Uccello, Paolo
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Biografía GER
Pintor italiano n. en Florencia en 1397, y m. en la misrna ciudad el 10 dic. 1475. Hijo de un cirujano, empieza muy pronto su carrera artística, ya que en 1407 aparece entre los jóvenes ocupados en bruñir la primera puerta del baptisterio de Florencia, que había realizado Ghiberti (v.). Hombre solitario y extraño, su afición a la perspectiva pictórica le obsesiona siempre, y a su gran amor a los pájaros se debe, según Vasafl, el apodo de U. (en italiano, pájaro), pues su apellido era Don¡.Su formación pictórica se desarrolla en el ambiente tardogótico de Lorenzo Monaco y Gherardo Starnina. Sobre esa base medieval, U. superpone su ansiona búsqueda de la perspectiva, y todo ello confiere a sus obras un aire de ingenuidad y geometrismo que dan por resultado composiciones de una gran claridad, que anticipa a Piero della Francesca (v.). En 1415 ya aparece inscrito como pintor, y en 1416 realiza el tabernáculo de los Lippi (Uffizi), obra muy ligada al gótico, con claras influencias de Starnina. En 1425 pasa a Venecia para realizar en mosaico una figura de S. Pedro en la fachada de la basílica de S. Marcos, que no se conserva, aunque aparece en un cuadro de Gentile Bellini (v.). Vuelto a Florencia en 1430 le encargan decorar el claustro verde de S. María Novella con temas del Génesis, frescos que se encuentran muy dañados a causa de los bombardeos de 1940.Para la catedral florentina realiza, en 1436, el gigantesco fresco del monumento ecuestre de Giovanni Acuto, nombre italianizado del condotiero inglés John Hawkwood, obra aparatosa en la que U. trata de imitar a los escultores y que revela, a pesar de su estilización y geometrismo, la maestría del artista y su conocimiento de la perspectiva brunelleschiana. En ese mismo año pasa a Prato para decorar la capilla de la Asunta, en la catedral, con historias de la via de la Virgen y de S. Esteban, y varias figuras de virtudes y santos, donde al carácter típico del gótico se une el interés psicológico del nuevo estilo. De nuevo en Florencia, realiza en 1439 la decoración de S. Miniato del Monte con la representación de Historias de los Santos Padres, cuyo pésimo estado de conservación impide su juicio crítico. Entre 1443 y 1445 trabaja en los bocetos para la; vidrieras del tambor de la catedral -Resurrección, Natividad y Anunciación-, que son otra prueba de su goticismo.Llamado por Donatello (v.) se traslada a Padua en 1445 y allí decora la casa Vitaliani con figuras de Gigantes, que no se conservan pero que debieron de ejercer una gran influencia en Mantegna (Y.). De regreso a Florencia, trabaja de nuevo en el claustro verde de S. María Novella, que decora con frescos relativos a la Historia de Noé, a cuyo dramatismo se unen hábiles soluciones de perspectiva con numerosos puntos de fuga. Desgraciadamente también están muy mal conservados. En 1456, con ocasión de los honores rendidos a Nicolás Tolentino, artífice de la victoria de Florencia sobre Siena, realiza una serie de cuadros con la representación de la Batalla de San Romano, de la que se conservan tres (Londres, Uffizi y Louvre). Aquí U. interpreta la perspectiva como un hábil juego de líneas y volúmenes, donde hombres y animales se mueven en un ambiente irreal y fantástico, acentuado por el fondo de color imaginativo e ilusionista.Su formación goticista vuelve a aparecer en sus dos versiones de S. Jorge y el dragón (National Gallery, Londres, y Museo lacquemart-André, París), donde la falta de imaginación y sentimiento queda compensada por la gracia de las figuras y la belleza del color. De 1460 data la Tebaida (Acad. de Florencia), en la que interpreta de manera renacentista la vida eremítica. También de ese año es la Cacería (Ashmolean Museum, Oxford), que repite el mismo esquema que en sus cuadros de batallas, y en la que el geometrismo de las figuras contrasta con la fantasía del paisaje. Con su hijo Donato se traslada a Urbino para trabajar en la predela del retablo mayor de la iglesia del Corpus Domini (Galería Nacional, Urbino), en donde en seis escenas representa la Leyenda de la Hostia profanada, que, según Francastel, es obra que marca un retroceso en la producción de U., a causa de su manera de tratar el espacio, ya que en las escenas no coincide la perspectiva, aunque el color irreal y exquisito está armonizado por una luz difusa, extendida en amplias superficies. La historia, que ilustra una leyenda medieval, es profundamente dramática pero carente de sentimiento.Con la obra de Urbino finaliza la producción de U., en cuya pintura se encuentran entremezclados de manera personalísima un extraordinario afán por la experiencia de la perspectiva y unos esquemas representativos encuadrables en la línea del gótico internacional.L. BARRIO MOYA.
BIBL.: E. MICHELETTI, Paolo Uccello, Florencia 1954; E. SINDONA, Paolo Uccello, Milán 1957; L. BERTI, Paolo Uccello, Buenos Aires 1964; E. FLAIANO y L, TONGIORGi-TOMASI, Paolo Uccello, Milán 1971.
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