Úlceras I. Estudio General. MEDICINA
Categoria:
Medicina
Concepto. l). o ulceraciones son toda pérdida de sustancia que resulta de un proceso patológico de destrucción celular o gangrena; se diferencian de las heridas por ser consecuencia éstas de la acción de un traumatismo (V. TRAUMATOLOGíA). Las ú. cutáneas presentan pérdida de sustancia que puede afectar a dermis, hipodermis e incluso a planos más profundos, osteomuscu ]ares; la erosión solamente afecta a la sustancia más superficial (V. PIEL).El término ú. procede del lat. ulcus, llaga. Se emplea en clínica para denominar las ulceraciones crónicas que muestran una tendencia a persistir largo tiempo o indefinidamente (Darier). Las ú. en general pueden localizarse en piel, mucosas y semimucosas, y todas ellas dejan cicatriz al curar.Tipos y signos diferenciales. Los caracteres de las distintas ú. son numerosos y habrá que tenerlos en cuenta a la hora de hacer un diagnóstico diferencial. A continuación se exponen los más sobresalientes: El tamaño puede oscilar entre el de la cabeza de un alfiler, hasta varios centímetros de longitud; ciertas ú. son siempre pequeñas, mientras que otras pueden crecer sin límites definidos. La forma variará entre redonda (ectima), arriñonada (ú. sifilíticas), policíclica (herpes ulcerado), irregular (pioderma gangrenosum), etc. Los bordes son "cortados a pico" (goma sifilítico), excavados (ú. tuberculosas), etc. El fondo puede ser liso, anfractuoso, granuloso, etc. La base puede estar infiltrada, variando su consistencia, que es más dura en la neoplasia (epiteliomas) y blanda o edematosa en la inflamación.Por la evolución se distinguen las ú. agudas (chancro venéreo, noma), ú. subagudas (gomas sifilíticos, ú. tuberculosa típica, ú. lúpica) y ú. crónicas (ú. varicosa, mal perforante plantar, basilioma ulceroso). La localización topográfica de la ú. junto con el curso de evolución constituyen dos signos importantes para el juicio diagnóstico; así, p. ej., una ú. localizada en labio inferior de varón adulto que cursa tórpidamente en meses induce a sospechar el cáncer de esta región; las técnicas precisas completarán el diagnóstico. Algunas ú. reciben nombres especiales según sea la forma de su crecimiento: Fagedénicas son ulceraciones que crecen con gran rapidez en extensión y profundidad, determinando importantes destrucciones tisulares: Serpiginosas, éstas crecen incesantemente por un borde, en tanto que el otro tiende a la cicatrización. Terebrantes son las ulceraciones que crecen en profundidad, como ocurre en el epitelioma basocelular terebrante.Causas de ulceración. De modo general, puede decirse que todos los agentes nocivos para los tegumentos pueden causar y mantener ulceraciones, cuando actúan en forma enérgica y/o prolongada. Estas causas pueden ser: Mecánicas, como son los roces continuados del calzado o a la presión constante de un braguero herniario. Físicas, como las quemaduras producidas por calor o por la acción de los rayos X. Químicas, como son las ú. por cáusticos o las de profesionales cromadores. Microbianas,muy numerosas, como las ú. tuberculosas, sifilíticas, estreptocócicas, estafilocócicas, por asociación fuso-espirilar, etc.Las ú. también pueden ser secundarias a otras causas patológicas; las más importantes son: Trastornos circulatorios periféricos de origen arterial (arterioesclerosis, tromboangiitis obliterante, fenómeno de Raynaud, ú. hipertensiva, etc.) o de origen venoso (varices esenciales, síndrome posflebítico, fístula arteriovenosa, cte.). Afecciones neurológicas (lesiones neurales en lepra, ú. de decúbito, poliomielitis, cte.). Diabetes, enfermedad que presenta facilidad para la adquisición de infecciones cutáneas y para la contracción de alteraciones vasculares. Los tumores presentan, muchos de ellos, propensión a la ulceración. Por último, todas las ú., de la etiología que sean, contraen, en mayor o menor grado, una infección secundaria bacteriana, que muchas veces por sí sola es la causa de la eronicidad ulcerosa.V. t.: DERMATOLOGíA; PIEL.A. MARTÍN PASCUAL.
BIBL.: J. DARIER, A. CIVATTE y A. TZANK, Compendio de Dermatología, 6 ed. Barcelona 1953; G. C. SAIJER, Enfermedades de la piel, 2 ed. México 1967; J. GAY PRIETO, Dermatología, 1, 6 ed. Barcelona 1966.
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