Jeremías 36
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1IV. Pasión de Jeremías El rollo de 605-604 Cap. 36 Sobre este rollo que contenía los oráculos que Jeremías había dictado a su secretario, Baruc, ver la Introducción. . El año LXX: 43 cuarto de Joaquín 36:1 Año 605. Joaquín acababa de someterse a Nabucodonosor y se sentía seguro. , hijo de Josías, rey de Judá, dirigió Yahvé esta palabra a Jeremías:
2Tómate un rollo de escribir y apunta en él todas las palabras que te he hablado tocante a Israel, a Judá y a todas las naciones, desde la fecha en que te vengo hablando —desde los tiempos de Josías hasta hoy—.
3A ver si la casa de Judá se entera de todo el mal que he pensado hacerle, de modo que se convierta cada uno de su mal camino, y entonces yo perdonaría su culpa y su pecado.
4Llamó, pues, Jeremías a Baruc, hijo de Nerías, y apuntó Baruc al dictado de Jeremías todas las palabras que Yahvé le había hablado, en un rollo de escribir 36:4 Algunos críticos proponen que se traslade aquí Jr 36:9 . .
5Dio Jeremías a Baruc estas instrucciones: «Yo estoy Jr 20:1-2 detenido; no puedo ir al templo de Yahvé.
6Así que vete tú, y lees en voz alta el rollo en que has apuntado al dictado mío las palabras de Yahvé, a oídos del público del templo de Yahvé, aprovechando un día de ayuno, y las lees también a oídos de todos los de Judá que vienen de sus ciudades;
7a ver si presentan sus súplicas a Yahvé, y se convierte cada uno de su mal camino; porque grande es la ira y el furor que ha expresado Yahvé contra este pueblo.»
8Hizo Baruc, hijo de Nerías, conforme a todo cuanto le había mandado el profeta Jeremías, y leyó en el libro las palabras de Yahvé en el templo de Yahvé.
9Precisamente en el año quinto de Joaquín, hijo de Josías, rey de Judá, el mes noveno 36:9 Diciembre del 604. , se proclamaba ayuno general delante de Yahvé, tanto para el pueblo de Jerusalén como para toda la gente venida de las ciudades de Judá a Jerusalén.
10Baruc, pues, leyó en el libro las palabras de Jeremías en el templo de Yahvé, en la cámara Jr 26:24+ de Guemarías, hijo de Safán el escriba, en el patio alto, a la entrada de la Puerta Nueva del templo de Yahvé, a oídos de todo el pueblo.
11Oye Miqueas, hijo de Guemarías, hijo de Safán, todas las palabras de Yahvé según el libro,
12baja a la casa del rey, al cuarto del escriba, y se encuentra con que allí estaban todos los jefes sentados: el escribano Elisamá, Delaías, hijo de Semaías, Elnatán, hijo de Acbor, Guemarías, hijo de Safán, Sedecías, hijo de Jananías, y todos los demás jefes.
13Y Miqueas declaró todas las palabras que había oído leer a Baruc en el libro a oídos del pueblo.
14Entonces todos los jefes enviaron a Yehudí, hijo de Natanías, hijo de Selemías 36:14 «hijo de Selemías», hebr.; «y Selemías» conj. , hijo de Cusí a decir a Baruc: «Toma en tus propias manos el rollo en el que has leído en voz alta al pueblo y vente.» Baruc, hijo de Nerías, tomó el rollo en sus manos y se dirigió adonde ellos.
15Le dijeron: «Ven, siéntate y ten a bien leérnoslo a nosotros.» Y Baruc se lo leyó.
16En cuanto oyeron todas aquellas palabras, se asustaron y se dijeron unos a otros: «Anunciemos sin falta al rey todas estas palabras.»
17Y a Baruc le pidieron: «Explícanos cómo has escrito todas estas palabras 36:17 El hebr. añade «al dictado de él», omitido por griego; probablemente se trata de una ditografía, ver nota al v. siguiente. .»
18Les dijo Baruc: «Al dictado. Él me recitaba todas estas palabras 36:18 Lit. «De su boca, él me iba recitando todas estas razones...» -Son a la vez las «palabras de Jeremías», Jr 36:10 , y las «palabras de Yahvé», Jr 36:6 , Jr 36:8 , Jr 36:11 , ver Jr 36:4 . El profeta es con toda verdad la «boca de Dios», Jr 1:9 ; Jr 15:19 . Ver Ex 4:15-16 . y yo las iba escribiendo en el libro con tinta.»
19Dicen los jefes a Baruc: «Vete, escondeos tú y Jeremías, y que nadie sepa dónde estáis.»
20Y entraron adonde el rey, a la corte (el rollo lo consignaron en la cámara de Elisamá el escriba) y transmitieron personalmente al rey todas aquellas palabras.
21Entonces envió el rey a Yehudí a apoderarse del rollo, y éste lo tomó del cuarto de Elisamá el escriba. Y Yehudí lo leyó en voz alta al rey y a todos los jefes que estaban en pie en torno al rey.
22El rey estaba instalado en la casa de invierno, —era en el mes noveno—, con un brasero 36:22 «con un brasero» hebr.; «el fuego de un brasero» versiones. delante encendido.
23Y así que había leído Yehudí tres hojas o cuatro, él las rasgaba con el cortaplumas del escriba y las echaba al fuego del brasero, hasta terminar con todo el rollo en el fuego del brasero.
24Ni se asustaron ni se rasgaron los vestidos el rey ni ninguno de sus siervos que oían todas estas cosas,
25y por más que Elnatán, Delaías y Guemarías suplicaron al rey que no quemara el rollo, no les hizo caso.
26Luego el rey ordenó a Yerajmeel, hijo del rey 36:26 El título de «hijo del rey», ver Jr 38:6 ; 1 R 22:26-27 , denota una función en la corte, quizá, según el contexto, el de oficial de policía. , a Serayas, hijo de Azriel, y a Selemías, hijo de Abdel, apoderarse del escriba Baruc y del profeta Jeremías. Pero Yahvé los había ocultado.
27Entonces dirigió Yahvé la palabra a Jeremías —tras haber quemado el rey el rollo y las cosas que había escrito Baruc al dictado de Jeremías— en estos términos:
28«Vuelve a tomar otro rollo y escribe en él todas las cosas que antes había en el primer rollo que quemó Joaquín, rey de Judá.
29Y a Joaquín, rey de Judá, le dices: Así dice Yahvé: Tú has quemado aquel rollo, diciendo: “¿Por qué has escrito en él: Vendrá sin falta el rey de Babilonia y destruirá esta tierra y se llevará cautivos de ella a hombres y bestias?”
30Por tanto, así dice Yahvé a propósito de Joaquín, rey de Judá: No tendrá quien le suceda en el trono de David, y su propio cadáver yacerá tirado, expuesto al calor del día y al frío de la noche.
31Yo castigaré sus culpas y las de su linaje y sus siervos, y traeré sobre ellos y sobre todos los habitantes de Jerusalén y los hombres de Judá todo el mal que les dije, sin que hicieran caso.»
32Entonces Jeremías tomó otro rollo, que dio al escriba Baruc, hijo de Nerías, y éste escribió al dictado de Jeremías todas las palabras del libro que había quemado Joaquín, rey de Judá, e incluso se añadió a aquéllas otras muchas por el estilo.