2. La reina madre
2. La reina madre
Por el contrario, se da un rango oficial en la corte de Judá a la gebira. H1377 En el lenguaje corriente, el nombre significa la «señora» en cuanto opuesto a sirvienta y es paralelo de 'adon, «señor», cuya forma femenina no se usa en hebreo, 2Re5:3; Is24:2; Sal123:2; Prov 30:23. En 1Re11:19, se aplica a la esposa titular del faraón, pero en ningún texto designa la esposa de un rey de Judá. Bajo Asá, la gebira es su abuela Maaká, 1Re15:13; 2Cr15:16. La gebira conducida a la cautividad, Jer 29:2, es la madre del rey, según se desprende del lugar paralelo de 2Re24:15. Los hijos de la gebíra, mencionados en 2Re10:13 al lado de los hijos del rey, han de ser diferentes de éstos: son los hijos de la reina madre, es decir, los hermanos del rey. En Jer13:18, el rey y la gebira son Yoyakín y su madre. Según la etimología y el uso, el título se puede interpretar como «reina madre».
El título llevaba consigo dignidad y poderes especiales. Betsabé era ciertamente gebira bajo Salomón; éste la recibe con gran honor y la sienta a su derecha, 1Re2:19. El poder de la reina madre no se basaba únicamente en el crédito que una madre tiene sobre su hijo, como en el caso de Betsabé, sino que iba mucho más lejos. Por abusar de tal poder, Maaká fue privada de la dignidad de reina madre por Asá, 1Re15:13. Esta dignidad de la reina madre explica que Atalía se apoderase tan fácilmente del poder a la muerte de Ocozías, 2Re11:1s. Esta posición oficial dentro del reino justifica que el libro de los Reyes mencione el nombre de la madre del rey en la introducción a cada reinado de Judá, excepto para Joram y para Acaz, donde no se menciona ninguna mujer, y para Asá, donde el nombre de la abuela suplanta el nombre de la madre. Es posible que la dignidad de gebíra se confiriese en el momento de la entronización del hijo. Es lo que parece indicar el destino de Jamutal, esposa de Josías, que fue reina madre en tiempo de Yoacaz, dejó de serlo en tiempo de Yoyaquim y de Yoyakín, y volvió a serlo bajo Sedecías, hermano de Yoacaz, 2Re23:31.2Re23:36;2Re24:8.2Re24:18. Es posible también que la madre recibiese el título de gebira desde el momento en que el hijo era designado para la sucesión, como parece sugerirlo 2Cr 11:21-22. La historia de Betsabé nada permite decidir, pues la consagración de Salomón siguió inmediatamente a su designación, pero al menos prueba que, antes de la designación, la madre de Salomón no tenía la misma dignidad que tuvo después, compárese 1Re1:15-16.1Re1:31 con 1Re2:13-19. Betsabé ha sido la primera gebira de Israel. Parece ser que la reina madre conservaba su dignidad aún después de la muerte del hijo. Así Maaká, esposa de Roboam, sigue siendo gebira bajo su nieto Asá, después del corto reinado de su hijo Abiyyá, 1Re15:13. Del mismo texto se deduce que la g'bira podía ser destituida por el rey: Maaká había favorecido el culto de Aserá.
Esta compleja situación queda esclarecida por los textos paralelos hititas. La tavannana es la reina titular, madre del príncipe heredero, y goza de gran influjo político y religioso. Si llega a sobrevivir al rey, conserva la misma posición durante el reinado del hijo o de los hijos en el caso en que dos hermanos se sucedan en el trono; a su muerte, la dignidad pasa a su nuera, la esposa del rey. Al igual que en el caso de Maaká, puede ser destituida a causa de una falta grave contra el rey o contra el Estado; sin embargo, lo mismo que en Judá, este caso era algo excepcional. La reina madre ocupaba una posición análoga en Ugarit, donde se han encontrado muchas cartas oficiales dirigidas a la madre del rey, llamada también 'adat, femenino de 'adán, y por consiguiente equivale a gebîra. Los textos acádicos de Ras Samra indican que la reina madre intervenía en la política y hablan de una reina madre en Amurru. En cuanto a Asiría, los testimonios son menos claros. Con todo, debemos recordar la función desempeñada por las reinas Samuramat y Naquía durante los reinados de sus maridos y, más tarde, durante el de sus hijos. Dicho recuerdo se ha conservado en las leyendas griegas de Semíramis y de Nitocris. Señalamos también la influencia de Adad-Gupi, la madre de Nabonid.
La existencia de una gebíra en el reino del norte no está comprobada por ningún testimonio directo. En la introducción a los diversos reinados, no se menciona nunca el nombre de la madre del rey. En 2Re10:13, se menciona una gebíra que no puede ser otra que Jezabel, pero el nombre se pone en boca de príncipes de Judá. La institución supone una estabilidad dinástica de la que carecía generalmente el reino de Israel. Sin embargo, es necesario notar la existencia de un término raro, que bien puede ser el equivalente de la gebíra de Judá. En el Sal 45:10, la segal aparece a la diestra del rey, distinta de las otras mujeres del harén: es la mujer con el título de reina. Ahora bien, el Salmo45 ha sido interpretado como un epitalamio, compuesto primeramente para un rey de Israel. Por otra parte, es verdaderamente tentadora la restitución de segal en el cántico de Débora, al final de Jue5:30, en lugar del imposible sala, «botín». La palabra es paralela a Siserá y designaría la reina o bien la reina madre, cf. v. 28. Y también el cántico de Débora es una composición del Israel del norte. Las otras dos veces que se emplea el término en el Antiguo Testamento, Neh2:6 (la reina de Persia) y Dan 5:2-3.Dn5:2323 (forma aramea plural: las mujeres de Baltasar), no prueban que el nombre tuviese un empleo oficial en Judá antes de la cautividad.
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