Asunción de la Virgen María
La Asunción celebra que María, terminado el curso de su vida terrena, fue llevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo. La Iglesia ve en ello la consecuencia de su maternidad divina y de su Inmaculada Concepción: quien no conoció el pecado tampoco debía conocer la corrupción del sepulcro. Es una anticipación del destino que la fe promete a todos los redimidos.
La creencia es de las más antiguas de la tradición cristiana. En Oriente se hablaba de la Dormición de la Madre de Dios desde los primeros siglos, y la fiesta del 15 de agosto se documenta en Jerusalén ya en el siglo V. Las iglesias de Oriente y Occidente la celebraron durante más de un milenio antes de cualquier pronunciamiento solemne sobre su contenido.
El papa Pío XII definió el dogma el 1 de noviembre de 1950, mediante la constitución Munificentissimus Deus, recogiendo el sentir constante del pueblo creyente y de los obispos consultados en todo el mundo. La definición dejó abierta la cuestión de si María murió antes de ser asunta, punto sobre el que las tradiciones de Oriente y Occidente mantienen acentos distintos.
La solemnidad del 15 de agosto es patronal en innumerables ciudades y pueblos, entre ellos la capital de Guatemala, cuyo nombre completo es Nueva Guatemala de la Asunción. En el hemisferio norte coincide con el verano y se acompaña de procesiones, ferias y bendiciones de frutos y hierbas, una costumbre que enlaza la fe con los ritmos de la cosecha.
Ubicación: Devoción universal de la Iglesia · Festividad: 15 de agosto
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