Machado, Antonio
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Biografía GER
Biografía. Poeta español n. en Sevilla el 26 jul. 1875, y m. en el pueblecito francés de Collioure (Rosellón), el 22 feb. 1939. Escribió en prosa y en verso, y como poeta, cuya temática le convierte en el lírico representativo de la generación del 98 (v.), está considerado como el mejor del siglo XX español. Su infancia y juventud las conocemos a través de su propia obra. Vio la luz en el Palacio de las Dueñas, propiedad de los duques de Alba, cuyo patio y huerta evoca brevemente en su poema Retrato, y allí vivió hasta los ocho años en un ambiente culto: su abuelo, Antonio Machado Núñez, fue catedrático de Ciencias Naturales y rector de la Univ. de Sevilla y su padre fue el ilustre folklorista y abogado Antonio Machado Alvarez (v. FOLKLORE I). Cuando Antonio tiene ocho años, su familia se traslada a Madrid. Allí, se educa en la Institución Libre de Enseñanza, centro que influye poderosamente en su formación e ideas. A lo largo de su vida, conservará siempre un gran afecto por los directores de dicha Institución: Francisco Giner de los Ríos (v.) y Manuel B. Cossío. Estudia el bachillerato en los Inst. de San Isidro y del Cardenal Cisneros. Lee apasionadamente a Bécquer y el Romancero recopilado por Agustín Durán (1793-1862), tío suyo y considerado por numerosos críticos como uno de los precursores del romanticismo a causa de las ideas expuestas en su Discurso sobre el influjo de la crítica moderna en la decadencia del antiguo teatro español (1828). Terminado el bachillerato, estudia en la Univ. Central, y en 1895 publica sus primeros artículos en el periódico La Caricatura, con pseudónimo. También por esta época, siente grandes deseos de hacerse cómico y llega a pertenecer a la compañía de Guerrero-Mendoza, donde no pasa de meritorio.En 1899 va a París a reunirse con su hermano Manuel y permanece allí unos cuatro meses. Ambos trabajan como traductores de la casa Garnier y viven en el Barrio Latino, en el mismo hotel en que se hospedó Verlaine al final de su vida. Conoce personalmente a Oscar Wilde (v.) y a lean Moréas. Posteriormente, en 1902, regresa de nuevo a París. Su buen amigo el escritor guatemalteco Enrique Gómez Carrillo (v.), a la sazón cónsul interino de su país en París, le proporciona el empleo de canciller del consulado de Guatemala. Conoce a Rubén Darío, a quien admirará siempre y que influirá poderosamente en sus primeros versos.A fines de este mismo año publica en Madrid su libro Soledades, aunque la edición lleva la fecha de 1903. Se prepara para cátedra de francés, y en 1907 obtiene la del Inst. de Soria. De su primer contacto con esta ciudad surgen los poemas inspirados en el paisaje soriano e incorporados a su libro Soledades, galerías y otros poemas (1907), que es a modo de una nueva edición de su anterior libro Soledades, al que ha suprimido algunos poemas, modificado otros y añadido otros muchos más. En Soria vive en una modesta pensión cercana al Instituto; la dueña de la pensión tiene dos hijas, y con una de ellas, Leonor Izquierdo Cuevas, casi una niña (16 años menor que el poeta), trigueña, de ojos azules y aspecto enfermizo, se casa en julio de 1909. Por aquellos años, M. recorre toda la geografía soriana. En 1910, pensionado por la junta de Ampliación de Estudios, marcha con Leonor a París, y en el Colegio de Francia asiste a las clases de Bergson (v.) y Bédier. En París, su mujer enferma de tuberculosis, y vueltos a Soria, M. la pasea frecuentemente en una silla de ruedas por las afueras de la ciudad. Leonor muere el 1 ag. 1912, a los pocos meses de publicar M. su libro capital: Campos de Castilla. Deseando salir de Soria, donde los recuerdos le atormentan, M. pide el traslado al Inst. de Baeza; allí, para combatir la monotonía pueblerina, estudia griego y, a partir de 1915, filosofía para alcanzar el grado de doctor por la Univ. de Madrid, que obtiene en 1918. En 1919 se traslada al Inst. de Segovia. Los fines de semana los pasa en Madrid, donde con otros compañeros funda la Univ. Popular. Y entretanto, su fama va creciendo; trabaja intensamente: en 1917 la editorial Calleja publica sus Páginas escogidas, en donde Campos de Castilla aparece notablemente ampliado. Le siguen Nuevas canciones (1924) y el Cancionero apócrifo (1926).En 1927 es elegido miembro de la Academia Española, al tiempo que ha comenzado una intensa colaboración teatral con su hermano Manuel (v. MACHADO, MANUEL). Por esta época (el poeta ha pasado ya los 50 años), conoce un nuevo amor: es una mujer morena, también poetisa, a quien llama Guiomar en sus versos. En 1931 es nombrado catedrático del Inst. Calderón de la Barca de Madrid. Escribe artículos para la Revista de Occidenie y El Sol, en donde, valiéndose de dos personajes ya aparecidos en su Cancionero apócrifo, los poetas y filósofos Abel Martín y Juan de Mairena, expone sus pensamientos poéticos, retóricos y filosóficos. La guerra civil española le sorprende en Madrid y, aconsejado por sus amigos poetas, se traslada a Valencia a finales de 1936, con su madre y la familia de su hermano José. A partir de enero de 1937 residen durante cerca de 15 meses en una tranquila villa en el pueblecito de Rocafort, muy próximo a Valencia. En esta villa, M. vive una etapa de intensa actividad; colabora en prosa y en verso en las revistas La Hora de España y Madrid, y publica su libro en prosa Juan de Mairena (1936).Cuando el gobierno de la República se traslada a Barcelona, le sigue M. con su madre y la familia de su hermano. Viven en una torre del paseo de San Gervasio, y al poco tiempo, la guerra ya vencida en Cataluña, huyen con la desbandada que se dirige a Francia, en un penoso y accidentado viaje en el que el poeta pierde sus papeles, libros y equipaje, pasando la frontera el 27 en. 1939. Gracias a un amigo, logran escapar a un campo de concentración para refugiados, y encuentran cobijo en el hotel Quignol-Quintana, de Collioure, donde se les atiende con solicitud. Machado ha llegado enfermo y ya no se repone, muriendo casi un mes después, tres días antes que su madre.Creación literaria. En su poesía ha señalado R. Ferreres (Etapas de la poesía de A. Machado, "Cuadernos Hispano-Americanos" LIX) una evidente evolución significada en cuatro momentos. En una primera etapa, que comprende la producción de 1899 a 1902, periodo en que escribe Soledades, M. está inmerso en el mundo poético del modernismo (v.); en sus poesías aparece el tema del agua, con sus fuentes de jardín, los crepúsculos, los aromas de lirios, las soñadas amadas adolescentes, las melancolías, y ante todo, la evidente influencia de Rubén Darío (v.). En una segunda etapa, que se extiende desde 1903, aparición de Soledades, hasta 1907, publicación de Soledades, galerías y otros poemas, M. va eliminando las influencias del modernismo (de ahí que suprima bastantes poemas de la edición de 1903, que consideraba demasiado modernistas), al mismo tiempo que su primer contacto con Soria le abre los ojos a este nuevo paisaje. En sus poemas de Orillas del Duero se inicia una poesía sobria y sencilla que le muestra como un andaluz castellanizado con un fondo de melancolía romántica. Llega asimismo al pleno diálogo consigo mismo, a la resignación agridulce ante la tristeza del vivir, y a una dolorida melancolía que recuerda a Bécquer (v.) y a Rosalía de Castro (v.). Para Vivanco, en estos poemas, M. nos da el paisaje "a través del ensueño".El tercer momento corresponde a su plenitud poética. Se extiende desde 1907 hasta 1912, fecha en que aparece el libro Campos de Castilla. El contacto directo con la tierra soriana, la soledad, las lecturas, le plantean el problema de España, lo que le vincula a la generación del 98, pero como un noventayochista rezagado. El enfrentamiento del pasado con el presente le da motivo para comparaciones y consecuencias, no todas pesimistas; contempla la pobreza de las parameras donde todo rezuma agria melancolía y tristezas cenicientas, se entusiasma estéticamente por los árboles, se obsesiona por describirse a sí mismo y por descubrir al hombre y su constante enigma, su cainismo, su comportamiento mezquino y hasta tétrico, su continua soledad por los caminos de la vida; e intensifica las visiones del paisaje y la importancia de éste en el poema. Asimismo se muestra como poeta narrativo en un extenso poema, La tierra de Alvargonzález, escrito en romances, sombría gesta en la que se pone de manifiesto la codicia y la sordidez de la gente labriega, que conducen al crimen, la desesperación y la muerte.El cuarto momento de M. comprende su poesía posterior. Desde 1912 a Nuevas canciones y Poesías completas (1928) mantiene el clima poético de la etapa anterior. Al principio, su permanencia en Baeza le vincula íntimamente con el mundo mágico del paisaje y del alma andaluza siempre latente en él, al tiempo que el aislamiento en que vive le incita a la evocación de la mujer muerta y de las tierras sorianas, en una serie de poemas que incorpora al libro Campos de Castilla. Después comienzan las preocupaciones filosóficas y su poesía se adelgaza hasta recogerse en los límites de la copla popular; coplas que recuerdan, por su aspecto sentencioso, las del rabino Sem Tob (v.), a quien el mismo M. nombra en alguna ocasión. Junto a estas coplas populares hay poemas más extensos que son de una belleza y un simbolismo impresionantes, como los que tratan del mar, que para M. significa la muerte; o los dedicados a Guiomar, en donde el amor vuelve a brotar con ternura y melancolía; o los que se refieren al personaje imaginario Abel Martín, de los que dice Juan Ramón Jiménez: "Los versos de Machado en la muerte de Abel Martín son de lo más grande que se ha escrito en poesía española, en poesía a secas". Las preocupaciones filosóficas y las meditaciones retóricas se manifiestan plenamente en la prosa y en los versos del Cancionero apócrifo y en su obra posterior; escritos llenos de ironía y gracias caricaturescas, y de hondura y penetración.En la poesía Retrato, con la que comienza Campos de Castilla, da M. su propio retrato físico y moral; se presenta con "torpe aliño indumentario", con "gotas de sangre jacobina", viviendo de su trabajo y conversando con el hombre que siempre va consigo, porque "quien habla solo espera hablar a Dios un día", y añade: "soy, en el buen sentido de la palabra, bueno". Su gran valor poético ha sido universalmente reconocido. Su poesía se coloca en la línea de la mejor tradición poética española.V. t.: MACHADO, MANUEL; HUMORISMO II; MODERNISMO II.E. VERES D’OCÓN.
BIBL.: Ediciones: Son muchas las ed. de las Obras completas. Las más asequibles son: Madrid 1947; Buenos Aires 1951; Madrid 1959. Cfr. también la ed. de Soledades, Madrid 1967 (con pról. de R. FERRERES; se da a conocer la primitiva ed. de este libro con poesías y variantes que no han vuelto a reeditarse). Estudios: D. ALONSO, Poetas españoles contemporáneos, Madrid 1953; L. F. VIVANCO, Introducción a la poesía española cóntemporánea, Madrid 1957; L. CERNUDA, Estudios sobre poesía española contemporánea, Madrid 1957; M. PEREZ FERRERO, Vida de Antonio Machado y Manuel, Madrid 1947; G. PRADAL RODRIGUEZ, Antonio Machado. Vida y obra, llueva York 1951; R. GULLóN, Las secretas galerías de Antonio Machado, Madrid 1958; E. DE ZUBIRIA, La poesía de Antonio Machado, Madrid 1959; M. H. GUERRA, El teatro de Manuel y Antonio Machado, Madrid 1967: M. TUAÓN DE LARA, Antonio Machado, poeta del pueblo, Barcelona 1967.
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