Zaragoza GEOG.
Categoria:
Geografía
1. GEOGRAFIA. 1. Ciudad. Capital de su provincia homónima; sede arzobispal, universitaria, capitanía militar y centro de sector aéreo. Es la quinta ciudad española por su población y la primera aglomeración urbana del valle del Ebro (v.).La razón de su desarrollo hay que buscarla en su situación, en el centro de la depresión del Ebro, equidistante de los núcleos urbanos más importantes de la periferia peninsular (Bilbao, Barcelona, Valencia) y del área metropolitana de Madrid. Emplazada en la orilla derecha del Ebro, sobre las terrazas fluviales que se escalonan desde 199 m. a los 235 m. sobre el nivel del mar en los montes de Torrero, en la confluencia de los ríos Huerva y Gállego con el Ebro y a 20 Km. de la confluencia del jalón, centraliza naturalmente las rutas de tráfico que enlazan el Cantábrico con el Mediterráneo, a través de la diagonal del Ebro y del surco abierto por el HuervaJiloca, y Cataluña con la Meseta a través del valle del jalón y la llanura de los Monegros.En nuestros días, los medios de comunicación modernos han sentado las bases de la gran ciudad regional que es, reforzando y ampliando sus relaciones con la región. Su trayectoria se refleja en la disposición de su plano urbano. La ciudad romana, de planta rectangular y trazado de calles ortogonal, se inscribe entre las calles Imperial, Cerdán, Coso Alto y Bajo, y tiene como eje las calles de D. Jaime y Espoz y Mina. Esta área se mantuvo intacta hasta el s. xvlii, en el que se rebasaron sus estrechos límites con la creación de los barrios de San Pablo, Santiago y San Miguel. El definitivo estirón urbano tiene lugar en este siglo, en el que.el crecimiento se ha realizado en forma de estrella, proyectándose los brazos más largos en la dirección de los accesos a la ciudad: barrio de Delicias, Oliver y Valdefierro (accesos desde Madrid y Logroño), Casablanca (acceso desde Valencia), Las Fuentes y San José (acceso . desde Castellón), Arrabal y Santa Isabel (accesos desde Huesca y Barcelona), y los barrios de Venecia, Torrero, y La Paz, al sur de la ciudad sobre el nivel de la terraza superior.La expansión urbana reciente hay que atribuirla principalmente al impulso de los inmigrados, estimulado por la industrialización de la ciudad, actividad que constituye, indudablemente, su primordial función urbana, muy superior a la simplemente administrativa, y rebasando ampliamente a la comercial, que tuvo mayor importancia relativa en el siglo pasado. La industria de Z. nació con la actividad agrícola y arrancó con las plantas azucareras y harineras establecidas a comienzos de siglo. La industrialización se vio favorecida por el aporte de mano de obra rural, las buenas comunicaciones y la peculiar coyuntura histórica de la Guerra civil española de 1936, que hizo de Z. una de las ciudades más importantes del territorio nacional y la convirtió en suministradora de pertrechos de guerra. El crecimiento industrial se ha mantenido vigoroso, acrecentado a partir de 1964 con los beneficios obtenidos como polo de desarrollo industrial.La concentración de recursos industriales ha ocasionado un desmesurado aumento demográfico que no se corresponde con el de su provincia ni con el del valle delEbro. En 1900, no llegaba a los 100.000 hab.; en 1950, superó los 200.000; y en 1975 alcanza los 568.000. Mientras que a principio de siglo la población de la ciudad suponía el 23% del total provincial, la proporción se establece ya en torno al 53%. Z. se ha convertido en una monstruosa cabeza de una región poblacionalmente escuálida.
2. Provincia. Es la mayor de las provincias aragonesas y una de las más grandes de España (ocupa el cuarto lugar por sus dimensiones) con una superficie de 17.194 Kmzy una población de 699.119 hab. en 1965. De forma triangular, con el vértice apuntando hacia el Pirineo y su base cruzando diagonalmente el sistema Ibérico, se sitúa en la parte central de la gran depresión del Ebro, abarcando dentro de sus fronteras una pequeña porción de la cordillera Pirenaica. El 60% de su territorio (unos 10.470 Kmz) se encuentra por debajo de los 600 m. de altitud, de los cuales 1.026 Kmz) no rebasan los 200 m. Estos datos indican el predominio de la depresión del Ebro sobre los márgenes montañosos, dentro del perímetro provincial. Efectivamente Z. es la más llana de las provincias del Ebro y, por esto mismo, centro importante de convergencia hidrográfica, ya que en un tramo de 20 Km. confluyen al Ebro (v.) los ríos Gállego, procedente del Pirineo, y Jalón y Huerva, del sistema Ibérico. Este dispositivo confiere al centro de la provincia, junto al carácter de cubeta topográfica, el de encrucijada de caminos y, con ello, el puesto de capitalidad y hegemonía para el conjunto del valle del Ebro, hecho realidad en Z. capital. Pero esta posición central tiene también sus desventajas, y no es la menor el hecho de su aridez y su acusada continentalidad, manifestadas en un volumen anual de precipitaciones muy escaso (300 mm. en el centro), la fuerte amplitud térmica anual .(en torno a los 18°) y la existencia de vientos fuertes,, secos y fríos, de componente NO (cierzo). El medio natural es, pues, rudo, y aquí, más que en ningún otro sector, es necesaria la irrigación para una agricultura rentable.
Las comarcas zaragozanas. El trazado caprichoso de las fronteras no tiene en cuenta las unidades naturales, que quedan interrumpidas arbitrariamente, sobre todo en su sector septentrional, estrecho y apuntado sobre las sierras exteriores pirenaicas. Sólo las comarcas de la depresión central y las del sistema Ibérico se desarrollan con toda su amplitud y homogeneidad dentro de los límites provinciales. La comarca de las Cinco Villas, llamada así por los cinco grandes pueblos de Tauste, Ejea, Uncastillo, Sábada y Sos, se estructura en torno al abanico fluvial de los Arbas (Arba de Luesla y Arba de Biel), que avena una extensa llanada empotrada entre la Bárdena Negra al O, El Castelar al E .y la sierra de S. Domingo al N. Indudablemente se trata de una depresión erosiva diferencial, en la que las fases de acumulación cuaternarias sembraron extensos mantos detríticos, muy propicios para la ocupación integral del suelo. Ésta se llevó a cabo, hasta hace muy poco, en régimen de secano y con dedicación casi exclusiva a los cereales, hasta que se emprendieron las obras de construcción del canal de las Bárdenas, como parte del Plan de Riegos del Alto Aragón, que ha puesto en regadío 40.466 Ha., de las 80.000 proyectadas. La transformación de los viejos sistemas de cultivo se está operando en estos momentos hacia un grupo de cultivos más dinámicos y rentables, explotados desde los antiguos centros poblados y de otros más pequeños que en número de 16 ha construido el Instituto Nacional de Colonización. De las Cinco Villas, Ejea se ha destacado como la más próspera, centro de industrias agrarias, con una demografía pujante (13.637 hab., 1965).El Campo de Z. lo forman las tierras que se disponen en torno al tramo central del Ebro y cursos inferiores del Gállego y Huerva. El dispositivo es muy simple: cuatro vegas cruzadas en aspa con centro en Z., la más extensa la del Ebro, la más pequeña la del Huerva, y los secanos intermedios, la mayor parte de ellos en ocupación agrícola discontinua por la presencia masiva de los yesos únicamente capaces de soportar un poco de matorral de romero y esparto. Al contraste regadío y secano corresponde el de desierto demográfico y congestión de la población, con máximo exponente en Z. capital.La vega del Ebro, regada por el canal Imperial, se prolonga ininterrumpidamente hacia el NO; en cambio, se reduce en extensión hacia el SE hasta desaparecer más allá de Escatrón. Los secanos quedan también interrumpidos por los relieves de El Castelar, Alcubierre, La Muela y la Plana de Z., que enmarcan con sus abruptos escarpes el Campo. El sistema Ibérico (v.) zaragozano comprende el sector más deprimido de estas montañas, cruzadas en su parte media por el río jalón. A éste van a parar una serie de depresiones longitudinales que corresponden a líneas de fractura orientadas de NO a SE del viejo zócalo paleozoico, recorridas por los pequeños ríos Ribota, Manubles, Aranda, Insuela, al N del jalón, y Grío, Perejiles y Jiloca, al S. Este último se aloja en la más importante de las fracturas, una verdadera fosa tectónica rellenada por sedimentos miocenos. Entre los valles, las sierras se levantan por encima de los 1.300 m., formando alineaciones estrechas y alargadas de cuarcitas v Dizarras. Cada uno de los valles dispone de una vega dedicada a frutales, y en las tierras no regadas se instala un policultivo arbustivo que, según la termicidad de los valles, tiene dominante olivarera o vitícola. Calatayud (17.253 hab.), situada en la orilla izquierda del jalón en la ruta de Madrid-Z. y ValenciaSantander, es la capitalidad indiscutible de las comarcas ibéricas, históricamente disputada por Daroca (3.229 m.), situada más al S, en el valle del Jiloca medio. Los piedemontes de Tarazona, La Almunia y Cariñena realizan el empalme de estas comarcas con el valle del Ebro.Aportación de la provincia a la economía nacional. El desarrollo económico de Z. se ha producido de forma disarmónica y distorsionada por un crecimiento desmesurado de su capital y el empobrecimiento consiguiente de las zonas rurales. El peso de la ciudad se deja sentir en toda la provincia, acumulando no sólo la industria y los servicios, sino también la población, de forma que más del 56% de la población provincial vive en la ciudad, impidiendo la formación de una red urbana secundaria que anime a las comarcas rurales. Sin embargo, la producción agrícola sigue siendo lo esencial, sobre todo en el sector de la producción cerealista, en el que Z. ocupa el primer lugar de España con una superficie de cultivo de 244.600 Ha., la producción forrajera de alfalfa con 19.050 (el segundo lugar de la Península), remolachera con 13.590 Ha. (el tercer lugar) y frutera.V. t.: ARAGÓN; EBRO, RÍO.S. MENSUA FERNÁNDEZ.
BIBL.: J. M. CASAS TORRES, El Valle del Ebro, en Geografía de España y Portugal, ed. M. DE TERÁN, IV, 2a parte, Barcelona 1966; Aragón. Cuatro ensayos, Zaragoza 1960. A. M. NAVARRO FERRER, Geografía urbana de Zaragoza, "Geographican 199, IX (1962).
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