Damasco (Dimasq). Arte. ARTE
Categoria:
Arte
Considerada la ciudad de D. desde el punto de vista artístico, parece lo más oportuno dividir la exposición en los siguientes periodos cronológicos:Siglo VII, finales del XI. El edificio principal de esta época es la Gran Mezquita Omeya, mandada edificar por el califa al-Walid I. En su edificación se aprovecharon elementos del antiguo templo dedicado a Júpiter, y se discute si por ello fue demolida completamente la basílica levantada por Teodosio en el 379, o si quedó parcialmente englobada en el nuevo edificio. En su estado actual, consta de un gran patio con arquerías dobles en tres de sus lados y la gran sala de oración en el lado sur. Un pequeño edículo octogonal sobre columnas con capiteles corintios, existente aún en uno de los lados del patio, servía para guardar el tesoro público. De los tres alminares, los del SE y O están edificados sobre torres anteriores: el primero de ellos llamado de Jesús, data del s. xi, y el segundo, del xv. El alminar restante es de la época de al-Walid, excepto la parte superior levantada en el s. xi. Abundantes restos de la primitiva decoración de las paredes del patio con bellos mosaicos aparecieron en 1927, y han sido restaurados; se trata preferentemente de escenas arquitectónicas y paisajísticas. La gran sala de oración consta de tres naves paralelas al muro de la quibla (v. MCZQUITA II), y las arquerías que las separan presentan la novedad de una fila superior de arcos de tamaño más reducido, para dar mayor altura. Otra nave central, perpendicular a la quibla, corta a las tres anteriores, y sobre ella se levanta una cúpula. El edificio sufrió un último y gran incendio en 1893, por lo que su interior tuvo que ser completamente reconstruido. Otras muestras importantes del arte de este periodo son los, restos del alcázar de al-Hayr al-Garbi, trasladados a D. y expuestos en el Museo Nacional (v. SIRIA X).
Finales del siglo XI-siglo XVI. Entre las mezquitas más representativas del arte de este periodo están las de Muzaffari y al-Tawba (s. XIII), la de Tingiz (s. xiv), , la de al-Tawrizi (s. xv) y la que conserva los restos del gran místico murciano Ibn `Arabi (s. xvi). Las dos primeras adoptan la misma disposición de la aljama omeya, en tanto que en las dos siguientes se mezclan las tradiciones ayyúbíes y mamelucas. El tipo de madrasa, o mezquita-escuela, con tumba del fundador, se prodigó durante este periodo. Consta de un patio con cuatro wianes (salas abovedadas) y la estancia funeraria se cubre con una cúpula y está adornada con rica decoración, que se hace más profusa con el avance de la época. De estas madrasas son dignas de mención la `Adiliyya, la Záhiriyya (s. XIII) y la Yaqmaqiyya (s. xv). De finales del s. xii, pero muy alterada en épocas posteriores, es la sencillísima madrasa que conserva los restos de Saladino. Excelente muestra de arquitectura religiosa mameluca son los alminares de Yami` Hisám y de al-Qáli (s. xv), el primero con fuste poligonal, y el segundo, cuadrado, con cornisa, mocárabes e incrustaciones de cerámica azul. También es importante en la arquitectura de D. el edificio dedicado a hospital (maristún), como los del Nñr al-Din (s. XII) y al-Qaymari (s. XIII), que constan de un patio rectangular al que se abren cuatro salas abovedadas e imanes en los ejes principales. Se conservan diversas puertas y torres del recinto amurallado, que fue repetidamente reconstruido durante la accidentada historia de la ciudad: Báb Tñma, Báb Saláma y Torre de al-Sálih Ayyñb (s. XIII). En época de Saladino se transformó en mezquita la cripta bizantina de S. Ananías.Siglo XVI en adelante. En época turca se modifica el tipo tradicional de madrasa, adoptando el de Constantinopla, que consta de una mezquita y un convento de derviches, con pórticos y cúpulas. A este nuevo tipo responde la Sulaymániyya (s. xvi). Los alminares son también turquizantes: poligonales y en flecha. Edificio destacado de esta época es el Palacio al-°Azm (s. XVIII), actual Museo de Folklore, con su doble núcleo alrededor de sendos patios: uno, para la vida oficial; y otro, para la privada.V. t.: MUSULMÁN, ARTE.MARÍA MERCEDES LILLO.
BIBL.: S. ABDUL-HAK, Aspects de l’ancienne Damas, Damasco s. a.; 1. SAUVAGET y M. ECOCHARD, Les Monuments Ayyoubides de Damas, Limoges 1940.
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