Galia II. Religión. REL. NO CRIST.
Categoria:
Religión No Cristiana
Las fuentes de la religión gala son, en general, posteriores a la conquista romana del país (v. CELTAS in). La política romana fue tolerante, salvo con la institución céltica nacional y supranacional de los druidas. La religión tenía un carácter arcaizante, ya que la mayoría de las divinidades galas son dioses de tribus, indiferenciados, más que divinidades territoriales o dioses de funciones específicas. Se conocen 374 nombres de dioses, documentados en las inscripciones galo-romanas; 305 aparecen una sola vez. El culto de la mayoría de estos dioses está muy localizado geográficamente.La triada gala. Esta triada, citada por Lucano, está compuesta por Teutates, Esus y Taranis, y se halla representada en el cubilete de plata de Lyon. A Teutates se le hacían sacrificios propiciatorios humanos, representados, como el dios mismo, en el caldero de Gundestrup, la pieza fundamental del arte y de la religión celta; es el dios protector de la guerra y de las actividades colectivas. César lo identifica con Mercurio; era el dios nacional de los celtas continentales. A Esus se le hacían igualmente sacrificios colectivos; aparece en el caldero de Gundestrup, en un pilar de París y sobre un altar de Tréveris. Es el dios protector de la fertilidad vegetal, de la fecundidad humana, de la producción y de la agricultura; se asocia a Cernunnos, y a Smertrios y se le identifica con Mars. El atributo de Taranis era la rueda; figura también el dios en el caldero de Gundestrup; se asimila a Júpiter (v.) y es el soberano del cielo. Junto a estos dioses se documentan en la G. multitud de dioses salutíferos; el principal es Belenus, asimilado a Apolo. Con ellos aparece una diosa protectora de las artes y de los oficios, equivalente a Minerva (v.); un dios de carácter infernal y telúrico, padre de la raza gala, identificado con Dispater; un dios asimilado a Vulcano, que también existía en España; un dios toro, el Taruos Trig Aranus; un dios con cuernos de ciervo, documentado ya en una pintura de Numancia y en Val Camonica (Alpes Lombardos), llamado Cernunnos; Smertrios, dios vencedor de monstruos, asimilado a Mars, y una divinidad animal independiente, representada por una serpiente con cabeza de carnero. Todos estos dioses fueron venerados en la época de la conquista y principio de la romanización y son, por tanto, prístinos dioses galos.Dioses de la Galia Romana. Los sacrificios humanos en honor a Taranis, Teutates y Esus se suprimieron, si es que los hubo, con la romanización. Aparecen deidades animales, o semianimales y monstruos sagrados, como el toro y el jabalí de tres cuernos; diosas protectoras de una determinada especie animal, como Epona, también venerada en España; una diosa, Artío, de carácter ursino, representada en el bronce de Berna y citada igualmente en una inscripción hispana; una diosa, Arduinna, que montaba un jabalí, con los atributos de Diana; deidades asociadas a pájaros y dioses a serpientes. Particular veneración tuvieron las Matres, Matrae, o Matronae, que protegían la fecundidad y la vida; llevan símbolos de la prosperidad terrestre, y nombres locales. Se documentan también diosas aisladas o en compañía de su esposo, como Rosmerta, compañera de Mercurio, apellidada, en Poitiers, Adsmerius; Sirona asociada a Apolo; Damona a Borvo y a Albius; Bricia a Luxouius; Nantosuelta acompaña a Sucellus, dios venerado igualmente en España; Bergusia lo hace a Ucuetis; Nemetona, Litauis, Boudana se representan junto a Mars. Especial culto recibieron las diosas de carácter local y naturalista, como Garra, Poeninus, Baeserta, Alabrina, Alisanos, lalonus; los árboles, las fuentes, U ni, Diuona, Auentia, Vesunna, Nerius, Ilixo, Boruo, etc.Dioses galo-romanos. Un gran número de dioses galos pervivieron en plena época romana, tomando el nombre y aspecto de otro dios semejante romano; así, Lug más Mercurius ha originado el Mercurio galo-romano, dios muy venerado, que aparece unas 24 veces bajo el nombre de una divinidad local. Aruernus, Dumias, Canetonnensis, etc., protector de las artes y oficios, documentado en España. Teutates más Mars es el Mars galo-romano, con sobrenombres locales: Mars Dunatis, Vesontius, Cemenelus, Viritius. Taranis más Júpiter originó el Júpiter galo-romano; una serie de monumentos le representan a caballo aplastando un monstruo. Los dioses salutíferos y solares se asimilan o asocian a Apolo, como Belenus, Grannus, Boruo; Sucellus y Silvanus han originado el Silvano galo-romano, y Ogmios más Hércules el Hércules galo-romano, documentado bajo nombres puramente locales: Graius, Ilunnus, Andossus, Toliandossus, Magusanus, Oglaius. La Minerua galo-romana deriva de los dioses de la técnica más Minerva, como Suleuia y Belisama. Muy reverenciados fueron Vulcano y Neptuno y los Dioscuros galo-romanos al igual que los genios tutelares, como las Suleuiae.Druidas. Las fuentes llaman a los druidas filósofos, adivinos, augures, magos, etc., considerándolos personajes importantes. Bardos, druidas y vates son las diferentes etapas cronológicas de una evolución social. Numerosas fuentes atestiguan la importancia del sacerdocio druida, comparado a los magos de Persia y a los gimnosogistas de la India. Su importancia fue grande en la estructura política-social de la Galia. El papel que desempeñaban en la sociedad fue variado; así aparecen como diplomáticos, consejeros y jefes de tribus, jueces y jefes militares, ya que la gran sublevación nacional de la G. del 52 a. C. fue capitaneada por el jefe de los druidas, Gutuater. Se consideraba que su poder se extendía a los más variados elementos, como al fuego, al agua o a la tierra; desencadenaban o apaciguaban los vientos; eran también adivinos y médicos. Su ciencia era, pues, universal; se dedicaban a la Historia, Literatura, Filosofía, Geografía, Matemáticas, Astronomía y Ciencias de la Naturaleza, e intervenían activamente en el culto. La doctrina druídica es mal conocida (V. CELTAS III, 1). La organización del sacerdocio druida era jerárquica; mandaba un jefe único, que ejercía la autoridad suprema; a su muerte el más digno le sucedía en el Gobierno. Cualquier persona podía ser druida. Fueron perseguidos en tiempo de Augusto, Tiberio y Claudio. En el periodo 69-70 todavía figuran, y parece ser que conservaron su poder por su capacidad de profecía a lasombra de los santuarios. Intervienen oficialmente en algunos templos famosos, a partir de la época de los Severos, como en el de Grand, en la Galia Transalpina, y en el de Aquileya, en la Galia Cisalpina, frecuentados por los emperadores. Se les atribuían muchas profecías en tiempo de Maximino, Aureliano y Constantino. Para la evangelización de los galos, v. FRANCIA V.I. V. t.: CELTAS III.
J. M. BLÁZQUEZ MARTÍNEZ.
BIBL.: P. M. DUVAL, Les dieux de la Gaule, París 1957; J. J. HATT, Essai sur l’évolution de la religion gauloise, "Rev. des Études Anciennes" LXVII, 1-2 (1965), 80-123; F. LE Roux, Les Druides, París 1961; J. M. SIOESTEDT, Dieux et héros des Celtes, París 1940; J. RYAN, La religión de los celtas, en F. KÚNIG, Cristo y las religiones de la Tierra, II, Madrid 1961, 233-251.
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