Jesucristo
82. Manuscritos de los Evangelios
Yo creía que los originales de los Evangelios estaban en los Archivos Vaticanos. Pero me he enterado que no, que se han perdido. Entonces me pregunto, ¿cómo podemos estar seguros de que los textos que leemos de los Evangelios son los escritos por los evangelistas?
Efectivamente, los textos originales de los Evangelios se han perdido, como los de todos los libros de aquel tiempo. Entonces no había papel. Se escribía sobre hojas de papiro que se deterioraban con el tiempo. Pero de los Evangelios tenemos copias que se aproximan mucho al tiempo de los originales.
Todos nos fiamos del Tratado de Lógica de Aristóteles; y sus reglas de los silogismos siguen siendo hoy la base de cualquier razonamiento filosófico. Sin embargo los manuscritos más antiguos que conservamos de Aristóteles distan más de mil años de su autor. En cambio de los Evangelios tenemos distintos manuscritos que distan menos de cien años de sus autores.
Por eso yo suelo decir que los que no se fían de los Evangelios no tienen derecho a saber nada de la antigüedad, pues los manuscritos que conservamos de los Evangelios superan con mucho en número y calidad a los manuscritos que conservamos de los demás libros de aquel tiempo.
83. Manuscritos del Mar Muerto
¿Es verdad que en las cuevas del Mar Muerto se ha encontrado el original del Evangelio de San Marcos?
Es cierto que en las cuevas del Qumrán, junto al Mar Muerto, se han encontrado manuscritos valiosísimos. Pero lo que se ha encontrado de San Marcos no es el original, sino un fragmento de una copia muy próxima al autor.
En 1972 el Padre José O'Callaghan, jesuita español papirólogo, Profesor de la Universidad Gregoriana de Roma, y Decano de la Facultad Bíblica del Pontificio Instituto Bíblico de Roma, y de la Facultad Teológica de Barcelona, descifró unos fragmentos de papiros encontrados en la cueva 7 del Qumrán (Mar Muerto). Se le identifica así 7Q5. Se trata del texto de San Marcos, 6:52s.
En once cuevas aparecieron seiscientos rollos de pergaminos. En estos manuscritos, que se descubrieron en 1947, han aparecido textos del Éxodo, Isaías, Jeremías, etc. De casi todos los libros del Antiguo Testamento. Estos manuscritos han sido estudiados por E. L. Sukenik, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, que consiguió adquirirlos para la biblioteca de la Universidad.
El texto descifrado por el P. O'Callaghan es un fragmento del Evangelio de San Marcos enviado a Jerusalén por la cristiandad de Roma y que los esenios escondieron en esa cueva en ánforas, una de las cuales tiene el nombre de ROMA en hebreo. Probablemente esto ocurrió cuando la invasión de Palestina por los romanos, antes de la ruina de Jerusalén del año 70. En concreto cuando se aproximaban las tropas de Vespasiano el año 68.
Este descubrimiento ha sido considerado como el más importante de este siglo sobre el Nuevo Testamento. En 1991 se ha publicado una edición facsímil con 1.787 fotografías de estos manuscritos. Los expertos han fechado este manuscrito en el año 50 después de Cristo.
La identificación del P. O'Callaghan es tan seria que Orsolina Montevecchi, Presidenta de la Asociación Internacional de Papirologia, ha pedido a sus colegas que se incluya el 7Q5, como se llama a este manuscrito, en la lista oficial de los papiros del Nuevo Testamento.
Esta interpretación del P. O'Callaghan ha sido recientemente confirmada por el eminente Profesor alemán de la Universidad de Oxford, Carsten Peter Thiede, en la prestigiosa revista internacional BIBLICA. Thiede, dice textualmente: «Conforme a las reglas del trabajo paleogràfico y de la crítica textual, resulta cierto que 7Q5 es Marcos, 6:52s».
Thiede ha publicado un estudio apoyando al P. O'Callaghan titulado: ¿El manuscrito más antiguo de los evangelios?
«Son cada vez más los que aceptan esta identificación», ha dicho el P. Ignacio de La Potterie, S.I., como se ha visto en el Simposio Internacional celebrado del 18 al 20 de octubre de 1991 en Eichstát, donde apoyaron esta opinión los expertos en papirologia Hunger, de la Universidad de Viena, y Riesenfeld, de la Universidad de Úpsala (Suecia).
FLORENTINO GARCÍA MARTÍNEZ: QUMRÁN, 1ª, I, 1. Ed. Trotta. Madrid. 1993. JOSÉ O’CALLAGHAN, S.I.: Los papiros griegos de la cueva siete del Qumrán. Ed. BAC. Madrid. B. MANZANO, S.I.: Por los caminos de Jesús, IV, 68. Ed. Verbo Divino. Estella. 1984. Diario YA, 16-III-72. Diario YA, 21-XI-91, pg. 28. Courrier de Roma, 117 (300) oct. 1990. ABC de Madrid, 13-X-96, pg. 71 Revista BÍBLICA, vol. 65 (1984) 538-559 Revista 30 DÍAS 45 (1991) 14. Revista 30 DÍAS 61 (1992) 76 y Civiltá Cattolica: II (1992) 464-473.
El texto 7Q5 ha sido estudiado en ordenador por IBICUS de Liverpool, y se ha demostrado que esa combinación de letras, en la Biblia, sólo se encuentra en Marcos 6:52s, que es el 7Q5.
«El Profesor Herbert Hunger, Director de la colección de papiros de la Biblioteca Nacional Austríaca, y Profesor de Papirologia de la Universidad de Viena, ha dicho: "La identificación del papiro de Qumrán con Marcos resulta convincente"».
El paleógrafo inglés Roberts, de la Universidad de Oxford, primera autoridad mundial en paleografía griega, antes de que se descifraran estos papiros, estudiando la grafía, afirmó que eran anteriores al año 5 0 después de Cristo, es decir, unos 20 años después de la muerte de Jesús, y 10 años después que Marcos escribiera su Evangelio. Sin duda es anterior al año 68 en que fueron selladas las cuevas del Qumrán, con los papiros dentro, antes de huir de las tropas de Vespasiano, que invadieron aquel territorio el año 68. Se trata, por lo tanto, del manuscrito más cercano a Jesús de todos los conocidos.
«El descifrador de estos documentos ha manifestado que ya no puede afirmarse que el Evangelio sea una elaboración de la antigua comunidad cristiana, y que tuvo un período más o menos prolongado de difusión oral antes de ser escrito, sino que tenemos ya la comprobación de los hechos a través de fuentes inmediatas».
Este descubrimiento ha dado al traste con las teorías de Bultmann. La proximidad de este manuscrito al original echa por tierra la hipótesis de Bultmann, según la cual los Evangelios son una creación de la comunidad primitiva que transfiguró «el Jesús de la historia» en «el Jesús de la fe».
Este descubrimiento confirma científicamente lo que la Iglesia ha enseñado durante diecinueve siglos: la historicidad de los Evangelios.
Más tarde, el mismo O'Callaghan, descubrió otro fragmento de la misma gruta que encajaba perfectamente en el texto de la Primera Carta de San Pablo a Timoteo.
84. Autor del cuarto Evangelio
He oído decir que el autor del cuarto Evangelio no es el Apóstol San Juan. ¿Tiene esto algún fundamento?
Siempre que se hacen afirmaciones tan sorprendentes se ofrecen algunas razones, pero en este caso opino que sin fundamento suficiente.
Hay quien opina que el autor del cuarto Evangelio no es San Juan, el apóstol. Lo atribuyen a Juan el Anciano «un griego que jamás conoció el entorno directo de Jesús».
ABC de Madrid, 1-VI-95, pg. 64. VITTORIO MESSORI: Padeció bajo Poncio Pilatos, XXXVII. Ed. Rialp. Madrid. 1994. B. MANZANO, S.I.: Vida de Jesucristo, no. 5. Zaragoza. Revista BÍBLICA: 53 (1972). JUAN MANUEL IGARTUA, S.I.: Los Evangelios ante la Historia, I. Ed. Acervo. Barcelona. VITTORIO MESSORI: Padeció bajo Poncio Pilatos, XXXVII. Ed. Rialp. Madrid. 1994.
Pero esta opinión es inaceptable, pues el autor del cuarto Evangelio se declara testigo de los hechos que narra, reconoce que era el discípulo predilecto de Jesús, que en la cena reclinó su cabeza sobre el pecho de Jesús, que estuvo con María Santísima al pie de la cruz, que junto a San Pedro fue a la tumba del Señor, y al ver la sábana tendida en el suelo, y doblado aparte el sudario que estuvo sobre la cabeza vio y creyó.
Es mucho más lógico aplicar todo esto al apóstol San Juan que introducir un nuevo personaje, también llamado Juan, que se reclinó sobre el pecho de Jesús en la Última Cena, con lo cual «a la Cena asistieron catorce personas». Pero los Evangelios dicen que a la cena con Jesús sólo se sentaron los doce. Por otra parte, en los otros tres Evangelios al apóstol Juan se le nombra diecisiete veces, en cambio en el cuarto no se le nombra ni una. Siempre se le llama «el Discípulo Amado».
Esta sustitución se explica si el apóstol Juan y el «Discípulo Amado» son la misma persona. «De hecho la tradición juzgó siempre que el discípulo amado era el apóstol San Juan, y el mismo cuarto Evangelio atestigua que su autor fue el apóstol Juan».
Además en el cuarto Evangelio se habla repetidas veces de la amistad entre San Pedro y el «Discípulo Amado», y San Lucas, en los Hechos de los Apóstoles, dice que el amigo de San Pedro era el apóstol San Juan.
La introducción de otro Juan, distinto del apóstol, no tiene sentido. «El autor del cuarto Evangelio se identifica, sin equívoco, con el discípulo amado de Jesús, uno de los Doce. (…) Desde el siglo II se atribuye el cuarto Evangelio al apóstol Juan. (…) Desde su primera difusión la Iglesia recibió el cuarto Evangelio como de Juan, el apóstol»: entre otros, Tertuliano, el canon Muratoriano, Clemente de Alejandría y San Ireneo de Lyon, discípulo de San Policarpo, que fue amigo del apóstol San Juan.
Dice San lreneo, en su obra Adversus haereses, del siglo II, que San Juan, «el discípulo del Señor que se reclinó sobre su pecho» dictó su Evangelio en Éfeso, siendo ya anciano. Esto explicaría el distinto estilo entre el Evangelio y el Apocalipsis, pues el amanuense pudo ser una persona culta que mejoró el griego de San Juan.
Los que atribuyen el cuarto Evangelio a Juan el Anciano dicen que el apóstol San Juan murió martirizado con su hermano Santiago. Pero esto es inadmisible pues San Lucas cuenta el martirio de Santiago en el capítulo XII de los Hechos de los Apóstoles sin hacer ninguna mención de Juan. Este silencio no es posible si hubieran muerto los dos hermanos juntamente. Además «nos muestra después, en el capítulo XV, al apóstol San Juan tomando parte en la asamblea de Jerusalén en fecha ciertamente posterior a la muerte de Santiago.
Evangelio de SAN JUAN, 3:11, 19:35, 21:24, Primera Carta, 1:1s. Evangelio de SAN JUAN, 21:7 y 20. Evangelio de SAN JUAN, 13:25. Evangelio de SAN JUAN, 19:26. Evangelio de SAN JUAN, 20:2-8. Evangelio de SAN MATEO, 26:20; de SAN MARCOS, 14:17. JUAN LEAL, S.I.: Valor histórico de los Evangelios, VI, 4. Ed. Escelicer. Cádiz. Evangelio de SAN JUAN, 21:24. ALFREDO WIKENHAUSER: Introducción al Nuevo Testamento, 3ª, I, 28, 3. Ed. Herder. Barna. J. HUBY, S.I.: El Evangelio y los Evangelios, V, I. Ed. PAX. San Sebastián. SAN IRENEO: Adversus haereses, 3ª, I, 3. J. HUBY, S.I.: El Evangelio y los Evangelios, Epílogo. Ed. PAX. San Sebastián.
¿No será Juan el Anciano el mismo apóstol Juan que era ya muy anciano cuando dictó su Evangelio en Éfeso? El mismo apóstol San Juan se designaba a sí mismo con este nombre en sus cartas.
85. Los animales de los Evangelistas
En el templo se representa a los cuatro evangelistas (Juan, Lucas, Mateo y Marcos) con la imagen de un león, un águila, un toro y creo que un ángel. ¿Por qué razón y cuál le corresponde a cada uno de ellos? Me puede ayudar por favor. De antemano gracias y que Dios lo guarde. Esos animales son simbólicos. Recuerdo haber leído esta explicación.
–Mateo: hombre porque trae la genealogía de Jesús.
–Marcos: león porque su evangelio empieza en el desierto.
–Lucas: toro (no me acuerdo).
–Juan: águila, porque su lenguaje se eleva a gran altura.
86. Verbo – Palabra
No entiendo por qué se dice de Jesús que es la palabra. Sé que en el Evangelio de San Juan se le llama así, y que estaba junto al Padre desde el principio, ¿pero qué significa realmente? Tampoco entiendo por qué se dice que Jesús es el Verbo.
Verbo=Palabra.
Verbo en latín. Palabra en español.
A la segunda persona de la Santísima Trinidad se le llama palabra porque brota del Padre como la palabra del pensamiento.
87. «Engendrado, no creado»
Querido Padre Loring: No entiendo eso del Credo «engendrado, no creado».
Creado es algo que empieza a existir. Supone un antes y un después. Y la segunda Persona de la Santísima Trinidad es eterna, no ha empezado nunca. Por eso decimos que no fue creada, sino engendrada, lo cual no supone un antes y un después.
Un padre empieza a ser padre en cuanto aparece el hijo. No hay padre si no hay hijo. La paternidad y la filiación aparecen simultáneamente.
JUAN LEAL, S.I.: Valor histórico de los Evangelios, IV, 1. Ed. Escelicer. Cádiz.
Yo suelo poner este ejemplo: Si en un cuarto oscuro yo pongo mi mano veinte centímetros sobre una mesa y enciendo una luz, aparecen simultáneamente mi mano y su sombra. La mano engendra la sombra, y la sombra es simultánea a la aparición de mi mano.
88. El hijo del hombre
Buenas tardes, Padre Loring. Me gustaría, si fuera posible, que me explicara a qué persona se refería Jesús cuando le dijo a Judas: «¿Con un beso traicionas al Hijo del Hombre». ¿Jesús se refiere a Él como el Hijo del Hombre?
Jesús solía darse a sí mismo el nombre de «El Hijo del Hombre» porque así se nombraba al Mesías en el Antiguo Testamento.
89. La fecha del nacimiento de Jesucristo
Siempre se ha dicho que el nacimiento de Cristo divide la historia en dos partes: antes y después de Él. Ahora dicen que Cristo no nació hace dos mil años, sino antes. ¿En qué quedamos?
Que el nacimiento de Cristo divide la historia en dos partes es verdad. Este cálculo lo hizo Dionisio el Exiguo sustituyendo la numeración de entonces que partía de la fundación de Roma. Pero se equivocó en seis años.
«Jesús no nació, como suele decirse, en el año primero de la Era Cristiana. El sabio benedictino Dionisio el Exiguo, que en el año 533 empezó por vez primera a contar los años a partir del nacimiento del Señor, sustituyendo la antigua numeración que partía de la fundación de Roma, se equivocó en 6 años». Él hizo coincidir el 1o de enero el año uno, con el 1de enero del año 754 de la fundación de Roma, en vez de escoger el 748 que hoy se considera como exacto.
Por lo tanto, debemos colocar el nacimiento de Cristo seis años antes de la Era Cristiana. Según los historiadores, Herodes el Grande murió el año 4 antes de nuestra Era. Como él mandó matar los niños de Belén menores de dos años, podemos suponer que Jesús nació dos años antes, es decir, el 6 antes de nuestra Era.
Esto se confirma porque según el matemático y astrónomo Kepler, el año del nacimiento de Cristo, hubo una conjunción de Júpiter y Saturno, es decir, se pusieron uno detrás del otro, lo cual provoca una luz intensa, muy visible en el firmamento estrellado y a la altura de las palmeras.
VITTORIO MESSORI: Hipótesis sobre Jesús, IV, 11. Ed. Mensajero. Bilbao. 1978. JUAN MANUEL IGARTUA, S.I.: Los Evangelios ante la Historia, I, 12, b. Ed. Acervo. Barcelona. RICARDO MORENO: Historia breve del universo, I, 1. Ed. Rialp. Madrid. 1998.
¿Sería esto la estrella de Belén? En el crepúsculo, la intensa luz podía verse al mirar hacia el Sur, de modo que los Magos de Oriente, al caminar de Jerusalén a Belén, la tenían enfrente. Esta conjunción de Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis, visible claramente en el área mediterránea, en la fecha del nacimiento de Jesús, está confirmada por una tablilla babilónica de arcilla que actualmente está en el Museo Estatal de Berlín.
Fue descubierta en 1925, por el erudito alemán P. Schnabel que descifró anotaciones neobabilonias de escritura cuneiforme acuñadas en una tabla encontrada entre las ruinas de un antiguo templo del sol, en la escuela de astrología de Sippar, antigua ciudad que se encontraba en la confluencia del Tigris y el Eufrates, a unos cien kilómetros al norte de Babilonia. En ellas se hace mención a esta conjunción de Júpiter y Saturno el año del nacimiento de Cristo.
El P. Severiano del Páramo, S.I., Profesor de Sagrada Escritura en la Universidad de Comillas (Santander), opina que la estrella de Belén fue un meteoro luminoso creado por Dios para este fin.
Según el teólogo Pedro de Felipe del Rey la llamada “estrella de los Magos” fue un ángel luminoso que se apareció a los Magos lo mismo que a los pastores de Belén.
Del día del año del nacimiento de Jesús no nos dicen nada los Evangelios, pero desde el siglo I se celebra el 25 de diciembre. La historicidad de esta fecha está confirmada por un documentado estudio de Tommaso Federici, Profesor de Teología Bíblica. Sin embargo, lo que celebramos el 25 de diciembre es el acontecimiento del nacimiento del Señor, aunque para la fecha se eligiera una fiesta ya establecida.
Jesús nació en Belén, pues el censo de Quirino mandó que todos se empadronaran en su lugar de origen, y tanto María como José eran oriundos de Belén, la ciudad de David.
Con el nombre de «Censo de Quirino» se incluía en aquel tiempo una porción de censos anteriores que culminaron en el de Quirino, como nos explicó el Profesor Joaquín González Echegaray, del Instituto Español Bíblico y Arqueológico de Jerusalén, en un cursillo sobre el Evangelio de San Lucas en el Seminario de Monte Corbán de Santander, en Julio de 1995.
90. Los nombres de Jesús
Buenos días, Padre. ¿Me podría decir la diferencia entre Cristo, Jesucristo, y Jesús? Gracias, y que Dios lo siga bendiciendo.
Los tres son el mismo. Jesús es abreviatura de Jesucristo; y Cristo es lo mismo que
ZENIT: Noticias del Vaticano en INTERNET (ZE-980104-3). CÉSAR VIDAL: Enigmas de la Historia. <Undisclosed Recipients> en INTERNET. JOSÉ MARÍA RIAZA, S.I.: La Iglesia en la Historia de la Ciencia, 2ª, XI, 5. Ed. BAC. Madrid. PEDRO DE FELIPE DEL REY: Jesús de Nazaret, Apéndice, II. Ed. Grafisnes. Madrid. 2000. JOSÉ LUIS MARTÍN DESCALZO: Vida y misterio de Jesús de Nazaret, VI, 7. Ed. Sígueme. Salam. Revista 30 DÍAS: Año XIX – no. 11 del 2000.
Mesías. Como Jesús era el Mesías le llamamos Jesucristo.
91. Jesús, Rey de Israel por ley
Reverendo Padre: Le he oído a usted decir en una homilía que Jesús era Rey de Israel por ley, no sólo espiritualmente. Me ha sorprendido. ¿Podría aclarármelo, por favor?
Efectivamente, a Jesús le correspondía por ley ser rey de Israel.Según un trabajo del P. Sebastián Bartina, S.I., Catedrático de Ciencias Bíblicas, que ha publicado en la Revista de Estudios Josefinos, San José era heredero legal del rey David. Por ser descendiente directo, le correspondían los derechos reales. La familia real de José fue a esconderse a Nazaret, huyendo de Herodes, el usurpador del trono, que no era de raza judía, sino idumeo. Al ser Jesús hijo legal de José, era rey de Israel, no sólo espiritualmente, sino también legalmente.
«En el ambiente judío, la genealogía de un niño se trazaba a través de su progenitor varón, fuera o no su padre biológico. Esto difiere sobremanera de nuestra idea de paternidad. A los ojos de los modernos occidentales, el padre biológico, no el adoptivo, es el verdadero padre. Para el Antiguo Testamento, el padre legal era el verdadero padre, hubiese procreado físicamente o no al hijo.
Providencialmente, el letrero que Pilatos puso en la cruz expresaba una realidad: «Jesús Nazareno Rey de los Judíos».
92. La conciencia de Cristo
Si Jesucristo asumió la naturaleza humana, se supone que también la ignorancia; por lo tanto no sabía que era Dios.
Efectivamente, Jesucristo asumió nuestra naturaleza en todo menos en el pecado. Pero según fue madurando como hombre fue siendo consciente de su divinidad. Eso opinan los teólogos más fiables.
93. La sexualidad de Cristo
He visto una película que presenta los amores de Jesucristo con la Magdalena. ¿Puede ser esto verdad?
SEBASTIÁN BARTINA, S.I.: Estudios josefinos 77 (I-VI-1985) 12. JOHN P. MEIER: Un judío marginal, VIII, 2, 3. Ed. Verbo Divino. Estella (Navarra). 1998.
Recientemente se ha difundido semejante blasfemia. Parece mentira la osadía de algunos autores. Para llamar la atención son capaces de cualquier cosa. Que Jesucristo amara a sus amigos es perfectamente lógico, y los pasajes de Betania lo demuestran. Pero atribuirle vida sexual es una blasfemia.
Dice la Biblia que Jesucristo se hizo igual a los hombres en todo menos en el pecado. Que María Magdalena sintiera por Jesucristo especial amor tampoco es problema. Pero tuvo que ser un amor limpio, pues si hubiera sido desordenado Jesús lo hubiera rechazado. Atribuir a Jesucristo vida sexual es una monstruosidad que sólo se le puede ocurrir a maníacos sexuales que no conciben amor de amistad sin sexo. Es inconcebible que haya mentes tan perversas.
94. Historicidad de la resurrección de Jesucristo
Reverendo Padre: Oí por televisión a un sacerdote decir que la resurrección de Jesucristo no es un hecho histórico. Me quedé perplejo. ¿Es que Cristo no resucitó?
Querido amigo: Creo que fue una desacertada expresión del tal sacerdote. Es posible que muchos de los que lo oyeron pensarían que estaba negando la resurrección de Cristo, porque si no fue un hecho histórico es que no ocurrió. Lo que ese sacerdote, sin duda, quiso decir es que no hubo testigos en el momento de la resurrección. Pero eso no obstaculiza nuestra certeza en que Cristo resucitó.
Yo puedo saber con certeza lo que ha pasado aunque no haya estado delante. Si al final de una larga recta hay una curva cerrada, y yo veo en el suelo dos líneas negras paralelas, el pretil roto, y en el fondo del barranco un coche, ya sé lo que ha pasado, aunque no haya estado presente en el accidente.
Pero además, si no tenemos testigos del momento de la resurrección, sí los tenemos de después de resucitado, pues se apareció a los Apóstoles, y se dejó palpar por ellos para que vieran que no era un fantasma. Por lo tanto, tranquilo.
¡Cristo ha resucitado! ¡¡Aleluya!! Ésta es nuestra esperanza. Y además es dogma de fe.
95. ¿Resucitó a los tres días?
Cristo murió un viernes a las tres de la tarde. Resucitó el domingo por la mañana. Por lo tanto estuvo en la tumba parte del viernes, el sábado entero y parte de la mañana del domingo: total, menos de dos días. ¿Por qué decimos que resucitó a los tres días?
Es un modo de hablar. Hoy a nosotros nos gusta hablar con exactitud. Tu pregunta es una prueba de ello. Pero no en aquel tiempo. Para ellos, la parte de un día ya era un día. Por eso decían tres días: viernes, sábado y domingo. Con todo, para evitar tu dificultad, yo suelo decir «al tercer día», y no «a los tres días».
96. Cristo desnudo en la Cruz
He oído decir que Cristo en la cruz estaba desnudo. ¿Es verdad?
Es cierto que los romanos crucificaban desnudos a los condenados. Sin embargo es perfectamente lógico que una de las mujeres que presenciaban la crucifixión de Cristo se quitara el velo y se lo pusiera en la cintura. Por eso es tradición en la Iglesia, desde los primeros tiempos, ponerle un paño en la cintura.
97. Los clavos de Cristo
Velázquez pone a Cristo en la cruz con cuatro clavos. La mayoría de los crucifijos ponen tres. ¿Qué es lo correcto?
Lo más seguro es que Cristo fue crucificado con tres clavos. No con cuatro. En la Sábana Santa se ve muy bien la planta del pie derecho. Del pie izquierdo sólo hay huella del talón. La razón es que un pie estuvo sobre otro en la cruz, y clavados con un sólo clavo.
Al poner las piernas paralelas en la tumba, el pie izquierdo estaba curvado, por la rigidez cadavérica, y dejó sólo la huella del talón. Por eso la mayoría de los crucifijos ponen tres clavos y no cuatro.
98. Las heridas de las manos de Jesucristo
Recientemente he visto varios crucifijos con los clavos de las manos en las muñecas. Siempre había pensado que los clavos se los clavaron en las palmas de las manos, pues es lo que se suele ver en los crucifijos. ¿Me puede decir dónde fue realmente la herida de las manos de Jesús?
No hay duda ninguna de que los clavos de las manos le atravesaron el carpo, la muñeca.
En ese lugar hay un punto que se llama espacio de Destot que permite introducir un grueso clavo, con enorme dolor, pero sin romper ningún hueso, y fijar firmemente la mano al madero.
Si las manos se hubieran clavado por las palmas, éstas se hubieran desgarrado, pues en las palmas no hay tejido resistente que aguante el peso del cuerpo. Esta opinión era seguida por los médicos, pero hoy está confirmada por la Sábana Santa, que tiene la herida de las manos en el carpo, donde dicen los médicos que tuvo que ser. Por eso, actualmente, los artistas que quieren aproximarse a la realidad de lo que fue la crucifixión ponen las heridas de las manos en el carpo, que forma parte de la mano: carpo, metacarpo y dedos.
99. Las llagas de los estigmatizados
Si las heridas de los clavos de las manos de Jesús fueron en las muñecas, ¿por qué los estigmatizados tienen las heridas en las palmas de las manos?
Esa misma pregunta se la hice yo al Dr. López Ibor, psiquiatra de fama internacional. Me contestó lo siguiente: Los estigmas se deben a dos factores: uno sobrenatural y otro psicológico. El factor sobrenatural es fundamental. Pero también influye el factor psicológico, pues al estigmatizado le sale la herida donde le duele, donde él piensa que estaba la herida de Cristo. La respuesta a su pregunta está muy autorizada.
100. La Sábana Santa y el carbono-14
Los medios de comunicación han dado por definitivo que la Sábana Santa es falsa después de la prueba del carbono-14. ¿Es realmente así?
Efectivamente, el método del carbono-14 se emplea mucho en arqueología, y es de uso correcto, con una condición: que la muestra analizada haya estado muy bien guardada, para que el carbono-14 no esté alterado.
La Sábana Santa a lo largo de la historia ha sufrido una porción de avatares que han alterado el carbono-14. Por eso la datación basada en el carbono-14 es inválida. Las causas que han alterado el carbono-14 en la Sábana Santa las expongo en mi libro y en el vídeo que he hecho sobre el tema. Paso a explicártelas:
Lo primero, ¿qué pasa con la Sábana Santa y el carbono-14? En orden a la fe, nada. La fe sigue igual. Nuestra fe no se basa en la Sábana Santa, sino en el Evangelio. La Sábana Santa es una reliquia que puede ayudar a la fe, pero no la condiciona.
El resultado del carbono-14, que data la Sábana Santa entre 1260 y 1390, ha despertado un gran interrogante por el valor que se da a esta prueba, y ha sido algo inesperado para los que sostenemos la autenticidad de la Sábana Santa. Pero no es algo definitivo e indiscutible. No se pueden ignorar todas las anteriores investigaciones que confirman que el lienzo de lino que hoy se conserva en Turín es el mismo que cubrió el cadáver de Jesucristo en el sepulcro. El análisis del carbono-14 no puede invalidar todas las anteriores investigaciones en los campos de la Historia, la Medicina, la Palinología, la Numismática, la Arqueología, la Bioquímica, etc. Si la prueba del carbono-14 no concuerda con las anteriores investigaciones, hay que buscar el porqué. Otros investigadores de la Sábana Santa seguirán trabajando para averiguar las razones que han llevado a estos resultados que discrepan de las investigaciones antes realizadas.
Primero, dos palabras sobre lo que es el carbono-14. Todos los seres vivos estamos formados a base de carbono. La química orgánica es la química del carbono. El carbono más abundante en los seres vivos es el carbono-12. Pero todos los seres vivos tienen una pequeña cantidad de carbono-14, que tiene dos neutrones más y es radiactivo. Mientras se está vivo, el carbono-14 permanece constante, porque lo que se pierde se repone. Pero al morir, el carbono-14 ya no se repone, y con el paso del tiempo va disminuyendo. Así, por la cantidad de carbono-14 que queda en la muestra analizada, se puede saber cuántos años hace que murió el ser vivo cuya muestra se analiza.
Pero para que el análisis del carbono-14 sea fiable hace falta que la muestra analizada haya estado muy bien guardada, para que el carbono-14 no esté alterado. Por eso el análisis del carbono-14 ha sido válido en los restos de San Pedro que han estado dos mil años encerrados en un nicho; o en los papiros del Qumrán que han estado dos mil años escondidos en las cuevas del Mar Muerto. Pero la Sábana Santa a lo largo de la Historia ha sufrido una serie de avatares que han alterado el carbono-14.
Según Roberto Gallino, profesor de la Universidad de Turín, al haber estado la Sábana Santa expuesta al aire libre, sin cristal, durante siglos, ha podido acumular gran cantidad de materia orgánica, polen, etc., que ha alterado la proporción de carbono-14. Lo mismo con la carbonización del tejido en el incendio de Chamberry en 1532. Lo mismo afirmó el profesor Manuel Valdés Ruíz, en su conferencia del 7 de febrero de 1989 en la Real Academia de Medicina.
Pero sobre todo el carbono-14 ha podido alterarse con la radiación que grabó la imagen y ha sido detectada por los científicos de la NASA americana, y explicada por el profesor Eberhar Lindner, catedrático de Química Técnica en la Universidad alemana de Karlsruhe (West Germany), en el Congreso Científico Internacional de París sobre la Sábana Santa, los días 7 y 8 de septiembre de 1989.
Según un informe del profesor Luciano Pecchiai, director del Centro de Eubiótica Humana de Milán, publicado en el periódico Il Giornale, del 26 de octubre de 1988, la radiación, detectada por la NASA, ha podido rejuvenecer radiactivamente el lino del tejido en 1.300 años. Es decir, La Sábana Santa puede ser contemporánea de Cristo.
Lo mismo opinan D. Jesús Amado Moya, catedrático de Física y Química, en su trabajo titulado «La Sábana Santa y el carbono-14» y el Dr. Ingeniero Manuel Ordeig al final de su trabajo «La Sábana Santa y los análisis del Carbono-14».
Lo mismo mantienen el Dr. Francisco de Asís Bosch Ariño, catedrático de Química Analítica en «La prueba del carbono-14 y la Sábana Santa», el doctor en Ciencias Físicas
D. Ricardo Salcedo, que ha trabajado veinte años en Estados Unidos, donde ha sacado varias patentes, en su trabajo «La Sábana Santa, ¿es correcta su datación por medio del Carbono-14?»; lo mismo afirma el ingeniero D. Francisco Javier Mora en Cataluña Cristiana del 8-X-92, y el Dr. ingeniero J. Munárriz en La Vanguardia de Barcelona del 31 de enero de 1988, etc.
En la misma línea está el Dr. Baima Bollone, catedrático de Medicina Legal en la Universidad de Turín en su trabajo «Yo no creo que sea un fraude». Lo mismo el profesor alemán Werner Bulst, catedrático de la Universidad de Frankfurt y experto en el test del radiocarbono en su trabajo «El Sudario no es una falsificación», publicado en Der Sontag el 4 de diciembre de 1988. El profesor Thomas Phillips, del Laboratorio de Física de Alta Energía de la Universidad de Harvard (EE. UU.) en la revista científica Nature, también afirma que la radiación detectada en la NASA ha podido rejuvenecer radiactivamente el tejido. Lo mismo el ingeniero Dr. Manuel Arvesú de Miami, en su trabajo «La Sábana Santa de Turín y la prueba del carbono-14»
El mismo Dr. William Frank Libby, de la Universidad de Chicago, que recibió el Premio Nobel 1960 por haber descubierto el método del carbono-14, considera que este método no se puede aplicar a la Sábana Santa. Dice: «Existen fuentes radiactivas que han recargado el carbono-14 de la Sábana Santa» Por lo tanto la han rejuvenecido. El Dr. Michael Tite, director del Laboratorio de Investigación del Museo Británico, y coordinador de los análisis de la Sábana Santa, reconoce un posible aumento del carbono-14 del lino si éste ha recibido un bombardeo de neutrones. Incluso se ha publicado una carta suya del 14 de septiembre de 1989 al profesor Gonella, catedrático de Física en el Politécnico de Turín y asesor científico del Arzobispo de Turín, en la que pide perdón por haber sido causa de que los medios de información hayan desorientado a la opinión pública diciendo que la Sábana Santa es falsa.
Y el Dr. Robert Hedges, director del Laboratorio de la Universidad de Oxford (uno de los que ha efectuado el análisis del carbono-14), afirma que si la Sábana Santa ha recibido la descarga de neutrones de la que habla la NASA, la datación por el carbono-14 quedaría invalidada.
Por todo esto, en el Congreso Científico Internacional sobre la Sábana Santa, que ha congregado trescientos especialistas del tema, celebrado en París los días 7 y 8 de septiembre de 1989, se ha rechazado la datación del carbono-14 que afirmaba ser la Sábana Santa de la Edad Media.
Por cierto, que cuando Jackson, de la NASA americana, al final de su ponencia en este congreso dijo que la radiación que grabó la imagen tuvo que producirse en el momento de la resurrección de Cristo, una clamorosa ovación estremeció la sala.
El trabajo de los laboratorios analistas del carbono-14 se ha limitado a datar la fecha según la proporción de este carbono. Sin tener en cuenta los avatares por los que ha pasado cada muestra analizada, pues se trató de una «prueba ciega»: a cada laboratorio se le entregaron tres muestras sin identificar, una verdadera y dos falsas.
Sin embargo, hay muchas investigaciones que confirman la autenticidad de la Sábana Santa. ¿Qué opinión seguimos? Voy a dar veintiséis razones para demostrar que la Sábana Santa no puede ser del siglo XIV.
1. En mayo de 1989 se celebró en Bolonia (Italia) un Congreso sobre la Sábana Santa. Allí quedó claro que la Sábana Santa no puede ser del siglo XIV, pues aparece antes del siglo XIII en la iconografía cristiana.
2. El historiador Ian Wilson, en su libro sobre la Sábana Santa, publica una fotografía de un cáliz de plata siriaco del siglo VI, que se conserva en el Museo del Louvre de París, con una grabación del rostro de la Sábana Santa. En el Monasterio de
Santa Catalina, del Monte Sinaí, hay un ícono, también del siglo VI, con la cara de la Sábana Santa.
3. El profesor Gino Zaninotto, de Roma, ha descubierto en los Archivos del Vaticano el manuscrito griego de un sermón del arzobispo Gregorio de Santa Sofía de Constantinopla, del 16 de agosto del año 944, día que llegó la Sábana Santa de Edessa a Constantinopla, en que se describe la Sábana Santa entera.
4. En la Biblioteca Nacional de Madrid (Vitrina 26,2, folio 131 r) se puede ver una miniatura de Skylitres (1081-1118) que reproduce la escena del emperador Lecapeno (920-944) besando la Sábana Santa que llegaba de Edessa, antes de subir al trono su hijo Constantino VII. Allí se observa el mandylion extendido con las dimensiones de la Sábana Santa. El emperador besa la parte de la cabeza y otra persona está sosteniendo el resto de la sábana que tiene cuatro metros y medio de larga.
5. Roberto de Clary afirma haber visto la Sábana Santa en Constantinopla antes del saqueo de 1204. ¿Cómo va a ser el lino del siglo XIV?
6. El mismo Ian Wilson identifica la Sábana Santa de Turín con el «mandylion» que se veneraba en Edessa hasta el año 944 en que fue trasladado a Constantinopla, donde se exponía a la veneración de los fieles, todos los viernes, en la iglesia de Santa María de Blanquerna, y que Otto de la Roche se trajo a Francia, según Roberto de Clary, cronista de la IV Cruzada.
7. Sobre este hecho se conserva una carta fechada el 1 de agosto de 1205, escrita por Teodoro Angel Comneno, nieto de Issac II, Emperador de Constantinopla durante el saqueo de los cruzados. Esta carta va dirigida al Papa. Inocencio III, organizador de la IV Cruzada. En ella se queja del latrocinio de los cruzados y pide que sea devuelta la Sábana Santa a Constantinopla.
8. Existe una carta el año 1095 escrita por el emperador bizantino Alejo I Comneno (1081-1118) a su amigo Roberto de Frisia, Conde de Flemings, en la que refiere que en Constantinopla se conserva el lienzo de lino que estaba en el sepulcro de Cristo después de la resurrección.
9. Se conserva también una lista de las reliquias del Palacio Imperial de Constantinopla, hecha en 1201 por Nicolás Mesarites, donde se incluye la Sábana Santa. También aparece la Sábana Santa en el Catálogo de Reliquias del Palacio Imperial de Constantinopla que hizo el monje de Thingeyrar en el año 1157. ¿Cómo va a ser el lino del siglo XIV si la reliquia está en una lista del siglo XII?
10. La Trayectoria de Edessa a Constantinopla está confirmada por el hecho de que Max Frei, palinólogo de la Interpol y director del Laboratorio de Investigaciones de la Policía de Zurich, ha encontrado en la Sábana Santa gran cantidad de polen de plantas exclusivamente de Edessa y Constantinopla. ¿Cómo se explica este polen microscópico en un tejido medieval falsificado en Francia, cuando nadie había visto el polen, porque el microscopio no se conoció hasta el siglo XVII?
11. El mismo Max Frei ha encontrado en la Sábana Santa gran cantidad de polen de plantas exclusivas de Palestina desaparecidas después del siglo I, y que se encuentra hoy en estratos sedimentarios de Palestina del siglo I. ¿Cómo va a ser el lino de la Edad Media si tiene polen del siglo I? Max Frei afirma: «Para mí es algo indiscutible que la
Sábana Santa estuvo en Palestina en el siglo I». Todo esto consta en las Actas del Congreso de Sindonología celebrado en Bolonia, del 27 al 29 de noviembre de 1981. En la misma línea están el profesor Danin de Jerusalén, que ha explorado durante veinte años los desiertos de Israel y el Sinaí, y el profesor Horowitz, de Tel Aviv, el principal palinólogo de Israel.
12. En el Centro de Sindonología de Turín se encuentran cartas autógrafas de los cardenales Binet y Mathieu, arzobispos de Besaçon, que confirman la presencia de la Sábana Santa en la ciudad en los primeros días del siglo XIII. Si la Sábana Santa estuvo en Besaçon en los primeros días del siglo XIII, ¿cómo el lino del tejido va a ser del siglo XVI?
13. El P. Francisco Filas, S. I., de la Universidad Loyola de Chicago, con modernos aparatos de ampliación, ha descubierto en el ojo de la Sábana Santa huellas de una moneda. Los judíos de la época las ponían sobre los ojos para mantener los párpados cerrados. En esta moneda se distingue perfectamente el dibujo de un bastón de mando y las letras U CAI, que son las últimas de TIBERIOU y las primeras de CAISAROS, que significan: «… de Tiberio César». Esta moneda está en los catálogos de los numismáticos, y es un leptón acuñado por Poncio Pilato, que circuló en Palestina entre los años 26 y 36 de Nuestra Era. Los trabajos del P. Filas han sido publicados en la revista SINDON de investigación científica sobre la Sabana Santa. ¿Cómo se pudo hacer en la Edad Media esta marca que no se aprecia a simple vista? Ni siquiera se ve con un microscopio normal. Es necesario un microscopio electrónico.
14. El Dr. Kindler, director del Museo de Ha-arez (Tel Aviv), afirma que se ha encontrado junto al Mar Muerto un esqueleto con monedas en las órbitas de los ojos. Mario Moroni ha encontrado monedas en calaveras del cementerio hebreo de Jericó.
15. En los omóplatos de la Sábana Santa se advierten escoriaciones que hacen suponer que Cristo llevó sobre ellos el palo horizontal, como hoy, generalmente, opinan los autores. Esto es impensable en un falsificador medieval, pues todo el arte de aquel tiempo presentaba a Jesús cargando con la cruz entera.
16. El Dr. Tamburelli, profesor de Electrónica de la Universidad de Turín, con ayuda de una computadora a la que se informa de lo que es sangre humana, y luego se le manda que muestre todo lo que es sangre en el rostro de Cristo, ha descubierto en el rostro de la Sábana Santa hilitos capilares de sangre que no se ven a simple vista, procedentes del sudor de sangre de Getsemaní. Por eso afirma Tamburelli: «Hay que excluir definitivamente la posibilidad de toda intervención manual en la formación de la imagen de la Sábana Santa».
17. Expertos en técnicas de tejidos afirman que el tejido de la Sábana Santa no puede ser de la Francia medieval. Así lo afirma el profesor Gilberto Raes y su equipo del laboratorio de Investigación Textil de la Universidad de Gante (Bélgica).
18. El profesor Gabriel Vial, Secretario Técnico del Centro Internacional de Estudios Antiguos, uno de los expertos en tejidos de más experiencia en el mundo, afirma: «Jamás he visto un tejido europeo como la Sábana Santa. Por otra parte se han encontrado tejidos siríacos del siglo I de la misma estructura que la Sábana Santa».
19. El Dr. Héctor Morano, director del Centro de Microscopia Electrónica del Hospital de San Andrés de Vercelli, en su comunicación al Segundo Congreso Internacional de Sindonología, demostró que la tela de la Sábana Santa tiene una antigüedad de dos mil años al compararla mediante un microscopio electrónico con tejidos egipcios de antigüedad conocida.
20. Entre hilo e hilo de la Sábana Santa no hay grumos de pintura. ¿Quién pudo en la Edad Media, cuando no había microscopio, colorear los hilos sin dejar pintura entre ellos?
21. La imagen está en negativo. Es absurdo pensar que en la Edad Media, antes de inventarse la fotografía, alguien invirtiera el blanco y el negro, por ejemplo, pintando la sangre en blanco y los dientes en negro. ¿Qué dirían sus contemporáneos? Ningún pintor pinta para los espectadores de 500 años después.
22. Mientras la imagen está en negativo, la sangre que empapó el tejido está en positivo. Esta distinción es impensable en un medieval que no conocía la fotografía.
23. El Dr. John Séller del New England Institute (EE.UU) y el Dr. Baima Bollone, catedrático de Medicina Legal en la Universidad de Turín, han demostrado que las manchas de sangre de la Sábana Santa tienen una composición correcta de sangre humana: hemoglobina, hierro, porfirina, proteínas, albúmina, etc. Incluso han averiguado el grupo sanguíneo. Es AB: el más corriente en Oriente Medio, según me dijo a mí en Logroño el Doctor Miguel Ángel González Moreda. En cambio es muy raro en Europa, donde apenas llega al 3 por ciento. Es impensable esta precaución de un falsificador en la Francia medieval, pues entonces nada se sabía de los grupos sanguíneos.
24. Según el Doctor Rodante, la sangre de las heridas de las manos, pies y corona de espinas, ha coagulado como sangre de hombre vivo, mientras que la sangre del costado ha coagulado como sangre de hombre muerto; y es sangre venosa. Esta distinción es impensable en un falsificador del año 1300, pues la circulación de la sangre se descubrió en el año 1593.
25. En la Catedral de Oviedo se conserva el pañolón del que habla el Evangelio que estaba junto a la Sábana en el sepulcro de Cristo. Este sudario de Oviedo no tiene imagen, sólo manchas de sangre. Este pañolón cubrió la cara del cadáver de Cristo en el traslado de la cruz al sepulcro, y ha sido estudiado por Monseñor Julio Ricci, que superponiendo diapositivas ha demostrado que las manchas de sangre de los dos lienzos coinciden perfectamente. Esta coincidencia de las manchas de sangre sólo se explica si los dos lienzos cubrieron la misma cara. En la Catedral de Oviedo se conserva documentación de la apertura de la urna que guardaba este lienzo ente el rey Alfonso VI, Doña Urraca, el Cid Campeador y varios Obispos el 14 de marzo de 1075. Si el sudario de Oviedo está allí desde el año 1000, el lino de la Sábana Santa no puede ser de 1300, pues los dos cubrieron la misma cara.
26. Los doctores de Ciencias Físicas de la NASA norteamericana Jackson y Jumper, con el analizador de imagen VP-8 han logrado una foto en relieve, transformando en altura el claroscuro de cada punto, pues la intensidad de la quemadura depende de la distancia de este punto de la tela a la piel. No se comprende cómo se pudo hacer esto en la Edad Media sin los aparatos que hoy tenemos. Afirmar que la Sábana Santa es una falsificación de la Edad Media es como si dijeran que en la Edad Media el hombre había pisado la Luna sin la tecnología de hoy.
Estos interrogantes que la prueba de carbono-14 deja sin aclarar nos inclinan a muchos a mantener nuestra convicción de que la Sábana Santa es auténtica.
Las investigaciones de la Sábana Santa no han llegado al final. Como dijo el 13 de octubre de 1988 el Cardenal Anastasio Ballestrero, Arzobispo de Turín y Custodio de la Sábana Santa, en la comunicación de los resultados de la prueba del carbono-14, (por cierto, antes de conocerse el informe científico sobre la metodología empleada), las investigaciones sobre la Sábana van a seguir.
Los que creemos en la autenticidad de la Sábana Santa esperamos que estas nuevas investigaciones superen los resultados que ahora han presentado los analistas de la prueba del carbono-14.
101. Objeciones a la Sábana Santa
Cuando por primera vez se tomó una foto de la Sábana Santa se descubrió que el negativo hacía el positivo de la imagen y se supo que la plasmación misma del cuerpo de Cristo era un negativo fotográfico. Desde entonces se han descubierto por científicos de la NASA otras muchas evidencias notables. En la conferencia del físico de la UNAM, Dr. Adolfo León Orozco se ofrecen más detalles. Un amigo mío ateo me escribió: Sabemos por Mateo, Lucas y Marcos que muerto Jesús en la cruz y colocado en un sepulcro nuevo “en el que aún no habían depositado a nadie", su cadáver fue cubierto de pies a cabeza con un lienzo tejido de una sola pieza. Mientras que Juan –el solitario Juan–, opuesto a aquellos, nos arguye que el cadáver de Jesús fue dispuesto por José de Arimatea y Nicodemo con vendas junto con las especias, por ser ésta, según el evangelista, "costumbre sepultar entre los judíos".
¿A quién seguir, pues? ¿A los evangelios "sinópticos", cuyo informe recoge la Iglesia o al testimonio de Juan? A finales del siglo XIV, el obispo Pierre d' Arcis sostuvo que la Sindone era sólo una superchería, pues había sido pintada, siendo esto verdad certificada por el artista que la pintó. El Dr. McCrone, que accedió a investigar sobre el Santo Sudario, dice: «Lo que observé eran partículas muy finas de un color rojo profundo. Yo he visto esta substancia varias veces antes. Trabajé con obras de Rafael, Rembrandt, Tiziano y otros pintores, y eso era sólo rojo ocre. Y por lo tanto –concluye el científico–, el Sudario es pintado».
Si se tratase en verdad de manchas de sangre humana ¿por qué están en el lienzo si el cuerpo de Jesús limpiado, aromatizado y amortajado con perfumes y especias?
Con mucho gusto voy a refutar lo que dice ese ateo. Pero te advierto que nadie se convence de lo que no quiere. Ya lo dijo uno: No te esfuerces en convencerme, porque aunque me convenzas, no me convencerás porque no quiero convencerme.
1. Los que hablan de vendas no traducen bien. San Juan dice ozonia que significa lienzos. Las vendas son lienzos, pero no todos los lienzos son vendas. También son lienzos la sábana y el sudario. En cambio cuando San Juan habla de las vendas de Lázaro dice keiriai.
2. Por el mundo hay muchas copias de la Sábana Santa, pero ninguna pretende ser auténtica, porque la auténtica está en Turín.
3. Está demostrado que lo de Pierre D´Arcis era una copia, no la auténtica.
4. Lo de que es pintura es una tremenda falsedad pues mirada al microscopio entre hilo e hilo no hay pintura y nadie puede pintar en un lienzo sin dejar pintura entre hilo e hilo.
5. Mc Crone fue duramente rechazado por el mundo científico, pues nunca tuvo acceso a la Sábana Santa y sus afirmaciones son falsas. Nunca asistió a los Congresos Científicos de Sindonología.
6. Que las manchas de sangre son de sangre humana está comprobado por varios médicos: Baima Bollone, Heller, Adler, etc.
7. Que lavaron el cuerpo antes de enterrarlo es otra falsedad, pues no tuvieron tiempo porque la tarde se acababa; por eso después de la fiesta volvieron las mujeres a terminar la ceremonia, cuando se encontraron la tumba vacía.
Todo esto lo tengo desarrollado en mi libro de La Sábana Santa después del carbono-14.
102. ¿Vendas en la tumba de Cristo?
Querido P. Loring: acabo de llegar de los Oficios de Semana Santa, y en la lectura de la pasión he oído hablar de vendas, no de sábana. Como usted da conferencias sobre la Sábana Santa quisiera que me explique esto.
Comprendo su extrañeza. Muchas veces me han hecho la misma pregunta. Se trata de una mala traducción del griego. Hemos elevado una petición a la Conferencia Episcopal Española para que cambien esa mala traducción de los misales. En Italia ya lo han hecho. La palabra griega usada por San Juan es ozonia, que significa lienzo. Es verdad que las vendas son lienzos, pero no todos los lienzos son vendas. La sábana es un lienzo, pero no es una venda. Si los otros evangelistas emplean la palabra sindon, que es sábana, el lienzo de San Juan hay que traducirlo por sábana y no por vendas.
Es verdad que a los cadáveres se le fajaba con vendas, como a Lázaro. Pero con Cristo no lo hicieron por falta de tiempo. Cristo murió a las tres de la tarde. Tuvieron que traer la sábana, las herramientas, los ungüentos, descolgarlo de la cruz, dejarlo en la tumba, etc. Y todo esto acabado antes de que se ponga el sol, pues empezaba la fiesta, y no se podía trabajar. No hicieron las ceremonias acostumbradas, y se limitaron a cubrirlo con la sábana.
Por eso después de la fiesta fueron las mujeres a terminar las ceremonias de la sepultura. Quisiera advertirle que en algunas Biblias españolas se traduce bien, y se habla de lienzos y no de vendas.
103. Las reliquias
Hola Padre: Tengo dos preguntas. La primera es ¿qué tenemos que responder cuando algún evangélico critica las reliquias como el Santo Sudario? Ellos dicen que es un trapo cualquiera, que ellos sólo siguen a Jesús.
La segunda, Padre, es ¿qué debemos de hacer cuando critican la Navidad y la Semana Santa? La Navidad dicen que viene de una celebración pagana y que por eso es mala.
Esas críticas se deben a prejuicios contra la Iglesia. Todos conservamos con cariño objetos que pertenecieron a seres queridos, y todos celebramos las fechas de acontecimientos especiales: nacimientos, bodas, etc.
104. Reliquias falsas
Sé que usted defiende la autenticidad de la Sábana Santa. Pero no sé dónde enseñan una pluma del arcángel San Miguel. Ante tantas reliquias falsas me cuesta trabajo creer en la Sábana Santa. Le agradecería me ayude a superar esta duda.
Tienes razón en que hay muchas reliquias falsas. Entre otras, sin duda, esa pluma; pues los ángeles son espíritus y no tienen plumas. Hay que estudiar cada reliquia para ver las garantías que tiene de autenticidad, y la Sábana Santa ofrece totales garantías.
Al leer tu consulta me he acordado de la respuesta que le di a uno que me preguntó lo mismo. Pero en lugar de hacerlo como tú, para informarse mejor, lo hizo socarronamente para reírse de la credulidad de los católicos. Yo le contesté: «No generalices. Hay reliquias falsas, pero no todas son falsas. También hay hijos de padre desconocido, y eso no significa que tú seas hijo de padre desconocido».
Ante esta brutal contestación, se quedó blanco, y no atacó más. Por supuesto que esta contestación no va contigo.
105. El Sudario de Oviedo
Querido P. Loring: he estado en Oviedo y he visto el Santo Sudario. Dicen que estuvo sobre la cara de Cristo, pero yo no me aclaro. Allí no veo ninguna cara. En cambio, en el Santo Rostro de Jaén, que dicen fue el paño de la Verónica, allí sí se ve una cara. Como sé que usted lo ha estudiado, ¿podría explicármelo un poco?
Efectivamente, yo pertenezco al equipo que inició las investigaciones científicas sobre el Sudario de Oviedo. El resultado ha sido que se puede afirmar con fundamento que el Sudario de Oviedo es el pañolón que estaba en la tumba de Cristo junto a la Sábana Santa, y que cubrió la cara de Cristo en el traslado de la cruz al sepulcro. Era costumbre funeraria judía que cuando la cara del difunto estaba desagradable a la vista se cubría con un velo. Y la cara de Cristo estaba espantosa. Toda cubierta de sangre por la corona de espinas.
Al llegar al sepulcro le retiran el sudario, lo ponen aparte y cubren al Señor con la sábana. Por eso en el sudario de Oviedo no hay imagen de cara, pues la imagen se grabó en el momento de la resurrección, y en ese momento el Sudario de Oviedo no estaba sobre la cara.
En cambio, las manchas de sangre de la cara de la Sábana Santa y las del Sudario de Oviedo coinciden perfectamente, pues los dos lienzos cubrieron la misma cara. El Sudario de Oviedo llegó ahí desde Toledo con otras reliquias que llevaron los cristianos que huían de los moros cuando la invasión musulmana.
A Toledo, por el norte de África, de Palestina traída por los cristianos que huían de la persecución de Cosroe II en el año 614. Por eso el Sudario de Oviedo tiene polen de Palestina y del norte de África, en cambio no tiene polen de Constantinopla ni de Francia como la Sábana Santa, pues las trayectorias fueron distintas.
106. La Verónica
Yo soy muy devota de la Verónica, pues me parece que fue una mujer muy valiente al acercarse a enjugar el rostro de Jesús en medio de aquella chusma que le llevaba al Calvario. Pero me han dicho que lo de la Verónica es mentira. ¿Usted qué opina?
Lo de la Verónica no está en el Evangelio. Ha llegado a nosotros por tradición. Se dice que en el camino del Calvario una mujer se quitó el pañuelo de la cabeza y doblándolo en tres enjugó el rostro sudoroso y sangrante de Jesús. Jesús la premió dejando su rostro estampado en las tres partes. Una de ellas se conserva en Roma, y las otras dos en España: el Santo Rostro de Jaén y la Santa Faz de Alicante. Yo conozco los dos de España, y son muy venerados y milagrosos. La Iglesia acepta su culto, pero no se ha definido sobre su autenticidad, pues no se ha hecho un estudio científico suficiente.
Otra cosa muy distinta es el Santo Sudario de Oviedo, que no tiene nada que ver con la Verónica. Es el pañolón que cubrió el rostro de Cristo en el traslado de la cruz al sepulcro. Éste sí ha sido estudiado científicamente, y se puede afirmar que es el sudario del que habla San Juan que estaba en la tumba de Cristo junto a la Sábana Santa y que, según él, «había estado sobre la cabeza de Cristo».
Puedes seguir teniendo devoción a la Verónica, pues aunque no esté en el Evangelio es muy probable que existió realmente.
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