3. El mes
3. El mes
Los egipcios, conforme con su determinación del día de mañana a mañana, contaban el mes lunar a partir de la mañana en que desaparecía el último cuarto de la luna precedente. Los babilonios, que contaban el día de una tarde a otra, comenzaban a contar el mes con la aparición del creciente de la luna nueva a la puesta del sol. Mientras los israelitas siguieron contando el día de mañana a mañana, es probable que siguieran el uso egipcio para determinar el comienzo del mes. Pero no lo podemos afirmar. Sin embargo, el relato detallado de 1Sa20:18-35 se comprendería mejor así, y la traslación del comienzo de la fiesta de los ácimos, del día decimoquinto, Lev23:6, al decimocuarto, Éx12:8, y su unión con la pascua podrían explicarse por un cambio de cómputo: la manera babilónica de contar los días habría reemplazado al sistema de los egipcios.
En todo caso, lo que es cierto es que los israelitas seguían el mes lunar. Como los cananeos, designaron el mes por la palabra yerah, que significa igualmente la luna: el mes es una lunación; pero,también muy pronto,cf. Éx23:15; Ex34:18; 1Sa6:1; 1Sa10:27; 1Re4:7, y más frecuentemente en lo sucesivo, llamaron al mes hodes, que en primer lugar significa la luna nueva. En 1Re6:38 y 1Re8:2, la palabra yerah con el nombre del mes cananeo es glosada por la palabra hodes con el número del mes, cf. infra.
Como las lunaciones duran 29 días, 12 horas y una fracción, los meses lunares tenían alternativamente 29 y 30 días. Al principio se les dieron nombres cananeos, que estaban en relación con las estaciones: abib, el mes de las espigas, Éx13:4;Ex23:15; Ex34:18; Dt16:1; ziv, el mes de las flores, 1Re6:1,1Re6:37, etanim, el mes en que sólo fluyen corrientes de agua permanentes, 1Re8:2, bùl, el mes de las grandes lluvias, 1Re6:38. Los tres últimos nombres se encuentran, juntamente con otros, en las inscripciones fenicias; abib no está todavía atestiguado en ellas, pero ha sido descifrado en las inscripciones protosinaíticas, cuya lectura es incierta.
Esta nomenclatura cananea se conservó largo tiempo, puesto que todavía se emplea en el Deuteronomio, que fija la fiesta de pascua en el mes de abib, Dt16:1, y es una casualidad que tales nombres no aparezcan en los libros históricos después de Salomón. Era un calendario oficial y parece ser que en la vida corriente se utilizaban otras designaciones. En Guézer se ha descubierto una tableta de caliza que lleva una inscripción atribuida al siglo X antes de nuestra era. El texto fue ciertamente redactado por un israelita. Es un calendario que ofrece el cuadro siguiente:
Dos meses : 'sp. = Recolección
Dos meses : zr' = Siembra
Dos meses : lqš. = Siembra tardía
Un mes. : 'şd pšt. =Cosecha del lino
Un mes. : qsr s'rm. = Siega de la cebada
Un mes. : qsr wkl. =Siega ( de los trigos) y cuenta (?)
Dos meses : zmr = Poda
Un mes. : qs = Frutos de verano
No es una agenda de las labores que se han de efectuar durante losdiferentes meses del año, sino un cuadro de equivalencia entre doce lunaciones, los meses del año oficial, enumerados aquí sin sus nombres propios, y los períodos del año agrícola, que los labradores designaban según las labores que hacían en ellos. Ahora bien, en el Antiguo Testamento hallamos varios de estos términos empleados para indicar las fechas. Así, en los más antiguos calendarios litúrgicos: Éx23:16 prescribe que se observe la fiesta de la siega, qasîr, y la de la recolección, 'asîp; Éx 34:22 prescribe la fiesta de las semanas durante la siega de los trigos, y la fiesta de la recolección. Rut y su suegra llegan a Belén «al principio de la siega de la cebada», Rut 1:22. Rubén sale «a la sazón de la siega del trigo», Gén 34:14. Sansón va a visitar a su mujer «a la sazón de la siega del trigo», Jue 15:1. En 1Sam 12:17, «la siega del trigo» es una indicación de época, como «la siega de la cebada» en 2Sam 21:9-10. Amos ve que las langostas salen del huevo «al tiempo en que comienzan a brotar los sembrados tardíos, leqeš, Am7:1. Mucho más tarde, la regla de la secta de Qumrán, al enumerar las cuatro estaciones tomadas de los griegos, les dará también nombres que se refieren a la agricultura: qasîr, siega, qays, frutos de verano, ¿era', siembra, deše', brotes tiernos; los tres primeros se encuentran ya en el calendario de Guézer, pero, a diferencia de éste, la equivalencia se establece con las estaciones griegas y el orden es el de un año que comienza en primavera. La misma comunidad de Qumrán parece también testimoniar un calendario agrícola más completo, análogo a las «cincuentenas» de los labradores de la Palestina moderna
En el calendario oficial, los nombres cananeos de los meses fueron reemplazados en alguna época por cifras ordinarias: en adelante se contó desde el primer mes hasta el duodécimo. En favor de la antigüedad de tal sistema se podría hacer valer el uso egipcio de numerar de uno a cuatro los meses de las tres estaciones anuales, y citar textos de Mesopotamia como éstos: «Desde el principio del año hasta el quinto mes, y desde el sexto mes hasta el fin del año», en el código de Hamurabi; «He tomado los presagios... para el sexto mes», en el archivo de Mari; «El sexto mes enviaré...», en las cartas de Amarna. Pero la división del año egipcio en tres estaciones no penetró nunca en Israel, y las expresiones acádicas que acabamos de mencionar son excepcionales y no forman parte de fórmulas propias de datación.
De hecho, este sistema no está atestado por los libros históricos antes del relato de la toma de Jerusalén por Nabucodonosor, 2Re 25=Jer52. Los otros pasajes, Jos4:19 y 1Re12:32s, son redaccionales y, en 1Re6:38 y 1Re8:2, el número del mes es una glosa que explica al nombre cananeo. En el libro de Jeremías, el uso aparece bajo Yoyaquim, Jer36:9.Jr 9:22; bajo Sedecías, Jer 28:1.Jer28:17; Jer39:1-2; cf. Jer1:3, y después de la caída de Jerusalén, Jer41:1. El cambio se produjo, pues, después del reinado de Josías, lo cual está confirmado por el Deuteronomio, que emplea todavía el viejo nombre de mes abib, Dt16:1. Ya veremos que este cambio coincide con la adopción del año babilónico que comienza en primavera.
Pero al principio no se aceptaron los nombres babilónicos de meses, probablemente a causa de sus conexiones con los cultos paganos, y en su lugar se pusieron cifras ordinarias. Es cierto que tabletas cuneiformes del siglo VII a.C. descubiertas en Guézer, están datadas según el nombre babilónico del mes, pero están redactadas en asirio y bajo la dominación asiría. Por el contrario, la designación de los meses por los números ordinales es la práctica constante de Ezequiel y de Ageo al regreso de la cautividad. En el libro de Zacarías, el undécimo mes se explica como el mes de šebat, Zac1:7; el noveno como mes de kîsteu, Zac7:1; se trata de glosas posteriores. Los nombres babilónicos se emplean en el documento arameo de Esd6:15 y en las memorias de Nehemías, Neh1:1; Neh2:1; Neh6:15, cosa que no debe sorprender, puesto que los persas habían adoptado el calendario babilónico. Bajo el mismo influjo y en la misma época, los papiros de Elefantina están datados según los meses babilónicos. Pero el redactor de Esdras, de Nehemías y de los Paralipómenos se sirve siempre de los números ordinales. El libro de Ester designa generalmente los meses por un ordinal, seguido de un nombre babilónico, salvo una excepción. En los libros de los Macabeos, a veces, el número ordinal se presenta solo, ;1Mac 9:3.54; 10:21; 13:51 a veces seguido del nombre babilónico, 1Mac4:52;16:14; 2Mac15:36; pero el nombre babilónico, en su forma griega, se presenta generalmente solo. Estas variaciones indican que las designaciones babilónicas no se introdujeron sino bastante después de la cautividad y no fueron corrientes sino muy tarde. Libros apócrifos como el de los Jubileos, y los escritos de Qumrán muestran la resistencia obstinada de ciertos ambientes religiosos. Sin embargo, los meses babilónicos acabaron por imponerse en el judaismo ortodoxo. He aquí su sucesión en el año, comenzando en primavera y con los equivalentes aproximativos de nuestro calendario:
I.Nisân _ _ _ _ _ _ Marzo-Abril
II.Iyyar _ _ _ _ _ _ Abril-Mayo
III.Sivân_ _ _ _ _ _ Mayo-Junio
IV.Tammuz _ _ _ _Junio-Julio
V. Ab _ _ _ _ _ _ _Julio-Agosto
VI. Elul _ _ _ _ _ _Agosto-setiembre
VII.Tisri _ _ _ _ _ _Setiembre-octubre
VIII.marhesván _ Octubre-noviembre
IX.kisleu _ _ _ _ _ Noviembre-diciembre
X.tebet _ _ _ _ _ _Diciembre-enero
XI.sebat _ _ _ _ _ Enero-febrero
XII.adar _ _ _ _ _ Febrero-marzo
A partir de la época helenística, los nombres macedonios de los meses se introdujeron en el uso oficial. Un hombre de letras como el historiador Josefo emplea esta nomenclatura, que, no obstante, no fue nunca familiar a los judíos. En el Antiguo Testamento griego sólo se encuentran los nombres de jántico y de dióscoro (?) en los documentos extranjeros de 2Mac 11:21.30-33.38 y el mes distro en .Tob 2:12
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