Yosef Caro (yosef Ben Efraím Caro)
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Biografía GER
N. probablemente en Toledo ca. 1488 y m. en Safed, Palestina, el 24 mar. 1575. Es una de las personalidades de origen sefardí que más ha influido en la vida judía desde el s. XVI. Autor de obras jurídico religiosas, su código Sulbarí " Aruk (Mesa puesta) sirvió para unificar el judaísmo tradicional ortodoxo regulando, desde el punto de vista religioso, hasta los menores detalles de la actividad diaria del judío creyente.Había nacido en el seno de una ilustre familia de rabinos; su tío Isaac Caro estuvo al frente de un academia talmúdica toledana. Trasladada poco antes de 1492 a Portugal, cuando en 1498 los judíos fueron también expulsados de allí; la familia buscó refugio en Turquía y en 1517 se establecieron en Tierra Santa; hacia 1511 parece que estuvo en Egipto y que después visitó Salónica, uno de los mayores centros de vida cultural judía en el Imperio turco. Entre 1522 y 1537 residió en Andrianó- polis y Nicópolis, ya partir de 1537 se estableció ya con fama de sabio talmudista en Safed, donde m. rodeado de general aprecio. Safed se había convertido en el lugar de refugio de intelectuales y místicos judíos inicialmente originarios de España, aunque luego se agregaron otros muchos de diversos países atraídos por el ambiente místico y religioso de la ciudad. Por medio de la oración y la vida ascética querían acelerar la venida del Mesías y con este fin intentó Jacob Berab (ca. 1474- 1546), en 1538, restablecer la ordenación rabínica mediante la imposición de manos, siendo Y. C. uno de los ordenados, aunque esa renovación del carisma de la ordenación no fue generalmente aceptada (condición imprescindible para su validez) y el mismo Caro no la hizo valer después.
El cabalismo, hasta entonces reducido a una minoría intelectual, con la expulsión de España pasó a ser el modelo predominante de la religiosidad popular y Safed el foco de atracción y difusión de la cábala. Sobre el misticismo de Y. C. se han planteado diversas dudas, dado el carácter esencialmente legalista de su autoridad; pero si, como parece probable, fue el autor del libro Maggid Mesarim, impreso en Lublín en 1646 y del que existen diversos manuscritos incompletos y parcialmente desacordes, habría que admitir que también él creía tener revelaciones divinas por medio de un maggid (indicador), voz divina que, por otra parte, decían escuchar muchos místicos judíos de la época. Maggid Mesarim es un diario íntimo reformado para convertirlo en comentario bíblico; de ser Y. C. su autor, no sera un caso único, dentro del judaísmo, de jurisperito riguroso que llevara a la vez una vida interna y semisecreta de gran elevación mística.
La fama y autoridad de Y. C. se asientan, sin embargo, en su obra legal. Las comunidades judías expulsadas no podían continuar en sus nuevos asentamientos sus hábitos ancestrales y la readaptación provocó graves tensiones y polémicas que Y. C. se propuso reducir. Para ello, ya en 1522 comenzó una obra, luego revisada entre 1542 y 1554, que tituló Bet Yosef (La casa de José). No la presentó como un código a la manera de Maimónides, sino como un comentario a otra obra anterior muy famosa: el Arba cah Tur¡m (Cuatro órdenes) de Jacob Aserí (Ya Caqob ben Aser) 1280-1340, y, como ésta, dividida en cuatro partes, denominadas Oral Iayyim (Sendero de vida) sobre liturgia, Yoré De cah (Maestro .de conocimiento) sobre las cosas puras e impuras desde el punto de vista ritual, Eben ha-Ezer (Piedra de ayuda) sobre el derecho familiar y l:Iósen ha-Miipat (Pectoral del juicio) sobre derecho civil y criminal. De esta forma explicó, seleccionó y criticó las decisiones jurídico-religiosas talmúdicas y rabínicas, incluyendo las opiniones discordantes; Y. C., además de más extenso, da las fuentes en que se basa; la obra se comenzó a publicar en Venecia en 1550 y se terminó en 1559. Una versión breve y manual del Bet Yosef es su famosa obra Sulbari Aruk (Mesa puesta), en la que omitía las decisiones jurídico-religiosas discordantes para dar únicamente la más aceptable; era, pues, una guía rápida y segura para hallar la solución buscada. Como Y. C. recogía las doctrinas de la escuela hispanohebrea encontró cierta resistencia entre los askenazíes hasta que Moses Isserles añadió glosas con las normas seguidas por ellos. Publicado en Venecia en 1565, aun los actos más rutinarios de la vida se ordenan a un fin religioso.
F. DÍAZ ESTEBAN.
BIBL. : I. z. WERBLOWSKY, ]oseph K aro, Lawyer and Mystic, Oxford 1962; S. SCHECHTER, Studies in ]udaism, Safed 1908; I. PARDO y M. GOLDIN, Abridged Shulchan Arukh, Nueva York 1928.
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