Juan 4
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1Jesús entre los samaritanos Cap. 4 Para algunos autores, habría aquí un relato primitivo recargado de elementos adventicios (lo que no quiere decir carentes de interés). El marco se inspira literariamente en Gn 24:13-14 , ver Gn 24:43 y Gn 24:28-32 . El centro, Jn 4:16-18+ , alude a 2 R 17:24 y Os 2:18-19 [ Os 2:16-17 ]: origen de la semiidolatría de los samaritanos y anuncio de su conversión. El encuentro junto al pozo es un recurso literario, ver también Gn 29:1 ; Ex 2:15 ; al convertirse, la samaritana renovará el vínculo matrimonial que la unía a Dios, Os 1:2+ . . Cuando Jesús 4:1 Var.: «el Señor». se enteró de que había llegado a oídos de los fariseos que él hacía más discípulos Jn 3:22 y bautizaba más que Juan
2—aunque no era Jesús mismo el que bautizaba, sino sus discípulos—,
3abandonó Judea y Lc 9:52-55 volvió a Galilea.
4Tenía que pasar por Samaría.
5Llega, pues, a una ciudad de Samaría llamada Sicar 4:5 La antigua Siquén ( Sicara en arameo), o la actual aldea de Askar, al pie del monte Ebal, a unos mil metros del «pozo de Jacob». De este pozo no se habla en Gn. , cerca Gn 33:18-20 ; Gn 48:21-22+ ; Jos 24:32 de la heredad que Jacob dio a su hijo José.
6Allí estaba el pozo de Jacob. Jesús, como se había fatigado del camino, estaba sentado junto al pozo. Era alrededor Jn 19:14 de la hora sexta 4:6 Mediodía. .
7Llega una mujer de Samaría a sacar agua. Jesús le dice: «Dame Jn 19:28 de beber.»
8Pues sus discípulos se habían ido a la ciudad a comprar comida. Le dice la mujer samaritana:
9«¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber Lc 10:29-37 ; Lc 17:11-19 a mí, que soy una mujer samaritana 4:9 Om. del paréntesis. -Los judíos odiaban a los samaritanos, Si 50:25-26 ; Jn 8:48 ; Lc 9:52-55 ; ver Mt 10:5 ; Lc 10:33 ; Lc 17:16 , ylicalicasu o 41, por la inmigración forzada de cinco grupos paganos, que en parte siguieron fieles a sus dioses simbolizados por los «cinco maridos» del v. Jn 4:18 . ?» (Porque los judíos no se tratan con los samaritanos.)
10Jesús le respondió: «Si conocieras Jn 3:16 ; Hch 8:20+ el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber, tú le habrías pedido a él, y él te habría dado agua viva.»
11Le dice la mujer: «Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo; ¿de dónde, pues, tienes esa Jn 6:31-32 agua viva?
12¿Acaso eres tú Jn 8:53 más que nuestro padre Jacob, que nos dio el pozo, y de él bebieron él y sus hijos y sus ganados?»
13Jesús le respondió: «Todo el que beba de esta agua, volverá a tener sed;
14pero el que Jn 6:35 ; Jn 7:37-39 beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le dé se convertirá en él Is 58:11 en fuente de agua que brota para vida eterna 4:14 Alusión a Pr 18:4 (LXX): «Un agua profunda es la palabra en el corazón del hombre, un río que brota, una fuente de vida», ver Is 58:11 . El agua que da Cristo es, pues, su palabra, su enseñanza llena de sabiduría divina, Si 15:3 ; Si 24:21 ; Is 55:1-3 . El que guarda esta palabra no verá la muerte jamás, Jn 8:51 , vivirá para siempre, Jn 12:50 ; Dt 30:15-20 ; Pr 13:14 . En Jn 7:37-39 , el agua simboliza al Espíritu. .»
15Le dice Jn 6:34 la mujer: «Señor, dame de esa agua, para que Jn 2:19+ no tenga más sed y no tenga que venir aquí a sacarla.»
16Él le dice: «Vete, llama a tu marido y vuelve acá.»
17Respondió la mujer: «No tengo marido.» Jesús le dice: Jn 1:48+ «Bien has dicho que no tienes marido,
18porque has tenido cinco maridos y el que ahora tienes no es marido tuyo; en eso has dicho la verdad 4:18 Los cinco maridos simbolizan a los dioses importados por cinco poblaciones paganas, según 2 R 17:24 . El dios de los cananeos se llamaba Ba'al , pero esta palabra se había convertido en un nombre común para designar a los falsos dioses. Como en las lenguas semíticas la palabra ba'al significa también «marido», tendríamos aquí un juego de palabras, intraducible en griego, que se habría tomado de Os 2:18-19 [ Os 2:16-17 ], texto que anuncia la conversión de Samaría. .»
19Le dice la mujer: «Señor, veo que eres un profeta. Mt 16:14+
20Nuestros padres adoraron en este monte 4:20 El monte Garizim, sobre el cual los samaritanos habían construido un templo, rival del de Jerusalén. Juan Hircano lo había destruido en el 129. y vosotros decís que en Jerusalén Dt 12:5+ es el lugar donde se debe adorar.»
21Jesús le dice: «Créeme, mujer, que llega la hora en que, ni en este monte, ni en Jerusalén adoraréis al Padre.
22Vosotros 2 R 17:27-33 adoráis lo que no conocéis; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación Rm 9:4-5 viene de los judíos.
23Pero llega la hora (ya estamos en ella) en que los adoradores verdaderos adorarán al Padre en espíritu Jn 8:32+ y en verdad 4:23 El espíritu, Jn 14:26+ , principio del nuevo nacimiento, Jn 3:5 , es también principio del nuevo culto, culto espiritual, ver Jn 2:20-21+ y Rm 1:9+ . Este culto es «en verdad», porque sólo un culto así responde a la revelación que de él hace Dios por Jesús. , porque así quiere el Padre que sean los que le adoren.
24Dios es espíritu, y los que adoran, deben adorar en espíritu y verdad.»
25Le dice la mujer: «Sé que va a venir el Mesías, el llamado Dt 18:18-22 Cristo. Cuando venga, nos lo desvelará todo 4:25 Mejor que «anunciará». En lenguaje apocalíptico, el verbo empleado significa «desvelar», «explicar»; ver Dn (Teodoción) Dn 2:2 , Dn 2:7 , Dn 2:11 ; Dn 5:12 , Dn 5:15 ; Dn 9:23 ; Dn 10:21 ; Dn 11:2 . Ver también Jn 16:13-15 . .»
26Jesús le dice: «Yo soy, el que Jn 9:37 ; Jn 8:24+ ; Is 52:6 está hablando contigo.»
27En esto llegaron sus discípulos y se sorprendían de que hablara con una mujer. Pero nadie le dijo: «¿Qué quieres?» o «¿Qué hablas con ella?»
28La mujer, dejando su cántaro, corrió 4:28 Ver Gn 24:28 . El relato cobra todo su relieve si se unen los vv. Jn 4:28-29 a los vv. Jn 4:16-18 ; ver Jn 4:1+ . -Var.: «se fue», verbo mateano que Juan no usa en ningún otro sitio. a la ciudad y dijo a la gente:
29«Venid a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será el Cristo?»
30Salieron de la ciudad e iban hacia él.
31Entretanto, los discípulos le insistían diciendo: «Rabbí, come.»
32Pero él les dijo: «Yo tengo para comer un alimento que vosotros no sabéis.»
33Los discípulos se decían unos a otros: «¿Le habrá traído alguien de comer?»
34Les dice Jesús: «Mi Dt 8:3+ alimento es hacer la Jn 1:1+ ; Jn 6:38-40 voluntad del que me ha enviado 4:34 Como Moisés, Jn 12:49+ , como Jeremías, Jn 10:36+ , Jesús ha sido enviado por Dios, a quien llama «El que me ha enviado», Jn 4:34 ; Jn 5:23 , Jn 5:24 , Jn 5:30 , Jn 5:37 y passim. Toda su vida se consagra, pues, a hacer la voluntad de quien le ha enviado, Jn 5:30 ; Jn 6:38-40 ; ver Sal 40:8-9 [ Sal 40:7-8 ]; Hb 10:9 , a llevar a cumplimiento la obra de Dios que es salvar a la humanidad dándole la vida eterna, Jn 17:4 . Esta obediencia le llevará hasta la muerte, Jn 12:27 ; Lc 22:42 ; Rm 5:19 , y la última palabra de Cristo agonizante en la cruz será afirmar que «todo está cumplido», Jn 19:28-30+ . y llevar a Jn 17:4 ; Jn 19:30 cabo su obra.
35¿No decís vosotros: Cuatro meses más y llega la siega? Pues bien, yo os digo: Alzad vuestros ojos Mt 9:37-38 ; Lc 10:2 y ved los campos, que blanquean ya para la siega 4:35 La mies espiritual, cuyas primicias son los samaritanos que van llegando, v. Jn 4:30 . . Ya
36el segador recibe el salario, y recoge fruto para vida eterna, de modo que el Sal 126:5-6 sembrador se alegra igual que el segador.
37Porque en esto resulta verdadero el refrán de que uno es el sembrador y otro el segador:
38yo os Jn 17:18 ; Jn 20:21 ; Hch 8:14-17 he enviado a segar donde vosotros no os habéis fatigado. Otros se fatigaron y vosotros os aprovecháis de su fatiga.»
39Muchos samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por las palabras de la mujer que atestiguaba: «Me ha dicho todo lo que he hecho.»
40Cuando llegaron a él los samaritanos, le rogaron que se quedara con ellos. Y se quedó allí dos días.
41Y fueron muchos más los que creyeron por sus palabras 4:41 No hay necesidad de milagros para unirse a Cristo y creer en su misión, Jn 4:48 ; la palabra que él nos transmite de parte de Dios, Jn 12:49+ , debe bastar para convencernos, Jn 6:66-69 ; Jn 15:22 . ,
42y decían a la mujer: «Ya no creemos por tus palabras; que nosotros mismos hemos oído y sabemos que éste Jn 1:9+ es verdaderamente el Salvador del mundo.»
43Jesús en Galilea. Pasados los dos días, partió de allí para Galilea.
44Pues Jesús mismo había afirmado que Mt 13:57p ; Mt 16:14+ un profeta no goza de estima en su patria 4:44 Esta glosa, delimitada por una repetición redaccional, anuncia por anticipado los acontecimientos que se narrarán en Jn 6:60 , Jn 6:66 . .
45Cuando llegó, pues, a Galilea, los galileos le hicieron un buen recibimiento, porque Jn 2:23 habían visto todo lo que había hecho en Jerusalén durante la fiesta, pues también ellos habían ido a la fiesta.
46Segundo | Mt 8:5-13 ; | Lc 7:1-10 signo en Caná: Curación del hijo de un funcionario real 4:46 No pocos autores sostienen que, primitivamente, este episodio seguía inmediatamente al de las bodas de Caná. Era un milagro realizado «a distancia» pero, como en el relato paralelo de Mt 8:5-13 , Jesús mismo se encontraba entonces en Cafarnaún, Jn 2:12+ . El evangelista habría añadido los vv. Jn 4:46a y Jn 4:54b y retocado un poco el texto para adaptarlo a la nueva situación que creaba. . Volvió, pues, a Caná de Galilea, donde había convertido Jn 2:1-11 el agua en vino. Había un funcionario real, cuyo hijo estaba enfermo en Cafarnaún.
47Cuando se enteró de que Jesús había venido de Judea a Galilea, fue a él y le rogaba que bajase a curar a su hijo, porque estaba a punto de morir.
48Entonces Jn 20:29 ; Jesús le dijo: «Si no veis signos y prodigios, no creéis 4:48 El v. Jn 4:48 es probablemente una glosa del evangelista, quien también añadió el v. Jn 4:49 empalmando así con el dato del v. Jn 4:47 para reanudar el hilo del relato. Este reproche no parece dirigirse al padre del niño enfermo cuyo gesto de llegar hasta Jesús prueba ya su fe (v. 47), sino más bien a los contemporáneos del evangelista. .»
49Le dice el funcionario: «Señor, baja antes que se muera mi hijo.»
50Jesús le dice: «Vete, que tu Mt 8:10+ hijo vive.» Creyó el hombre en la palabra que Jesús le había dicho y se puso en camino.
51Cuando bajaba, le salieron al encuentro sus siervos, y le dijeron que su hijo vivía.
52Él les preguntó entonces la hora en que se había sentido mejor. Ellos le dijeron: «Ayer a la hora séptima le dejó la fiebre.»
53El padre comprobó que era la misma hora en que le había dicho Jesús: «Tu hijo vive», y creyó él y toda su Hch 18:8 ; Hch 2:11+ familia 4:53 Se discute sobre el final del relato primitivo. Hay en el relato actual dos actos de fe del padre del niño, el primero antes de la comprobación del milagro (v. 50), el segundo después (v. 53). La solución más corriente es asignar los vv. Jn 4:51-53 al relato primitivo y considerar el v. Jn 4:50 como una adición del evangelista. Pero sería más lógico al revés: en efecto, el v. Jn 4:50 sigue la línea del v. Jn 4:47 mientras que los vv. Jn 4:51-53 podrían haber sido añadidos para justificar el reproche hecho por Jesús en el v. Jn 4:48 . .
54Tal fue, de nuevo, el segundo signo que hizo Jesús cuando volvió de Judea a Galilea.