Dahomey (benin). Geografía. GEOG.
Categoria:
Geografía
En el golfo de Guinea, en la costa de los Esclavos, D. presenta al Atlántico una fachada de 125 Km. de longitud. Lo limitan, al E y O Nigeria y Togo respectivamente, y al N Níger (cuya frontera con D. la forman los ríos Níger y Mekron) y Alto Volta (Burkina Faso) de la que está separada por el río Pendjari. El 30 nov. 1975, D. pasó a denominarse Benin.Medio físico. D. o Benin se extiende entre los paralelos 6 y 14 de ¡al. N y tiene una superficie de 112.622 Kmz. Su costa es baja y alberga una serie de lagunas. Al N de la banda costera existe una meseta arcillosa, cruzada por una línea de pantanos y drenada por los ríos Ouémé y Couffo; más al N, una meseta de granitos y gneis, que se continúa en D. desde Togo, abarca desde Abomey hasta las estribaciones del macizo de Atakora. El norte del país está formado al O por los montes de Atakora, cadena que se extiende en algunos tramos hasta alcanzar los 80 Km.de anchura y que se eleva hasta los 800 m., y al E por las llanuras del Níger (v.), arcillosas y fértiles.
El macizo de Atakora es el nudo que reparte los cursos fluviales de D. y separa las cuencas del Níger y del Volta de los ríos que van al Atlántico. Estos últimos (Ouémé, Couffo) son los que alimentan, antes de llegar al océano, a los lagos que, como en los países vecinos, jalonan la costa de D. El Ouémé, que se divide en su desembocadura en dos brazos, dirige uno de ellos a la laguna de Porto Novo, mientras que el otro (el Só o Zoumé) termina en la de Nokoumé. El Couffo, por su parte, alimenta al lago Ahémé. Estas lagunas están casi totalmente aisladas del mar, y sólo se abre hacia él un paso (la boca del Río) al E de la ciudad de Grand Popo. Su tamaño es muy distinto (40 Km. de longitud la de Ouidah, 20 la de Porto Novo, 15 la de Grand Popo, etc.), pero prácticamente siguen toda la costa. Están también aisladas entre sí y sólo se comunican cuando sube el nivel de sus aguas.Clima. La situación latitudinal de D. y su alargada forma de N a S, por un lado, y su relieve por otro, explican los matices climáticos de su territorio. En la costa, las precipitaciones aumentan de O a E; el incremento se aprecia también de la costa al N, por influencia del relieve, pasando de los 1.100 a los 1.300 mm. Igualmente, el régimen climático queda afectado por estas componentes de variación. El norte tiene un régimen tropical típico con estación seca y lluviosa, mientras que en la costa el régimen puede considerarse como ecuatorial, con doble máximo y mínimo relativos. El régimen térmico sigue las características de los climas ecuatoriales con oscilaciones anuales muy escasas.Las diferencias de clima se reflejan en la vegetación. La zona litoral hasta los montes Atakora está ocupada por la pluvisilva fuertemente degradada con intercalaciones de sabana. Traspasados los montes antes citados, en el norte del país, el régimen pluviométrico tropical da existencia a una sabana arbolada, que progresivamente degenera hasta una estepa con acáceas.Población. Entre la población de D. hay grandes diferencias tribales y una mezcla muy intensa de razas, por haber sido en muchos momentos zona de dicción entre distintos grupos y punto de paso o de llegada de las migraciones de los pueblos del Norte. En conjunto, como otros países vecinos, D. ofrece la particularidad de albergar una población indígena que mantiene la tradición de una civilización fuerte y bien conservada, traída de Oriente por sus antepasados, y forma parte asimismo de la región que ha dado una de las más fuertes densidades de población de África occidental.Los europeos frecuentaron su costa desde el s. xvit y se instalaron para organizar el tráfico de esclavos negros, sin abandonar ya desde entonces su intervención en el país. Desde las últimas décadas, su preocupación por controlar a los africanos, con el fin de mantener una fuerte organización administrativa, permite que se siga con bastante precisión su evolución demográfica: en 1920 viven en D. 850.000 almas; en 1929, 1.079.000; en 1936, 1.225.000; en 1942, 1.427.000; en 1950, 1.538.000; en 1960, 1.934.000; en 1964, 2.300.000; en 1967, 2.461.900. Hay entre la población grandes diferencias tribales (se pueden contar quizá 30 etnias diferentes), pero entre todos los grupos indígenas destacan, como representantes de los dahomedanos y como depositarios de su civilización, los fons. Junto a ellos, los yorubas, que se agrupan en el centro del país y los baribas y fulbés en el Norte y hay, además, grandes contrastes en la distribución de esta población.En primer lugar se han de señalar las ciudades y áreas urbanizadas de la costa, representadas especialmente por Cotonou, la ciudad más grande de D., con 120.000 hab., que agrupa en una pequeña área a su alrededor más de 158.000, dando así una densidad superior a los 225 hab/Kmz; y por Porto Novo, la capital de D., con 77.100 hab. en la ciudad y más de 400.000 en su hinterland, que alcanza así una densidad de 160 hab/Kmz. Frente a estas áreas de gran fuerza demográfica, la mitad norte de D. tiene unas densidades muy bajas; la región que centra Djougou no llega a los 12 hab/Kmz, las encabezadas por Savalon y Natitingou, no llegan a 10 y menos todavía (entre 4 y 5 hab/Kmz) tiene la de Kandi, en el extremo nordeste. Entre estas dos zonas extremas hay una intermedia, con Abomey y Athiémé, con densidades medias o altas basadas en explotaciones agrícolas de gran rendimiento (40-50 hab/Kmz, y a veces incluso muy superiores). Estas cifras de densidad deben tomarse no como una indicación del reparto real de la población sino, en este caso concreto, como un índice de la posibilidad de desarrollo de la vida humana sobre cada área, de envolvimiento económico, ya que precisamente un número muy elevado de individuos vive sobre una mínima parte del territorio (en el Sur, sobre menos de 15.000 Kmz habitan más de un millón de personas).Economía. Aunque con diferencias muy grandes en los tipos de explotación, los recursos económicos de D. se limitan a los agrícolas y, en menor escala, a los ganaderos. Su subsuelo carece de recursos minerales o al menos no tienen interés en la actualidad y, al no haber este tipo de explotaciones, no existe tampoco la industria que en otros países africanos se ha instalado para el aprovechamiento y transformación de sus minerales. El único ejemplo de industria es la aceitera de Ahozon. El 18% del suelo está cubierto por el bosque, el 13% es tierra cultivada o explotada de diversos modos, un 4% de prados y pastos. El resto permanece inculto.La agricultura tiende, ante todo, al abastecimiento de la población del país. Por eso el primer apartado de la actividad agrícola se organiza para atender al consumo interior, de acuerdo con las necesidades y costumbres de cada región. En el Norte se cultiva especialmente sorgo, batata y arroz; en la zona media, batata también; en el Sur, maíz y mandioca; y en las riberas del Ouémé, patata. En cuanto a los cultivos comerciales, el primero es el de la palmera aceitera, que cubre densamente una zona de 400.000 Ha. a partir de la costa y que proporciona el 70% del valor de los productos oleaginosos de D. A ella hay que añadir los cocoteros, el ricino, etc. En el Norte y centro se cultiva el algodón, en la región de Allada café, y tabaco en la de Savalon y Savé, pero ninguno de estos productos tiene la importancia de la palma.La ganadería cuenta con más de 500.000 cabezas de ovino y otras tantas de bovino y, como nota característica de la economía de D., cabe citar también la pesca (35.600 t. obtenidas en 1967), realizada en las lagunas costeras.M. SOLÁNS CASTRO.
BIBL.: R. CORNEVIN, Le Dahomey, París 1965; P. LAURENT, Les problémes d’un pays sous-développe: le Dahomey, 1964; AKINDÉLÉ y AGUEssir, Dahomey, 1952.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.