Explicaciones de los textos bíblicos
107. «Hay más alegría en el Cielo por uno que se convierte »
Siempre que oigo en la Misa que Jesucristo dijo: «Hay más alegría en el Cielo por un pecador que se convierte que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse», me dan ganas de ser pecadora y después convertirme para darle al Señor más alegría. Pero comprendo que eso no puede ser así. ¿Qué explicación me puede dar?
Has pensado sensatamente. Dios no quiere que seamos pecadores.
Dios quiere que seamos justos, es decir perfectos, que es el sentido que tiene la palabra «justo» en el Evangelio. Lo que quiere decir el texto que me citas de Jesucristo es que la conversión del pecador le da al Señor una alegría distinta, nueva.
Como la alegría que recibe la madre cuando llega su hijo que se fue lejos a trabajar. Esa alegría no se la da el hijo que se quedó en casa. Pero la madre hubiera preferido que el hijo no se hubiera ido de su casa. Por lo tanto Dios prefiere que no seas pecadora, aunque no le des la alegría de tu conversión.
108. «Es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja »
Yo no soy pobre. Tampoco soy millonario. Tengo dinero y hago algunas limosnas, aunque quizás menos de las que debería hacer. Pero cuando oigo aquello de… «Es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja que un rico en el reino de los Cielos», me pongo a temblar. ¿Es que por tener dinero ya no me puedo salvar?
Comprendo tu preocupación. Pero no te desesperes. La frase de Cristo es hiperbólica. Usa un dicho palestino para significar una cosa muy difícil. El camello no es el animal. Así se llamaba una maroma, una cuerda muy gorda que empleaban los pescadores. Lo que Cristo quiere decir es que con frecuencia los ricos se apegan tanto a su dinero que lo valoran más que su salvación. Por eso el dinero les pone difícil su salvación eterna. Pero el dinero no es malo, si se emplea bien.
Con dinero se pueden hacer muchas cosas buenas que sin él no se podrían hacer. El Marqués de Comillas va camino de los altares, y era millonario. Y por ser millonario dio enormes limosnas, e hizo obras buenas que sin dinero no habría podido hacerlas. Pero ser rico y desprendido del dinero es muy difícil. Por eso Cristo aplica a los ricos el dicho popular.
Por lo tanto, usa bien de tu dinero, haz muchas limosnas y obras buenas, y no sólo puedes salvarte, sino ser santo como el Marqués de Comillas.
109. «Dejad que los muertos entierren a sus muertos »
¿Cómo interpretar el texto: "Deja que los muertos entierren a sus muertos"? La pregunta me la hicieron en un grupo parroquial hace algunos días.
Según los jesuitas comentaristas del Nuevo Testamento en la BAC, Cristo en esta frase habla metafóricamente. Llama «muertos» a los que sólo se preocupan de las cosas de este mundo, y se desentienden de las enseñanzas de Jesús.
110. «No llaméis a nadie padre »
Los protestantes nos acusan por llamar «Padres» a los sacerdotes, pues Cristo dijo: «No llaméis a nadie padre».
Esto lo dijo censurando la vanidad con la que los fariseos se hacían tratar. Pero es evidente que no pretendía prohibir a los hijos a que llamen padre a quien les trajo al mundo.
Jesucristo dice en el Evangelio: «No llaméis a nadie Padre». Pero esto se lo dice a sus discípulos, pues entre ellos todos eran hermanos. Por el contexto se refiere a que los fariseos buscaban honores. Pero esto no se opone a que llamemos “padre” a quien nos trajo al mundo y al que nos transmite la fe; ni que llamemos “maestro” al profesor y al jefe del taller.
El pueblo es lógico que llame Padre a los sacerdotes por respeto a la persona que les transmite la doctrina y la gracia de Dios. El mismo San Pablo que sabía muy bien cómo había que interpretar las palabras de Cristo, se hacía llamar Padre: «No os escribo esto para avergonzaros, sino para amonestaros como a hijos míos muy queridos. Porque aunque tuvierais diez mil pedagogos en Cristo no por eso tenéis muchos padres,
Evangelio de SAN MATEO, 23:9. AGUSTÍN PANERO, Redentorista: NO a los Testigos de Jehová. Ed. Perpetuo Socorro. Madrid. Acertado folleto que refuta brevemente los errores de los Testigos de Jehová ya que el que os ha engendrado en Cristo por medio del Evangelio he sido yo». Él mismo llamó «hijo» a Timoteo en las dos cartas que le escribe. Y lo mismo a Tito. Por lo tanto es lógico que ellos le llamaran a él «Padre». San Juan llama «sus hijos» a los que andan en la verdad.
Jesús también usó la palabra «padre» en la parábola del «Hijo pródigo».
Por otra parte, en el mismo sitio donde dice Jesús que no se llame a nadie «padre», también dice que no se llame a nadie «maestro» ni «consejero» y nadie toma esto al pie de la letra.
111. Padre y Maestro
Hola Padre: y sepa que con mucho orgullo me dirijo a usted como "padre", pues precisamente de eso trata mi correo. Me complace muchísimo haber dado con la enorme riqueza del conocimiento que el Espíritu Santo ha depositado en usted para que así sea trasmitida hacia nosotros. He sido católica desde niña; pero, tras mudarme a vivir a Canadá en el año de 2002, fuimos atraídos por una comunidad hispana de Testigos de Jehová en este país y con ellos estuvimos "estudiando la Biblia" por un periodo de casi dos años. Tras esto nos dimos cuenta que aquello era un error y que sólo una Iglesia había sido creada por Cristo y que como verdaderos cristianos en ella debíamos estar. Gracias a su magnifico libro Para salvartehemos encontrado una ayuda invaluable en esta lucha. Hoy, marzo 2/2010, nos ha surgido una profunda inquietud al escuchar el Evangelio del día, y he aquí el motivo de mi correo.
Muchos protestantes en sus doctrinas abrazan la interpretación de Mateo 23:9 como que Jesús nos prohíbe llamar a nadie “padre” en este mundo, y por consiguiente nosotros rompemos sus enseñanzas al llamar a nuestros sacerdotes “padres”.
También dice el Evangelio: «En cuanto a ustedes no se hagan llamar maestros por la gente porque uno sólo es el maestro».
Muy bien por esa vuelta a la única religión verdadera de Cristo.
Ese pasaje, como otros de la Biblia, no hay que entenderlo al pie de la letra, sino saber el mensaje que trasmite. Lo que quiere decir Cristo es que seamos humildes, y nadie se considere superior a otro. Pero es evidente que no prohíbe llamar “padre”, pues todos lo hacemos con nuestro padre biológico: y también los protestantes a pesar de lo que dicen de los sacerdotes.
Y lo mismo con la palabra “maestro”, que la usamos continuamente, (también los
SAN PABLO, Primera Carta a los Corintios, 4:14s. SAN PABLO, Segunda Carta a Timoteo, 1:2, 2:1. SAN PABLO, Carta a Tito, 1:4. SAN JUAN, Primera Carta, 2:12 y 3:7. Evangelio de SAN LUCAS, 15:11-32. Evangelio de SAN MATEO, 23:8-10.
protestantes) sin problema.
112. «El que no odia a sus padres no es digno de mí »
Hay una frase en el Evangelio que siempre que la leo me revuelve. Es la que dijo Jesucristo: «El que no odia a sus padres no es digno de Mí». ¿Cómo se explica esto?
«En algunas malas traducciones del Evangelio hay una frase que no se entiende. Ponen en boca de Jesucristo: "El que no odia a sus padres no es digno de Mí". Esto, tal como suena, es un disparate. Hay que tener en cuenta que la palabra "odiar" en hebreo no tiene el mismo sentido que en castellano. En hebreo significa "tener en menos". Por lo tanto el sentido de la frase es: "El que antepone sus padres a Mí, no es digno de Mí". Esto ya se entiende».
113. « de otro modo se convertirían y recibirían el perdón»
No entiendo por qué dijo Cristo que a toda la gente le hablaba en parábolas para que no se enteraran, no fuera que se convirtieran. ¿No venía Él a traer un mensaje de salvación? Lo lógico es que deseara que sus oyentes se enteraran de lo que les predicaba.
Ésa es una traducción discutible. La mayoría de los traductores traducen “porque no se enteran” = no entienden mi doctrina. Esa misma cita está en Mateo (13:13) de forma indicativa. Pone «oti» (en griego) = «quia» (en latín) = «porque» (en castellano) = «porque no se enteran por la dureza de su corazón». Es una alusión a Isaías.
En este sentido cita San Pablo a Isaías (Hechos, 28:25s): «No se enteran por la dureza de su corazón». Se refería a los fariseos mal intencionados.
Los que traducen con sentido de finalidad lo explican por el «secreto mesiánico» es decir, que Cristo todavía no quería darse a conocer como Mesías, porque todavía no había llegado su hora; por eso después de hacer milagros les decía que no lo propagasen.
114. «Al que tiene se le dará más »
Querido P. Loring: No entiendo eso que dice Jesús de que “al que tiene se le dará más y al que no tiene se le quitará”. (Mt 25:19)
Es un resumen de la parábola de los talentos. Se refiere que al que responde bien a los dones recibidos, se le aumentarán, pero el que no responde comete pecado de omisión. Dos ejemplos extremos son San Pablo y Judas. San Pablo correspondió, y con
San Pedro son los dos Apóstoles más importantes. Judas fue elegido para Apóstol y fue traidor. Y traicionó libremente, no «porque estaba escrito». Estaba escrito porque Dios sabía de antemano que él iba a traicionar a Jesús.
Jesucristo superstar es la exaltación de Judas, como ahora quieren los judíos. Otro pecado de omisión es el del rico Epulón. Se fue al infierno, no por maltratar a Lázaro, sino por no darle limosna. Por no ayudar al prójimo con el dinero que Dios puso en sus manos. Pecado de omisión.
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