados que deben realizarse con soltura, sin vacilación, a base de concepción rapidísima del signo y de ejecución casi instantánea, con el consiguiente movimiento de la mano. Todo ello ha de ir unido a una amplia cultura. Se podría afirmar que no debe existir una palabra en el diccionario cuyo sentido general desconozca el taquígrafo.Últimamente ha surgido un sistema moderno, de origen americano, que basa su éxito en la rapidez de su aprendizaje; esta t. representa los sonidos con las letras del alfabeto; se le llama t. ABC, t. natural o método Speadwriting.JOSEFINA DE LA MACORRA.
BIBL.: C. DARTOIS, Cómo tomar las notas, Madrid 1968; E. MARTÍN GUZMÁN, Manual de taquigrafía, Bilbao 1968; M. B. OTAEGUI PARODI, Taquigrafía Martí, Montevideo 1970.
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