Jacopone Da Todi (Jacopo -de' Benedetti)
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Biografía GER
Nombre con que se conoce a Jacopo de’ Benedetti, poeta italiano del s. xIIi. N. en Todi (Umbría) en fecha desconocida, después de 1230 y antes de 1240. Miembro de familia noble, llevó una vida accidentada, cuya noticia, procedente de historiadores del s. xiv, está celada por brumas de leyenda, en un deseo de adecuar la biografía a las poesías de Jacopone. Maria Sticco distingue varios periodos en su vivir.Hasta 1268. Estudia, se doctora en jurisprudencia, ejerce de notario. En 1267 se casa con la noble Vanna de Bernardino de Guidone, quien muere al año siguiente. El hundimiento del pavimento de una sala donde se celebraba una fiesta causa el accidente mortal; J. descubre un cilicio bajo las elegantes vestiduras de Vanna. El dolor más la inesperada revelación de la penitencia llevan a J. al abandono de lo que hasta entonces había sido su entorno vital: profesión, bienes (los distribuye entre los pobres), familia, etc. Esta noticia quizá proceda de una necesidad de explicar el brusco cambio de J.De 1268 a 1278. La tragedia convierte a J. en hombre pío y devoto. Durante este decenio vive en ascesis y penitencia, rezando y humillándose, para impetrar el perdón divino de sus despreocupados años anteriores. Varias anécdotas lo presentan en ese papel: se cubre con pieles de asno, se desnuda en reuniones sociales para humillar la soberbia de sus familiares, etc.De 1278 a 1288. La penitencia logra sus frutos. Solicita ingresar en la orden de los franciscanos; sometido a prueba, es admitido. En 1278 estaba en el convento de Pontanelli, todavía en calidad de laico. Por estos años se dedicaría al estudio, particularmente de la teología. En S. Buenaventura (cuyas huellas son detectables en la poesía de J.) debió aprender el camino (vía purgativa: remordimiento y penitencia hecha; vía iluminativa: arrepentimiento y rechazo del pecado por amor de Dios, repulsa de lo terrenal y amor a la pobreza; vía unitiva: la que J. comienza entonces de salvación). Es el momento en el que escribe en alabanza de S. Francisco, de la pobreza, etc.De 1288 a 1303. Su impulsivo temperamento le lleva a unirse a los franciscanos que defienden la estricta observancia de las reglas y le enfrenta con los que pretenden mitigarlas (a los que condena en algunas de sus composiciones). Se puso al lado de los Colonna contra Bonifacio VIII, favorable a la reforma. Entre 1288 y 1297 sus rimas contra la corrupción de la Iglesia rozan la herejía. Llegó a firmar con los Colonna, tan lejanos de su espiritualidad, la petición de convocatoria de un concilio para desautorizar al Papa. Excomulgado y apresado, pasó varios años en la cárcel, soportando con alegría la pérdida de la libertad y las incomodidades. En 1303 escribió al Papa, sometiéndose a su autoridad y rogando le levantase la excomunión. Bonifacio V111 no le dio respuesta.De 1303 a 1306. Libertado y acogido en la comunión de los fieles por Benedicto IX en 1303, se retiró al convento de S. Lorenzo di Collazzone, donde, ya sereno, le llegó la m. el 24 dic. 1306.Espíritu franciscano por su modo de sentir la piedad y la humanidad de Cristo, incurrió en excesos expresivos que levantaron la sospecha de herejía y que son atribuibles tan sólo a la ardiente voz del poeta, pero sin imbricaciones teóricas. Su misticismo está hecho de vehemencia y amor; es poeta del arrebato y de la locura de Dios, en ardiente caridad hacia la figura de Cristo hombre.En su obra, Le laude, están reunidas 102 composiciones, de muy difícil datación. Las hay de tipo ascético, en las que se oponen los instintos corporales a las ansias del alma, la miseria del mundo y la infinitud de Dios; las que podrían calificarse de "franciscanas", con la figura de S. Francisco, el amor a la pobreza, los cantos a la Virgen; las místicas, donde Cristo establece un puente entre el amor y la muerte, dos polos (según Papini) del vivir de J. Otras son satíricas y en ellas se expresa con violencia el carácter agresivo de la moral y la espiritualidad de J. Quizá, de todas ellas, la que más directamente pueda impresionar un espíritu moderno sea la no 93: Planto de la Madonna en la pasión de su hijito jesucristo, donde las palabras cotidianas adquieren inusitado valor en el contexto y en la situación y en el grito doloroso de María.J. CAÑEDO FERNÁNDEZ.
BIBL.: Le Laude, ed. a cargo de L. FALLACARA, Florencia 1955; G. GETTO, 11 realismo di lacopone da Todi, en Letteratura religiosa dal Due al Novecento, Florencia 1967, 84-142; M. STICCO, lacopone da Todi, en Letteratura Italiana. 1 Minori, I, Milán 1969, 129-157; M. FRANZBAC, Die `Planctus Mariae Virginis’ von Gonzalo de Berceo und lacopone da Todi, "Cultura Neolatina" 27 (1967) 95-108; F. GRISI, La protesta di lacopone da Todi, Roma 1969.
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