Quiroga, Horacio
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Biografía GER
Cuentista uruguayo. Horacio Silvestre Quiroga, cuarto hijo de Prudencio Quiroga (vicecónsul argentino) y de Pastora Forteza, n. en Salto (Uruguay), el 31 dic. 1878, pero se radica en Argentina, país en el que quedó insertada su producción literaria. Cursa sus estudios primarios en el Colegio Hiram de Salto, sostenido por la masonería. En el Inst. Politécnico de la misma ciudad y en el Colegio Nacional de Montevideo realiza sus estudios secundarios. Nunca sigue cursos reglamentados en la Universidad. Siempre fiel a su ideario anarquista, pertenece a la generación literaria uruguaya de 1900, cuyos integrantes, en su mayoría, se hallaban inmersos en el libre pensamiento antirreligioso que se proyectó en la legislación de Uruguay. Después de una vida marcada por la tragedia, se suicidó en Buenos Aires el 19 feb. 1937.La cuentística rioplatense asume con Q. una madurez decisiva. Tenía una concepción del mundo basada en el desarraigo, de ahí que el destierro y la soledad señoreen su obra. Su actitud naturalista (v. NATURALISMO) con algunos rasgos modernistas (v. MODERNIsmo) dieron a sus trabajos una personalidad literaria fuera de lo común en el área del Río de la Plata. A los 15 años realiza sus primeras incursiones en el campo intelectual y se declara "franco y vehemente soldado del materialismo filosófico".Su primer libro, Los arrecifes de coral (1901), es un conjunto de prosa y verso, al estilo modernista, con algunos rasgos simbolistas (v. SIMSOLIsmo), al que le sigue El crimen del otro (1904), donde la impronta de Poe (v.) es neta y definida. En 1905 publica Los perseguidos, novela sobre un caso psiquiátrico en la que afloran influencias de Maupassant (v.). En 1908 aparece Historia de un amor turbio, novela autobiográfica de escaso valor literario, al igual que Pasado amor (1929). A partir de aquí se abre el ciclo de tema selvático, ya que Q. descubrió con sus cuentos la selva dentro de la tradición argentina. Buena parte de sus narraciones enfocan el tema de la selva de Misiones y del Chaco (Argentina). Este ciclo ofrece: Cuentos de amor, de locura y de muerte (1917), por el cual la crítica le reconoce como maestro de la narración breve; Cuentos de la selva (1918), para niños; El salvaje (1920); Anaconda (1921), una de sus obras maestras, con influencias de Rudyard Kipling (v.) y Dostoievski (v.); El desierto (1924) y Los desterrados (1926), "su libro más homogéneo y decidido". Escribió, además, un cuento escénico en cuatro actos: Las sacrificadas (1920), poco favorecido por el éxito. Su último volumen fue El más allá (1935). En 1949 y 1959 se publicaron en Montevideo las ediciones póstumas de su Diario de viaje a París y Cartas inéditas.Q. comunicó a su cuentística una intriga de interés obsesionante, un estilo sencillo y apretado y una objetiva exactitud en las descripciones. Una atmósfera trágica envuelve sus cuentos, que presentan diversas características y temas. Así, El triple robo de Bellamore sigue la estructura del cuento policial; Los perseguidos y El conductor del rápido presentan casos patológicos de alucinación. En otros, como El vampiro, El llamado y La mancha hiptálmica, se incluyen fenómenos parapsicológicos (procesos psíquicos de base oscura). En Miss Dorothy Phillips, mi esposa, se tangencian asuntos de proyección onírica; en algunos, como en Los buques suicidantes y El yaciyateré, las historias supersticiosas conforman su argumentación. El género fabulístico se presenta en Las medias de los flamencos, El loro pelado, El alambre de púa, etc. El tema más persistente y comprometido de su producción es el de las relaciones morbosas entre ambos sexos, tema que se puede hallar, p. ej., en El solitario y El almohadón de plumas. Existe en Q. una predilección por los temas relacionados con la muerte, explicable por su fatalista filosofía vital. Tal se ve en: A la deriva, El hombre muerto y El hijo, uno de sus cuentos más encomiados. En otros trabajos muestra su técnica en la descripción de caracteres, que realiza con ajustada reciedumbre, como en Los destiladores de naranjas y en Tacuara Mansión. Con varios de sus cuentos se elaboró el argumento de Los prisioneros de la tierra (1938), película argentina realizada por Mario Soffici.BLAS BARISANI.
BIBL.: N. JITRIK, Horacio Quiroga. Una obra de experiencia y riesgo, Buenos Aires 1959; J. M. DELGADO y A. J. BRIGNOLE, Vida y obra de Horacio Quiroga, Montevideo 1939; P. G. ORGAMBIDÉ, Horacio Quiroga. El hombre y su obra, Buenos Aires 1954; E. ABREU GóMEz, Horacio Quiroga, Washington 1951; G. DE TORRE, Horacio Quiroga, pról. a Cuentos escogidos, Madrid 1950; C. TIEMPO, Cartas inéditas y evocación de Quiroga, Montevideo 1971.
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