Viático
Es la administración de la Eucaristía a los fieles en peligro de muerte, como alimento para el camino que van a emprender hacia la Vida Eterna. De hecho, la palabra deriva del latín via, que significa camino.
Responde a una antigua tradición de la Iglesia, hasta el punto de que la reserva eucarística obedecía a la necesidad de tener disponibles las Sagradas Formas para cuando eran necesarias por este motivo. También el origen de muchas cofradías eucarísticas responde al deseo de acompañar dignamente al sacerdote que debía administrar el viático a los moribundos en su domicilio.
El actual Código de Derecho Canónico establece que tienen obligación y derecho a llevar la santísima Eucaristía como Viático el párroco o los vicarios parroquiales, los capellanes y el Superior de la comunidad en los Institutos Religiosos o Sociedades de Vida Apostólica Clericales, respecto a todos los que estén en la casa, aunque en caso de necesidad, puede hacerlo cualquier sacerdote o ministro de la sagrada comunión.
El Viático sólo se administra una vez dentro, en el transcurso del proceso en el que el enfermo se encuentra en peligro de muerte y es aconsejable que sea precedida por el Sacramento de la Reconciliación y el de la Unción de los Enfermos, antes denominada Extremaunción.
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