Eça de Queiroz, José Maria
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Biografía GER
Escritor portugués de fines del s. XIX, una de las personalidades literarias más influyentes en la panorámica de la novelística lusitana. N. en Póvoa de Varzim (Oporto) el 25 nov. 1845. Estudia en Oporto y en 1861 este "pobre hombre de Póvoa", como él mismo se llama, se matricula en la Univ. de Coimbra. Ya licenciado, se instala en 1866 en Lisboa, con un vago interés por la abogacía, unido a la colaboración literaria en la Gazeta de Portugal, donde va publicando sus, entonces, escandalosas Notas marginais, de las que resultarán más tarde las Prosas bárbaras. Pasa a dirigir el Districto de Evora y todo el periódico, desde el folletín a la correspondencia y el artículo de fondo, es obra suya. Un viaje al Oriente, durante el cual asiste a la inauguración del canal de Suez, marca un momento decisivo en su evolución intelectual, como él mismo confiesa en sus impresiones de viaje, más tarde recogidas parcialmente en O Egipto (1926), donde puede seguirse la evolución ideológica del autor.O Mistério da estrada de Sintra, una narrativa precursora del cuento policiaco, escrito en colaboración con Ramalho Ortigáo (v.), con quien también colabora en As (arpas (Las banderillas), artículos de crítica social, más tarde reunidos en Una campanha alegre (1890-91), parecen resumir su actividad entre 1870 y 1871, además de la conferencia A literatura nova, o realismo como nova expressáo de arte, que constituye su participación en el ciclo de Conferencias democráticas, organizadas en el Casino Lisbonense por el grupo O cenáculo -formado por A. de Quental (v.), T. Braga (1843-1924), Ramalho Ortigáo, Guerra Junqueiro (v.). Es nombrado administrador del distrito de Leiria en 1870, ciudad que le servirá de escenario a su obra O Crime do Padre Amaro (1875-76). Desde 1872 forma parte del servicio diplomático (La Habana, Inglaterra) y comenzará entonces su gran carrera de literato: O crime do Padre Amaro, O primo Basílio (1878), su primera novela publicada; esquematiza las Cenas portuguesas (Escenas portuguesas), doce novelas equivalentes a "doce estudios sobre la vida contemporánea" portuguesa, de las que A Capital (1925) forma parte. Desde 1880, Os Maias son el objeto principal de su trabajo. Después, O mandarim (1879-80) y A relíquia (1884), y sus comentarios de política internacional (La Comuna de París, la cuestión irlandesa, los problemas de las colonizaciones de Egipto e Indochina, la política alemana) le merecen mayor atención. Sus cartas sobre la vida inglesa, Cartas de Inglaterra (1903), Crónicas de Londres (1945), pueden ayudar a valorar globalmente su enorme esfuerzo de escritor hasta 1889, fecha en que le satisfacen uno de sus anhelos de su vida, como creador y hombre: ser nombrado cónsul en París.En Francia continúa su fina observación del mundo, escribe sobre ello y lo envía a los periódicos de Portugal y Brasil. Los Bilhetes de Paris (1907) parten de ese interés. Publica en revistas portuguesas la Correspondéncia de Fradique Mendes (1899-90), A Ilustre Casa de Ramires (1897) y tiene tiempo para fundar y dirigir la "Revista de Portugal" que, según sus deseos, sería, como fue, "una verdadera obra nacional, en la que colaborarán los más expertos especialistas", y un Manual enciclopédico. No tiene tiempo de revisar As cidades e as serras, porque el 16 ag. 1900 m. en París.Su obra se encontraba muy repartida y dispersa y sólo poco a poco fue editada. Conviene destacar últimas páginas (vidas de santos y artículos polémicos) y el Conde de Abranhos. Cuando comienza a publicar sus Notas marginais-Prosas bárbaras, aún está vigente el Romanticismo (v.) como escuela y este aire está bien patente en esas páginas, aunque también coexista un aprovechamiento personal del lirismo de Heine (v.), del gusto por el satanismo a lo Beaudelaire (v.) y Gérard de Nerval (v.), del tetricismo de Poe (v.), mezcla bien asimilada y presentada brillantemente con un lenguaje nuevo, al que no era extraño un suave lirismo. Estos dos rasgos iniciales (la asimilación personal y un lenguaje vivo) serán dos constantes de su personalidad literaria. Sin embargo, en su primera tentativa de ficción, Singularidades de una rapariga loira (Singularidades de una muchacha rubia), incluida en Contos (1902), ensaya procesos narrativos que apuntan ya una declarada evolución hacia el realismo, que él define como una "mezcla de lo convencional, lo enfático y lo ridículo", actitud que permitirá, en el arte y en la literatura, "la anatomía del carácter" y la "crítica del hombre". A esta definición, dada en la citada conferencia en el Casino procurará mantenerse fiel a lo largo de toda su obra de novelista y ensayista, esfuerzo que conferirá una excepcional unidad a la misma. Comienza a ponerla en práctica por el análisis del hombre colectivo, la sociedad, es decir, por la crítica de "la política, las letras y las costumbres", que origina e informa As Farpas. En esta obra E. de Q. ejercita vivamente sus dotes de observación de lo real, observación que abarca desde Cuba a París, y la ironía, esa ironía que es su arma revolucionaria, como lo había sido en Rabelais, Cervantes y Voltaire.O crime do Padre Amaro se inscribe en la secuencia artística de los principios ideológicos anteriores y los de sus precursores, y con esta novela, sobre la que cae la discusión de plagio de La faute de 1’abbé Mouret de Zola, inaugura el realismo (v.) como escuela en Portugal. La crítica de la vida provinciana, la caricatura de la hipocresía del clero y de las aberraciones de la verdadera religiosidad llevada a cabo en tal novela, se amplía y se transforma en Primo Basílio, en un análisis de la sociedad burguesa de Lisboa, a través de una familia tipo, compuesta por la participación de sus más diversos caracteres. Pero ese "pequeño cuadro doméstico, extremadamente familiar (Carta a Teófilo Braga, incluso en Primo Basílio), como le llamaba el propio autor, se amplía en Os Maias, centrada en un episodio escandaloso, y en la que se difunde toda una sinfonía crítica, no sólo de la vida lisboeta, sino de toda la sociedad portuguesa de 1875: la política, la moral, la religión, el amor, los gustos, con una violenta sátira de la que muy pocos se escapan. A relíquia, en la simplicidad de su esquema de acción en contraste con la profusión narrativa, representa la continuación de la crítica anterior unida a una demostración de la tesis de la superioridad del arte sobre la existencia. Traducida al castellano aún en vida de su autor, la sátira a la hipocresía religiosa asume, a veces, aspectos de gusto discutible. No obstante, la vida de Cristo contada en sueño en esta novela, ya le había entusiasmado en su juventud literaria. A morte de fesus, en las Prosas bárbaras, anticipa "esa gran esperanza de los tristes" del Suave milagre inserto en los Contos.Muchos de los que se han ocupado de la evolución espiritual de E. de Q. (de un E. de Q. que desde los 28 años vive fuera de su país) anotan una mudanza en el espíritu de la crítica social del autor de As farpas. Las pruebas de esa evolución se encuentran en la última novela publicada en su vida, A Ilustre Casa de Ramires y en As cidades e as serras, obras en que sin abandonar su ironía devuelve su confianza a los valores portugueses criticados. En la primera de esas obras el héroe, G. Mendes Ramires, encarnaría los defectos y, también, las virtudes de Portugal con quien es identificado; y en la segunda obra, el cuento Civilizapúo desarrollado, el protagonista Jacinto está dibujado en medio de un paisaje evocativo y conmovido de ciudades y sierras lusitanas, y después de haber recibido en herencia la riqueza, lujo y civilización acumula aún más lujo y más riqueza, convencido de la verdad de la operación aritmética "ciencia+potencia= suma felicidad". Pero más tarde, desengañado de la fórmula, Jacinto, durante una visita a Portugal, se convierte en fervoroso del campo portugués y acaba viviendo como un gran señor, enamorado de las bellezas del Duero y de la vida sencilla de la aldea, protector de pobres y de humildes. Últimamente alguna crítica ha pretendido ver en estas dos obras la continuidad de los juicios de E. de Q. sobre la sociedad portuguesa de fin de siglo.La Correspondéncia de Fradique Mendes, un volumen de 16 cartas dirigidas por un personaje ficticio a otras tantas personas reales o inventadas, también encierra una dura crítica a la sociedad lusitana de su época. Carlos Fradique, dotado como su creador de una "extraordinaría percepción de la realidad", pero quijotescamente marcado por una constante nostalgia del "viejo Portugal hidalgo y religioso del tiempo del Sr. Rey Don Juan V". (E. de Q., introducción a la Correspondéncia) utiliza en esas 16 cartas este medio para hablar sobre religión, política, arte, literatura, filosofía, sobre el quehacer cotidiano, en una actitud crítica que a veces le lleva a trazar rasgos de caricatura: como sobre aquel consejero diputado Pacheco que poseyendo un "inmenso talento ", ’guardado y protegido por un "silencio repleto y fecundo" no producía absolutamente nada. Pero uno de los más prestigiosos títulos literarios de E. de Q. será siempre el de gran artista de la prosa portuguesa. En este punto, desarrollando el trabajo y la lección de Almeida-Garret (v.), E. de Q. marca uno de los momentos cumbres del progreso de la lengua portuguesa. La fama de E. de Q. está garantizada no sólo por la traducción de su obra a varios idiomas, sino por su influencia aún viva en las letras portuguesas. La crónica de la vida lisboeta en algunas obras de Paro d’Arcos es un testimonio clave de lección bien aprendida. Su influencia se nota sobre todo en Brasil y hasta en la propia literatura española, significada en ciertas obras de Valle Inclán (v.).JOSÉ A. DE CARVALHO.
BIBL.: 1. M. ESA DE QUEIROZ, Obras completas, 3 vol. Oporto s. i.; ÍD, Obras completas, Madrid 1959; lo, Páginas esquecidas, 5 vol., Lisboa 1965-66; V. SÁ, Bibliograjie queirosiana, Lisboa 1945; A. CABRAL, Eca de Queiroz. A sua vida e a sua obra, Lisboa 1945; 1. G. SIM5ES, Epa de Queiroz. O homem e o artista, Lisboa 1945; A. LILAS, Historia literaria de Epa de Queiroz, Lisboa 1945; A. 1. SARAIVA, As ideias de Epa de Queiroz, Lisboa 1946; E. GUERRA DA CAL, Lengua y estilo de Ej7a de Queiroz. 1. Elementos básicos, 2 ed. Lisboa 1967; A. COIMBRA MARTINs, Ensaios queirósianos, Lisboa 1967.
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