Examen de conciencia consiste en recordar los pecados cometidos desde la última confesión bien hecha
Los Mandamientos
77. Examen de conciencia consiste en recordar los pecados cometidos desde la última confesión bien hecha
77,1. Naturalmente, el examen se hace antes de la confesión para decir después al confesor todos los pecados que se han recordado; y cuántas veces cada uno, si se trata de pecados graves.
Si sabes el número exacto de cada clase de pecados graves, debes decirlo con exactitud.
Pero si te es muy difícil, basta que lo digas con la mayor aproximación que puedas: por ejemplo, cuántas veces, más o menos, a la semana, al mes, etc.
Y si después de confesar resulta que recuerdas con certeza ser muchos más los pecados que habías cometido, lo dices así en la próxima confesión.
Pero no es necesario que después de confesar sigas pensando en el número de pecados cometidos, pues entonces nunca quedaríamos tranquilos.
Si hiciste el examen con diligencia, no debes preocuparte ya más: todo está perdonado.
El examen debe hacerse con diligencia, seriedad y sinceridad; pero sin angustiarse.
La confesión no es un suplicio ni una tortura, sino un acto de confianza y amor a Dios. No se trata de atormentar el alma, sino de dar a Dios cuenta filial. Dios es Padre.
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