36º ¿Por qué los cristianos no tienen cara de resucitados?
"¡Cristianos!: ¿Qué han hecho de la alegría que le anunciaron hace dos mil años" Así escribió el gran filósofo Nietzsche, criticando a los cristianos que, por un lado se dicen discípulos de Cristo resucitado y por otro lado manifiestan una cara apagada y triste.
Julien Green, cuando la idea de la conversión comenzaba a rondarle la cabeza, solía apostarse a la puerta de las iglesias para ver los rostros de los que de ella salían y pensaba: "Si ahí se encuentran con Dios y si ahí asisten a la muerte y resurrección de Jesucristo, tendrían que salir con rostros alegres, serenos, luminosos. Y se preguntaba: ¿dónde dejaron la alegría de la Pascua?
Es verdad que nosotros los cristianos por un lado nos decimos discípulos de un hombre que venció la muerte con su resurrección y nos prometió que lo seguiríamos todos hasta donde él se iba, y por otro lado manifestamos una cara de gente golpeada y amargada.
Nos resuenan como una denuncia las palabras de Nietzsche: " Tendrían que cantarme mejores cánticos para que yo aprendiera a creer en su Salvador; sería necesario que tuvieran un aire más alegre, de resucitados".
¿Cómo podemos decirnos discípulos de Jesucristo resucitado si no damos testimonio de alegría?
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