Han, Dinastía HIST.
Categoria:
Historia
Gobernó enChina del 202a. C. al 220d. C. Sus orígenes se remontan a la rivalidad entre dos caudillos, a la muerte de Che Huang-ti. Después de una crisis que afectó a gran parte de China (v. CHINA iv), Lieu Pang derrotó a su enemigo Hiang Yu quedando como único caudillo y apoderándose de la herencia de los Tsin (v.). Fundó la dinastía de los H., que reinó durante cuatro siglos, divididos en dos etapas: la primera, de los H. occidentales, del 202 a. C. al 6 d. C.; y después del interregno del usurpador Wang-mang, los H. orientales, desde el 25 al 220 d. C.Los Han occidentales. Lieu Pang tomó el nombre imperial de Kao-tsu; su política se vio afectada al princiHAN, DINASTIApio por las ambiciones de sus partidarios de revolución que pretendían volver al feudalismo destruido por los Tsin. No obstante, el nuevo emperador logró que la nobleza se transformase en cortesana. El periodo revolucionario había sido aprovechado por el gobernador de Cantón (v.) para declararse independiente, aunque los problemas más importantes se plantearon en la zona norte, donde no dejaban de presionar los hunos (v.). Éstos habían invadido la provincia de Shansi, pero Kao-tsu les derrotó; más tarde tuvo que negociar, entregando una princesa china al chan-yu de lbs hunos. Al morir Kao-tsu en el 195 a. C., su viuda defendió el trono de su hijo Hiao-wen (179-157), gran protector de los hombres de letras confucianistas. Durante su reinado, continuaron las revueltas interiores y los ataques de los hunos. Su sucesor King-ti (157-141) sufrió los mismos reveses.En el140 a. C. subió al trono un gran emperador, Wu-ti, que reinó hasta el 87 a. C. Es una de las grandes personalidades de la Historia universal. Dotado de una energía poco común y de una inteligencia extraordinaria, acabó con el feudalismo que poco a poco había rebrotado en China, adoptando una serie de medidas que hicieron imposible la conservación de los mayorazgos y obligaron a repartir la propiedad entre todos los hijos por igual. También creó una burocracia disciplinada a base de letrados confucianistas. En política exterior, Wu-ti fue un continuador del imperialismo Tsin. Anexionó el reino independiente de la región cantonesa e incorporó los países annamitas contribuyendo a la sinización del país, aunque en el caso de Annam respetó su organización tradicional. Conquistó la región noroccidental de Corea (v. COREA III), que constituía un reino fundado por el chino Wei-man con capital en Lo-lang. Pero a todo esto sobrepasa la expansión china en la región de los hunos. Intentó buscar la alianza de los yue-chi, pero éstos no acudieron y tuvo que emprender la guerra solo, utilizando la táctica de sus enemigos.Su general Wei-tsing realizó afortunadas incursiones, y en el 127 a. C. se estableció una colonia militar en Chofang, en el río Amarillo, a la que más tarde se añadió otra. La ocupación del Kan-su occidental puso en contacto el mundo chino con Occidente, ya que éste fue el punto de partida de las caravanas que rompieron el aislacionismo chino, relacionando este país con el mundo iranio, índico y grecorromano. Las campañas continuaron. En el 119 Wei-tsing y Huo Kiu-ping atravesaron el Gobi y atacaron el reino huno, rechazando a este pueblo a la Alta Mongolia. Como resultado se crearon en el Kan-su varias jefaturas militares para evitar el retorno de las invasiones. Al final del reinado se produjo el desastre de Li-ling en una incursión contra los hunos, suceso cuyas complicaciones alcanzaron a Tse Ma-tsin, el Heródoto chino, que incurrió en la ira del Emperador. Le sucedió su hijo Tchao-ti (86-74), en cuyo reinado continuó la supremacía china. Siuan-ti (73-49) consolidó el dominio del Turquestán oriental, sometiendo el reino tokhario de Kutcha, y derrotó definitivamente a los hunos, que dejaron de ser un peligro por mucho tiempo.La dinastía decayó durante los reinados de Yuan-ti (48-33), Tch’engti (32-7) y Ngai-ti (6 a. C.-1 d. C.). La viuda de Yuan-ti aprovechó la ocasión para confiar el gobierno a su sobrino Wang-mang, quien usurpó el título de Emperador en el 9 y, a pesar de la hostilidad con que le trata la historiografía oficial, hay que reconocerle una serie de medidas que tendían a mejorar la situación de amplios sectores de la población china. Limitó la extensión de los latifundios y el número de esclavos. Hizo del oro un monopolio estatal y controló la industria del cobre. Todo ello acusa la influencia de un reformador confucianista. El hambre que se apoderó de China favoreció la aparición de una revolución social, la de los Cejas Rojas, que se extendió por la cuenca del río Amarillo. Al mismo tiempo se sublevaron los legitimistas, que dieron muerte a Wang-mang. Surgieron dos pretendientes: Lieu-hiuan, derrotado y muerto por los Cejas Rojas; y Lieu-sieu, que demostró gran energía y trasladó la capital a Lo-yang, en el Honan, donde se proclamó Emperador con el nombre de Kuang Wu-ti (25-57).Los Han orientales. Con él se restauró la dinastía H. Pudo liquidar la insurrección campesina. Durante las revueltas citadas, China había perdido sus posesiones exteriores, especialmente la región de Tonkín y, tras una serie de campañas, se pudo restablecer la soberanía china en todo el Extremo Oriente. Los emperadores Mingti (58-75), Tchang-ti (76-88) y Ho-ti (89-105) volvieron a establecer la dominación china sobre la ruta de la seda. Es la época de Pan-chao, general victorioso de los hunos, cerca del lago Barkul. Se establecieron colonias militares y se sometió la región de los oasis de Turfan y Kucheng. La actividad de Pan-chao en Occidente se desarrolló a lo largo de 30 años, manteniendo el dominio chino hasta los confines de los partos, muchas veces contra la misma corte dispuesta a ceder ante las dificultades. A su muerte, su hijo Pan-yong continuó la labor del padre que culminó entre el 123 y el 127. Las comunicaciones abiertas hacia Occidente permitieron la entrada en China del budismo, procedente de la India.La China bajo los H. orientales fue un país de enorme inquietud social. Todas las medidas adoptadas fracasaron ante la formación de grandes latifundios que depauperaron gran parte de la población. Kuang Wu-ti había dado grandes feudos a sus partidarios durante la guerra civil que le elevó al trono. Estos señores engrosaron el número de parásitos en torno al trono imperial. Los letrados, dedicados a tareas administrativas, sufrieron la influencia de los cortesanos y acabaron por organizarse en ligas para defender sus derechos. Las intrigas cortesanas condujeron a luchas entre familias, como ocurrió con los Teu y los Teng durante el reinado de Hoty; vencedora la segunda, gobernó en el reinado de Chang-ti y Ngan-ti (107-125). Chuen-ti (126-144), Huan-ti y Ling-ti (188-189) precipitaron la decadencia de la dinastía. La sublevación de los Turbantes Amarillos asoló las provincias mientras los emperadores vivieron prisioneros de los eunucos. Entre la anarquía general se organizaron milicias provinciales que sólo obedecían a sus jefes, hasta que al final apareció la mano dura de Tsao-tsao, quien en ocho años de lucha, desde el 196 al 204, consiguió hacerse dueño de las provincias del Norte, iniciando así la época de los tres reinos en lucha y terminando con el reinado de la dinastía H., que al final no fue más que una de las tres unidades políticas que aspiraban al dominio de China.F. PRESEDO VELO.
BIBL.: R. GROUSSET, Historia de China, Barcelona 1958; H. G. CREEL, La naissance de la Chine, París 1937; O. FRANKE, Geschichte des Chinesischen Reichen, 1, Berlín 1930-48; H. CORDIER, La Chine, París 1921; F. DE CHAVANNES, Les niémoires historiques de Sénta-Tsien, París 1895-1905.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.