38º Para los musulmanes todo lo que sucede es voluntad de Dios.
Los discípulos de Mahoma, han mantenido de la manera más rígida y absoluta el mandamiento de Moisés: "no harás imágenes del Señor Dios tuyo". (Éxo 20:4). Pero al mantener su observancia externa han conservado de Dios una imagen mental estática, inmóvil, monolítica la más invariable de todas las teologías del mundo. Me decía un día un profesor mahometano: "Ustedes, los católicos, por lo menos tienen papas, concilios y teologías y pueden renovar oficialmente la interpretación de la Biblia e indicar nuevos rumbos, actualizar su religión para vivirla según los tiempos y las culturas. Nosotros, en cambio, estamos anclados para siempre en el Corán que interpretamos siempre de la misma manera.
Ellos afirman que en el mundo "Todo sucede siempre como Dios quiere.
Para ellos Dios es la causa única y total de lo que sucede en el mundo. No se mueve hoja de árbol o pluma de pájaro sin el permiso de Dios. Todo lo que sucede en el mundo, bueno o malo que sea, siempre es efecto directo de la voluntad de Dios. Una voluntad que hay que adorar siempre. No existen causas segundas, las criaturas no pueden ser causa de nada porque sólo Dios es la causa de todo, también del mal que sucede en el mundo. Si lanzamos una piedra en el aire, dicen, mi lanzamiento no es 'causa' de que la piedra se mueva, sino es Dios que crea en cada instante la piedra en su movimiento.
¿Qué piensan lo cristianos?
Cuando alguien me pregunta: ¿Cómo andan tus cosas? Yo contesto: "en parte andan como quiero yo; en parte como quieren los demás; y en parte como Dios quiere. Ciertas cosas, en realidad, no dependen ni de mi ni de nadie, sino de la naturaleza, es decir, de Dios que la creó así.
Dios quiere el bien, nos manda que seamos buenos y nos ayuda a realizar nuestros buenos propósitos. y nos dará un día también el premio de nuestras obras buenas.
Dios odia el mal, lo prohibe y amenaza castigos para los que lo cometen; pero lo permite, es decir, no impide el mal y excluye de la vida eterna todos aquellos que lo cometen sin luego arrepentirse.
No es correcto pensar que en el mundo todo sucede "como Dios quiere". Las malas acciones se realizan en contra la voluntad de Dios; cuando uno hace el mal actúa como Dios no quiere y pagará las consecuencias de sus actos.
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