Tarascos
Categoria:
Cultura
Su origen no es seguro; los autores los emparentar con los nahuas. Sus tradiciones señalan como patria original Tzacapú, en Michoacán. Su hábitat era las orillas del lago de Pátzcuaro y sus pequeñas islas, donde se dedicaban principalmente a la pesca; así los aztecas les llamaron michoaque, ’gente que tiene pescado’. El nombre de t. les fue dado por error por los conquistadores. Quiere decir ’mi cuñado’, y así llamaban estos indios a los españoles que en los tiempos de la conquista se casaron con mujeres tarascas. Este pueblo se extendió por el N hasta el S de Guanajuato, y por el S hasta el lago de Chapala. La principal fuente para el estudio de los t. es la Relación de Michoacán, escrita por un fraile franciscano sobre tradición indígena, entre 1541 y 1550, por orden del virrey Mendoza. Según esta relación, el primer rey que puede ser considerado histórico es Tariácuri, conquistador que unió a las tribus rivales de las riberas del río Pátzcuaro. Desde este reinado hasta el del último monarca conocido, llamado Caltzontzin, ’sandaliavieja’, por los aztecas, se extendieron hasta las fronteras de Colima, oponiéndose y deteniendo a los conquistadores aztecas. Este último rey se rindió espontáneamente a Cristóbal de Olid, oficial de Hernán Cortés, después de 1521.Conservaban costumbres de su época nómada (chichimeca), tales como la cinta frontal y los largos mantos de pieles de animales y plumas de pato, la preparación de la comida para varios días, etc. Su sistema de gobierno era la monarquía hereditaria, en la que el rey era además sumo sacerdote y juez supremo. La base de su religión era el culto al fuego, y su principal dios tribal era Curicaveri (gran quemador), al que sacrificaban prisioneros de guerra, adornados con sus símbolos. Su lengua aglutinante no ha podido ser relacionada con otras, considerándose independiente. En la actualidad es hablada por 50.000 individuos. Como pueblo habitante de una región boscosa, la madera era utilizada en la construcción con preferencia a la piedra o al adobe. Incluso sus fuertes y palacios se construían Fon troncos.Los más importantes restos arqueológicos de este pueblo se encuentran en Tzintzuntzan, donde queda un grupo de cinco yácatas o pirámides, rectangulares por un lado y circulares por otro, a las que se asciende por una rampa de 10 m. de anchura, todas ellas sobre una plataforma. Están construidas por lajas superpuestas y recubiertas de losas labradas, adheridas con barro. Junto a estas construcciones se han encontrado tumbas con gran cantidad de objetos de cerámica y metal, en cuyo trabajo fueron maestros los tarascas.No fueron, sin embargo, grandes escultores en piedra. Las figurillas de cerámica encontradas en Chupícuaro pertenecen a un periodo arcaico, anterior a la llegada de los t. históricos. Representan figuras femeninas cubiertas de tatuajes y con trenzas, así como personajes robustos pintados de rojo con decoración amarilla. Las vasijas de este yacimiento son de muy variadas formas y colores: rojo sobre marrón; negro sobre rojo y blanco sobre rojo. La cerámica típicamente tarasca se parece a la de Colima, a base de animales y figuras humanas de gran expresividad. Las vasijas son de paredes muy delgadas decoradas en rojo, blanco y negro, y se apoyan en trípodes, con decoración de tipo negativo. Las formas de las vasijas están inspiradas en tipos vegetales. Son características de este pueblo las pipas de barro de forma angulosa. En metalurgia trabajaron principalmente el cobre y los restos encontrados representan pectorales en forma de luna creciente, de cobre dorado, y cascabeles. Arte típico de los t. son los mosaicos de plumas, en los que consiguieron redos de gran belleza, al igual que otros pueblos del altiplano. Aún en tiempos de los españoles se les encargaba a estos indios ornamentos de iglesia de este material, de los que se conservan varios ejemplares.M. BALLESTEROS GAIBROIS.
BIBL.: J. ACOSTA, Exploraciones arqueológicas realizadas en el Estado de Michoacán durante los años 1937 y 1938, "Rev. del Museo de Etnología y Antropología", III no 2, México; D. F. RUBIN DE LA BORBOLLA, Los tarascos, en Arte precolombino del Occidente de México, México 1946; Relación de las ceremonias y ritos y población de los indios de Michoacán, hecha al Ilmo. D. Antonio de Mendoza, virrey y gobernador de esta Nueva España, por S. M. MORELIA, 1903, y también ed. J. TUDELA, Madrid 1953, con estudios complementarios de J. CORONA NúÑEZ y R. KIRCHHOFF.
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