Quiroga, Vasco de
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Biografía GER
N. en Madrigal de las Altas Torres, en 1470; m. a la edad de 95 años, en Uruapan (Michoacán, México). Don Vasco de Q. fue un jefe espiritual y un modelo de jurista, de obispo y de civilizador. Había cursado estudios en la Universidad de Valladolid o acaso en Salamanca. Siguió cuatro años de estudios de jurisprudencia y dos de pasante en Audiencia o Cancillería, según lo preceptuaba la "Novísima Recopilación" (lib. V, tít. XXI, ley I). Mereció la estimación de los Magistrados de la Chancillería de Valladolid, de la que era miembro en 1528, y fue designado, por Carlos V, como oidor de la segunda Audiencia en la Nueva España. Insignes franciscanos se dirigieron por carta a la Emperatriz Isabel para hacerle saber el gozo que les proporcionó "la venida santa y recta de la Audiencia que de presente nos gobierna". Y Bernal Díaz del Castillo (v.), testigo ocular de los sucesos, registra para la historia la competencia, la rectitud y el amor a los indios. Los oidores exigieron cuentas de la administración de su oficio a Guzmán, Matienzo y Delgadillo y prosiguieron el juicio de residencia de Hernán Cortés (v.). Reprendieron públicamente, en el mismo teatro de sus iniquidades, a los miembros de la primera Audiencia: los procesaron y enviaron presos a España.Fiel a sus ideales humanos y cristianos, don Vasco se opuso, con todo vigor, a la esclavitud (v.). Para rescatar a los indios esclavos que estaban trabajando en las minas, propuso sustituirlos por criminales sentenciados a trabajos forzados. Con fecha 2 jul. 1535, envió al Emperador una "Información de Derecho sobre algunas provisiones del Consejo de Indias". Interviene, con todo su saber jurídico, para mostrar la injusticia radical de la esclavitud. Examina uno por uno los pretendidos títulos de justificación de la esclavitud y los refuta con argumentos indestructibles.En 1533, el Licenciado Vasco de Q. fue enviado a Michoacán para sustituir como visitador a Juan de Villaseñor. Las heridas que las violencias de Nuño de Guzmán habían abierto aún estaban vivas. Era la hora de emprender la reconquista espiritual de Michoacán. El jurisconsulto y gobernante estaba predestinado para convertirse en obispo y civilizador. El Oidor se dedicó a catequizar indígenas. Predica el Evangelio con verdadera unción y con innegable eficacia. Recuerda a los españoles que el Emperador ordena que se dé a los indios un trato digno de seres humanos y cristianos. Por armas llevaba, tan sólo, "su persuasiva palabra, mansedumbre y raro ejemplo de virtud". A los indios les hace ver que no pueden ser dioses aquellas imágenes que deben su ser a sus propias manos; condena la poligamia (v.) con todas sus consecuencias; amonesta a los indios para que cesen de llevar esa vida de nómadas y convivan, civilizadamente, en los hospitales-población; quema los ídolos en su presencia e insta a los aborígenes para que sean bautizados. La respuesta de los naturales fue magnífica: se entregaron sin reservas a todo cuanto dispusiera el Oidor para su policía y civilidad, asignándole lugar donde pudiera fundar el hospital. Una gran piedad se apoderó de don Vasco cuando conoció la miseria de los indios. Podemos conjeturar, legítimamente, que el Oidor había leído, como universitario culto del Renacimiento, la República de Platón y la Utopía de S. Tomás Moro. Compró, con su propio dinero, una porción de terreno en los alrededores de la Capital, seis meses después de su llegada a la Nueva España con el fin de levantar un Hospital (1531). Regalaba maíz y mantas a quienes se ofrecían a construir el pueblo. Levantó una gran cruz en aquel lugar y denominó Santa Fe al nuevo poblado. Se había fundado así el primer hospital de una larga y gloriosa serie. Pero, ¿qué es un hospital quiroguiano? Trataba de estructurar una comunidad verdaderamente cristiana. Los hospitales eran verdaderas repúblicas de indios. Había templo, casa de cuna, sala de enfermos, escuela, hospedajes para peregrinos. Las familias agrupadas en torno al templo cristiano pasaban los días trabajando honesta y razonablemente, y repartiéndose el fruto de su trabajo. La ideadirectriz de don Vasco era implantar en estas tierras de Nueva España aquella manera de vivir de los primeros cristianos, de los que se dice en el libro de los Hechos que "la muchedumbre de los que habían creído tenían un solo corazón y una sola alma, y que ninguno tenía por propia cosa alguna, sino que todo lo tenían en común". Un mundo nuevo como América invitaba a nuevos experimentos de convivencia humana. Lo que en Europa era una utopía, en el Nuevo Continente podía ser una realidad. "Os doy estas ordenanzas -advierte el Oidor a sus indios- para que viváis en concierto y buena policía, para que desterréis la ociosidad, la codicia y la ambición; para que salvéis vuestras almas y os mostréis gratos a los beneficios recibidos de Dios Nuestro Señor". Según las Ordenanzas, la agricultura era oficio común que había de aprenderse y practicarse desde la niñez; lo adquirido con las 6 horas de trabajo en común había de ser distribuido según las necesidades personales y familiares de cada trabajador; sobre los huertos y la tierra en general sólo había un derecho de usufructo mientras se habitaba en el Hospital de acuerdo con las Ordenanzas.En 1538, don Vasco fue consagrado obispo de Michoacán por Juan de Zumárraga (v.). El mismo día se le promovió sucesivamente, por todos los grados, desde la tonsura hasta el sacerdocio. Igual cosa había sucedido en Milán en el s. lv con otro togado ilustre: S. Ambrosio (v.). Como obispo, don Vasco fue arquetipo de sencillez, pobreza, trabajo. Erigió canónicamente su Iglesia catedral, fundó innumerables parroquias y predicó el Evangelio hasta su muerte. Hacia 1540 fundó el Colegio de S. Nicolás, centro de enseñanza de nivel universitario y anticipo genial de los futuros seminarios, y de donde, según testimonio de los contemporáneos, habían salido en 1576 más de 200 sacerdotes. D. Vasco falleció el 14 mar. 1565.V. t.: MÉXICO V-V1.A. BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE.
BIBL.: R. LANDA, Vasco de Quiroga, Barcelona 1965; J. J. MORENO, Don Vasco de Quiroga, primer obispo de Michoacán, Morelia s. a.; VARIOS, Don Vasco de Quiroga y el arzobispado de Morelia, Morelia 1965; J. ZAVALA PAZ, Vasco de Quiroga, Michoacán 1964; A. TRUEBA, Don Vasco, 2 ed. México 1958; P. L. CALLENS, Tata Vasco. Un gran reformador del siglo XVI, México 1959; B. JARNES, D. Vasco de Quiroga Obispo de Utopía, México s. a.; N. DE LEÓN, El Ilmo. Sr. Don Vasco de Quiroga, primer obispo de Michoacán, grandeza de su persona y de su obra, México 1904; íD, Documentos inéditos referentes al Ilmo. Sr. Don Vasco de Quiroga existentes en el Archivo general de Indias, México 1940; S. ZAVALA, Ideario de Vasco de Quiroga, México 1941; A. BASAVE, Don Vasco de Quiroga en su tiempo y en el nuestro, "Anuario Humánitas" (1972).
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