Tabari, Al
Categoria:
Biografía GER
Al-Tabari, Abñ Ya’far Muhammad b. Yarir, historiador y tradicionista musulmán, n. en el 839 (224 de la Hégira) en Tabaristán -de ahí su patronímico- y m. en Bagdad en el a. 923 (311 H.). Su vida estuvo dividida entre sus numerosos viajes para recoger datos históricos y tradiciones proféticas y la enseñanza y redacción de sus obras. Estuvo en Ray, Basora, Kufa, Siria y Egipto, aunque pasó en Bagdad la mayor parte de su vida, donde rechazó diversos cargos oficiales que le hubiesen quitado tiempo de sus tareas. T. siguió la escuela jurídica strf i `i, si bien creó posteriormente su propia escuela, la Ñaririyya, semejante a la sitfi’i y que no perduró mucho tiempo. Su posición frente a los hanbalíes -no reconocía la autoridad de su fundador más que como tradicionista, no como jurista-, especialmente en lo referente al libre albedrío y a la posibilidad de merecer una recompensa por sus obras, le valió la enemistad declarada y activa de éstos, teniendo inclusive que intervenir en alguna ocasión la fuerza pública para protegerle y restablecer el orden; asimismo le acusaron de desviaciones heréticas.No nos han llegado todas las obras de T. e inclusive algunas de las conservadas lo están en estado fragmentario. Los tratados que redactó para justificar y defender la creación de una nueva escuela jurídica se han perdido. En cambio, tenemos su monumental comentario coránico fdmi` al-bayún fi tafsir al-Qur’an. En esta obra se encuentran reunidos por primera vez gran parte de los numerosos documentos sobre los que se basa la exégesis tradicional. Se trata de una obra clásica, todavía vigente y consultada, en la que se apoyarán todos los comentarias coránicos pbsteriores, y que es una fuente preciosa para el estudio de las creencias atribuidas a los primitivos musulmanes. T. no aceptó la ingente masa de tradiciones proféticas existentes en su época, sino que realizó una crítica de dicho material. Las normas seguidas son, ante todo, de tipo lingüístico -lexicografía y gramática- más que criterios de evidencia histórica o interna; aunque llegue en ocasiones a hablar de las normas jurídicas y dogmáticas que se pueden deducir del Corán, llega a veces a conclusiones de cierta audacia.Pero la fama de T. no procede de sus estudios sobre derecho, exégesis o recitación coránica, lexicografía, gramática y ética, sino de la gran labor histórica que supone la redacción de su monumental Ta’¡¡¡ al-rusul wa l-mulitk (Historia de los profetas y reyes). Se trata de la primera historia universal escrita por un musulmán, de extraordinaria extensión, ya que la edición realizada por De Goeje en Leiden (1879-1901), de 13 t., no es más que un resumen de la obra primitiva, que según parece era diez veces mayor. De todas formas, este resumen debe tener múltiples enmiendas y añadidos hechos por otros autores, que utilizaron posteriormente la obra de al-Tabari. EJ Ta’rij contiene una introducción y la historia de los patriarcas, profetas y monarcas de la Antigüedad, la de los Sasánidas, la del profeta Muhammad (Mahoma) y la de los califas ortodoxos, la de los Omeyas y la de parte de la dinastía Abbasí. Esta obra adopta la forma de anales a partir de la época musulmana, ordenando los acontecimientos cronológicamente con arreglo a los años de la Hégira. La historia de T. no rebasaba el 915 (302 H.). Esta obra sirvió de fuente a los historiadores posteriores; fue continuada por sus discípulos Abú Muhammad al-Fargáni, `Aríb, Hilál al-Sábi, Abú-1-Hasan Muhammad al-Hamad_áni, Ibn Miskawayh e Ibn al-Atir hasta el 1225 (622 H.). El visir Sámáni Abú `Ali Muhammad al-Bal `ami ordenó o realizó personalmente en 963 (352 H.) el resumen y traducción al persa de la obra de T., ampliando el primer periodo con otras fuentes. Existe una versión francesa de H. Zotenberg, Chronique de Abou Djafar Mohammed... Tabari (París 1867-74).El índice de los nombres propios, con una breve biografía, de los transmisores de tradiciones proféticas citados por T. o Ta’rij al-rijan constituye un suplemento a su historia. Las fuentes del Ta’rij al-rusul no son únicamente orales, recogidas en sus numerosos viajes, sino que T. utilizó las mejores obras escritas anteriormente: las de Abú Mijnaf, `Umar b. labba, Ziyáb b. Ayyúb, Nasr b. Muzáhim, Muhammad b. Isháq, al-Wágidi, Ibn Sa’d, Hisám al-Kalbi, al-Madá’ini, Sayf b. `Umar, lbn Tayfúr, etc. Para la parte referente a los Sasánidas utilizó el Libro de los reyes iranio, no se sabe si en el original persa o en la versión árabe de lbn al-Mugaffá’ (v.). El hecho de que el Tari¡ al-rusul adopte la forma de anales hace difícil seguir el desarrollo de los acontecimientos. El gran mérito de T. estriba en que no seleccionó el material, sino que lo registró todo, dando narraciones distintas, e inclusive contradictorias, de los hechos. Esto tiene el inestimable valor de que, a pesar de sus tendencias chiíes, haya conservado numerosos fragmentos de obras hoy perdidas, y sobre todo que a través de su obra se ha salvado una parte, aunque ínfima, de la historiografía siro-omega.BIBL. C. BROCKELMANN, Geschichte der Arabischen Litteratur, I, Leiden 1949, 142 ss.; IBN KHALLIKAN’s, Biographical Dictionary, París 1842-71, 597 ss.; 1. SAUVAGET, Introduction to the history of the Muslim East, 121-122, 131-132. Aparte de la edición de Gocie del Ta’rij existe otra, El Cairo 1960; famie al-bagan fz tafsir al-Qur’án ha sido editado en El Cairo, 1331 de la Hégira. Para una visión de conjunto, v. Encyclopédie de I’Islam, París 1953.**AUP. CHALMETA GENDRÓN.
**GEGTABASCO
Estado del Sudeste de México con una extensión de 24.661 Kmz. Su morfología es fundamentalmente llana debido a que predominan los depósitos aluviales acarreados por los ríos Grijalva y Usumacinta, así como sus afluentes, pero en la región sur se localizan estribaciones de las sierras que alcanzan mayor altitud en el Norte de Chiapas; la altura más importante es el cerro del Mangle. El litoral cubre 115 Km. desde la barra del río Tonalá hasta la desembocadura del río San Pedro, y está formado por depósitos aluviales, barras de arena y lagunas costeras. Los ríos principales son: el Tonalá, límite en parte con eI Estado de Veracruz; el Mezcalapa-Grijalva, cuyo curso alto es el río Chiapas, así como sus afluentes Pichucalco,Teapa, Tacotalpa y Chilapa-Macuspana; el Usumacinta, que tiene como curso el Chixoy; y el río San Pedro, límite con Campeche. Estos ríos constituyen una amplia red que provocaba inundaciones anuales controladas mediante obras hidráulicas.
El clima predominante es el tropical con lluvia todo el año; las precipitaciones se deben a la invasión de las masas de aire húmedo de los alisios y de los ciclones tropicales en verano y otoño, y a la de los frentes fríos llamados "nortes" en invierno. Los suelos son de gley o pantano y aluviales, pero en algunas zonas hay lateríticos amarillos y rojos. La vegetación natural es sobre todo de bosque lluvioso tropical en el que abundan la caoba y el cedro rojo, así como el chicozapote, del que se extrae el chicle. Los productos principales de la agricultura son: plátano roatán, caña de azúcar, arroz, coco, cacao, ajonjolí, maíz y frijol; en la Chontalpa, se ha desmontado el bosque para sembrar mango, naranja y piña; tiene importancia la cría de ganado vacuno, porcino y caballar; la pesca se concentra en la captura de pámpano, robalo, macarela, huauchinango y camarón.La industria más importante es la petrolera, que tiene como centro a Ciudad Pemex, al NE de Macuspana; también cuenta con ingenios de azúcar, aserraderos, fábricas textiles y de calzado. El Estado se comunica con el resto del país por medio del Ferrocarril Unido del Sudeste y de la carretera del golfo, así como de la vía fluvial y marítima. El Estado tiene 768.327 hab. (1970) y su capital es Villahermosa (54.000 hab.), ciudad con nueva urbanización y modernas avenidas que la circundan, en la que destaca la Univ. de Tabasco.J. A. VRVÓ ESCORO.
BIBL.: J. N. Rovirosa, Pteridografía del Sur de México, México 1910; P. A. GONZÁLEZ, Los ríos de Tabasco, Villahermosa 1946; B. DEL ÁGUILA, Tabasco, en la geografía y en la historia, Villahermosa 1947; Z. FALCóN DE GYVES, Análisis de mapas de distribución de la población del Estado de Tabasco, México 1965; R. C. WEST, El uso del suelo en el desarrollo de las llanuras de Tabasco, México 1966.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.