Tajo, Rio GEOG.
Categoria:
Geografía
El más largo de la península Ibérica (1.120 Km.), a la que atraviesa de E a O, desde el Sistema Ibérico hasta el océano Atlántico. Su cuenca discurre entre el Sistema Central y los montes de Toledo, y totaliza 80.947 Km’, de los que corresponden a Portugal 24.108. Su nombre alude a las características de encajamiento, a su tendencia a discurrir por el fondo de cortes o tajos.La cuenca. EJ T. nace en Casas de Fuente García, término de Frías, provincia de Teruel, a 1.393 m. de altitud. El conjunto montañoso al que pertenece este lugar, los llamados montes Universales de la comunidad de Albarracín, en la cordillera Ibérica, es uno de los principales nudos hidrográficos de la Península, pues en él nacen también los ríos Turia, Cabriel y Júcar, que llevan sus aguas al Mediterráneo (v. IBÉRICO, SISTEMA II). El T. tiene allí escaso caudal y un cauce poco diferenciado, que se labró en un valle de existencia anterior, formado por dislocaciones en esa cordillera. Toma la dirección NO del mismo valle, y forma límite entre las provincias de Teruel y Guadalajara de un lado, y las de Teruel y Cuenca de otro. Después cambia su curso hacia el SO y, con profundas hoces en las que se represa, atraviesa la provincia de Guadalajara.En su tramo medio o propiamente meseteño, pierde torrencialidad y discurre por amplias campiñas, que él y sus afluentes han excavado barriendo la costra calcárea de los páramos, y sobre las que se forman terrazas de 12, 30 y 50 m. de altura sobre los actuales cauces.Recibe en este tramo importantes afluentes: Jarama (colector a su vez de los ríos Manzanares, Henares y Tajufya), Alberche, Tiétar y Alagón por la derecha; Algodor, Almonte y Salor por la izquierda. Estos últimos proceden de los montes de Toledo (v.), que es alineación montañosa poco elevada, sin nieves y con pocas lluvias, por lo que dan poco caudal al Tajo. Más importantes son los primeros, que proceden del Sistema Central. El Alberche y el Tiétar recogen gran parte de la escorrentía de Gredos.Estos afluentes de la derecha encuentran un nivel de base más bajo que los que marchan en dirección opuesta, hacia el Duero, desde las mismas sierras; la erosión de los del T. es más activa y, así, el Alagón ha remontado su nacimiento a la submeseta N. En este segundo tramo, el T. abandona la provincia de Guadalajara y atraviesa las de Madrid, Toledo y Cáceres, labrando su cuenca en la fosa tectónica que se extiende entre el Sistema Central (v.) y los montes de Toledo (vega del T.). En algunos trechos divaga por un amplio valle; en otros se hunde o encaja por epigénesis en los materiales paleozoicos subyacentes. En torno a Toledo, forma un meandro encajado o torno, sin que la dureza de las rocas de su cauce le permita un recorrido menos accidentado.Sobre la penillanura extremeña vuelve a su habitual encajamiento en tajos de hasta 100 m. de profundidad, sobre los que, en parte, se ha establecido la frontera con Portugal. Ya en este país (210 Km.) atraviesa Beira Baixa y Ribatejo con la misma denominación -en portugués, Tejo- alusiva a sus cortaduras, que abandona cuando se dirige a desaguar al Atlántico por el estuario de su nombre (en Lisboa), incrementado con las aguas del Zézere, el más caudaloso de sus tributarios.Régimen del río. Domina en él el carácter pluvionival, que es el general de los afluentes que bajan del Sistema Central. El Jarama aporta 50 m3/seg., el Alberche 15, el Tiétar 36, el Alagón 50, y el Zézere 110. El caudal del T. aumenta a medida que se acerca al Atlántico y, por tanto, a una zona de más pluviosidad. En Aranjuez sólo tiene 26; cuando ya ha recibido al Tiétar es de 117; pasada la confluencia del Alagón asciende a 167; se calcula que es de 460 al final. Como los demás ríos de la Meseta, es de gran irregularidad, corregida en buena parte por los embalses. En las mayores avenidas, el volumen de la desembocadura es 700 veces mayor que el del estiaje. Estas crecidas se producen, sobre todo, en primavera, y los estiajes a finales de verano.Generalidades. En las zonas de escarpes, tiene pocos núcleos de población y de escasa importancia, salvo cuando se crearon con fines militares en la Edad Media, como Toledo (v.). Donde se ensancha el valle surgen fértiles regadíos y más asentamientos humanos. Al final de su recorrido aumenta la actividad. Ha habido intentos de hacerlo navegable. En el s. XVI se establecieron las acequias y riegos de los jardines y huertas de Aranjuez (v.). Casi todos los embalses construidos tienen la doble finalidad agrícola e hidroeléctrica. Los que recogen la escorrentía meridional de Somosierra y Guadarrama proveen de agua a Madrid. En Guadalajara se riegan con el Henares 7.291 Ha., 3.532 con el mismo T., 2.270 con el Tajuña, y cantidades menores con los afluentes Gallo, Guadiela, Bornoba, Sorbe y Jarama, también aprovechados en la provincia de Madrid, en cuanto a los que llegan a ésta. En Toledo, el regadío era de 3.018 Ha. en 1939 y aumentó a casi 40.000 veinte años después; destacan las huertas de la zona de Talavera. En Cáceres se riegan 35.857 Ha., gracias a los embalses de Borbollón, Gabriel y Galán, y Rosarito. A las grandes presas y centrales de Entrepeñas, Buendía y Valdecañas, se añade la de Alcántara, aguas abajo. La potencia instalada en el tramo español alcanzaba 553.621 Kw. al comenzar 1964, merced a los 5.711,7 Hm3 de capacidad de los embalses.Á. CABO ALONSO.
BIBL.: L. SOLÉ SABARIS, Geografía física, en Geografía de España y Portugal, ed. M. DE TERÁN ALVAREZ, 1, Barcelona 1952, 234-237; V. MASACH ALAVEDRA, Las aguas, en Geografía de España y Portugal, ed. M. DE TERÁN ÁLVAREZ, II, Barcelona 1954, 130-133; íD, El régimen de los ríos peninsulares, Barcelona 1948; C. L. DE LA VEGA Y DE LuQUE, Tajo, en Diccionario geográfico de España, XVI, Madrid 1961, 20-23; M. BURILLO GONZÁLEZ y J. M. SANZ GARCÍA, Manual de Hidrología de España, Madrid 1960, 267; J. G. CATALÁN, Estudio químico-sedimentológico de algunos afluentes del Tajo, Madrid 1965.
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