Yahiz, Al
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Biografía GER
Prosista, autor casi se podría decir creador de numerosas obras de adab de teología mu"tazifi y de polémicas político-religiosas. Y. (el de los ojos saltones), descendiente de maulas, n. en Basora, ca. 776. Son escasos los datos que nos han llegado sobre su infancia y adolescencia; sabemos que siguió cursos de filología, lexicografía y poesía. Participó en las tertulias, conferencias y discusiones que se celebraban en las galerías de las mezquitas, en el famoso zoco del Mirbad, poniéndose en contacto con círculos muOtazilíes. A lo largo de toda su obra aparecerá constantemente la observación de la abigarrada sociedad de Basora, así como el sentido crítico y racionalista propio de las doctrinas mu"tazilíes, siendo Y. el mejor exponente de la manera de ser y de las corrientes intelectuales que se cruzaban en su ciudad natal.Hacia el a. 815-16 algunas obras suyas, hoy perdidas, sobre la discutida y candente cuestión del imanato le valen el favor del califa al-Mamün, residiendo a partir de entonces esporádicamente en Bagdad. y ., sin ejercer ningún cargo oficial, supo vivir de sus obras, de las que muchas debieron de serle encargadas por las autoridades sobre diversas cuestiones de actualidad. Logró mantenerse independiente y expresar sus opiniones con la fina ironía y el despliegue de conocimientos enciclopédicos y dispares que le caracterizaban. M. en su ciudad natal, en el a. 868.
De la abundantísima producción de y ., 200 obras, incluyendo los opúsculos, sólo nos han llegado unas 30 íntegras, a las que hay que añadir otras 50 de las que se conservan fragmentos más o menos extensos. Su obra se puede dividir en dos partes: una de adab propiamente dicho, de divulgación amena sobre datos recogidos y co mentados sobre determinado asunto y otra de creación, en donde el autor expone sus ideas personales.
Dentro de la primera categoría se pueden incluir el Kitab al-tzayawan (libro de los animales), especie de antología en que se recogen fragmentos literarios, históricos, metafísicos, teológicos y científicos sobre los diferentes animales; el Kitab al-bigal (libro de las mulas); el Kitab al-bayan wa l-tabyin desordenado tratado de oratoria y poesía entre los árabes; el Mufajarat al-Yawari wa igilman sobre los respectivos méritos de esclavas y pajes; el Kitab al-qiyan acerca de las cantoras. Pero la mejor obra de este género es, sin duda alguna, el Kitab al-bujala’ (libro de los avaros) en el que con pluma maestra, finura satírica y extraordinarias dotes de observador describe la avaricia de las razas recién convertidas, realzando por contraste la generosidad de los árabes.
Las obras político-religiosas de Y. han desaparecido, quizá destruidas cuando la reacción sunní se sobrepuso a los muetazilíes. A este grupo pertenecen una serie de opúsculos y el Kitab al-eUlmiiniya, donde defiende indirectamente la legitimidad de la dinastía Abbasí, atacando la doctrina de la ilegalidad de los tres primeros califas; el Kitabe Ali ti TatzkTm al-tzakmayn, Risilla ti Bani Umayya y Risiila ti nafyi al-tasbih, dirigida contra los últimos partidarios de los Omeyas. Dentro de la misma línea política de cooperación o justificación de las decisiones gubernamentales están el Kitiib al-radd ala l-nasara, acerca de las medidas restrictivas tomadas en contrá de los cristianos sometidos y la Risiila ti manaqib al-Turk, redactada para explicar la creación de numerosas tropas mercenarias turcas. Cuando la reacción sunní desplazó a los muetazilíes en el a. 849 Y. se retiró de la vida política, dedicándose a sus produciones literarias como Kitab al-bujala.
Todavía escribirá Kitab al-tarble wa l-tadwir, compendio irónico de lo.s problemas que no se plantean, o para los que sus contemporáneos, por falta de imaginación y espíritu crítico, proponen soluciones de rutina. Y. no admite los datos tradicionales, se trate de leyendas, referencias históricas o fenómenos naturales, ofreciendo sus propias soluciones racionales, aunque sin salirse de los límites de la ortodoxia.
No parece que y. elaborase su propio sistema teológico, sino que aceptó el muetazilí, siendo al parecer mínimas las diferencias entre su pensamiento y dicha escuela. La posteridad no pasará de ver en él a un maestro de la retórica y del género del adab, así como un pensador muotazilí. Pero ello no corresponde a una valoración exacta. Y. fue el auténtico creador de la prosa literaria árabe, de una lengua precisa, colorista y elegante, alejada de toda artificiosidad. Su estilo es siempre ameno y vivo, recurriendo a anécdotas e ironías -por lo que se le ha considerado como una especie de Quevedo-. Aparte de que el genio de Y. provocó imitaciones, su obra es de extraordinaria importancia por su callado y consciente acarreo de valiosos elementos extraños que pasarán a formar parte de la cultura musulmana, pero se trata de una labor que sabe filtrar y seleccionar, limitando la invasión intelectual persa que había de iranizar posteriormente al Islam oriental.
P. CMALMETA GENDRÓN.
BIBL. : ALJATIB AL-BAGDAD, Ta’rii Bagdiid, El Cairo 1931, XII, 212-22; M.M.I.A. IX,203-17. La mejor biografía es la de CM. PELLAT, Le milieu basrien et la formation de GiiQi~, París 1953; para la bibliografía (manuscritos, ediciones y traducciones) cfr. CM. PELLAT, GiiQi"fiana, "Arabica¡¡ 1954, 5 y Essai d’inventaire de l’oeuvre de Arabica. 1956; para una visión de conjunto, Encyclopédie de l’lslam, París 1953.
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