Espiritualidad
¿Qué es lo que se entiende por espiritualidad? Para contestar a esta pregunta, me dejaré guiar por un pasaje de la Carta de Pablo a los Romanos, donde se habla de «una vida según el Espíritu». En principio, podemos entender por «espíritu» la superación humana, el deseo de autenticidad, ese algo que hay dentro de mí, que me empuja a ir más allá, cada vez más allá. «Una vida según el Espíritu» es, por tanto, una vida que obedece, según los casos, al impulso de la observación, de querer comprender, de dejar espacio a la imaginación, a la inteligencia, a la creatividad, a la inquietud, a la superación moral, a la pasión política, artística o amorosa, al arrebato místico. Podemos afirmar que la espiritualidad humana obedece a cuatro preceptos fundamentales: procura estar atento, sé inteligente, responsable, capaz de comprometerte cuando es preciso. Sin este cuádruple camino, no hay un esfuerzo de autenticidad, ni espiritualidad; hay una vida mediocre, perdida o degradada. Cuando se recorren las cuatro etapas del camino, entonces florecen varios ámbitos de la espiritualidad humana: cultural, social, artístico, religioso. ¿Qué es la espiritualidad cristiana? La definición no varía: es la «vida según el Espíritu», pero aquí no se entiende ya el espíritu en sentido universal y genérico, sino determinado y concreto, es decir, el Espíritu de Jesucristo. Para el cristiano, vivir «según el Espíritu» significa dejarse mover, inspirar y conducir por ese Espíritu que ha movido, inspirado y conducido a Jesucrislo. Por tanto, la espiritualidad cristiana tiene como punto de referencia principal y concreto a Cristo, tal y como nos lo presentan los cuatro evangelios (me refiero a las bienaventuranzas y a las parábolas). En segundo lugar, tiene como puntos de referencia concretos las figuras históricas a las que, a lo largo de los siglos, se les ha reconocido el carácter de «quinto evangelio», como diría Pomilio, es decir, de presentación auténtica, cada una en su época, de la vida según el Espíritu o de la espiritualidad que estaba en Jesucristo.
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