Cabra BIOL.
Categoria:
Biología
Caracteres generales. Mamífero doméstico, de tamaño mediano, rumiante (v.), sin dientes incisivos ni caninos superiores, con cuernos, cuyas extremidades terminan en dos pezuñas. La especie está orientada en general hacia la producción lechera. Pertenece a los mamíferos artiodáctilos (v.), rumiantes; familia bóvidos (v.), subfamilia caprinos, género Capra y especie Capra hircus. La c., pese a ser combatida y vilipendiada es de gran utilidad, por su pequeño tamaño, facilidad de manejo, rapidez de crecimiento, partos gemelares frecuentes, consumo de alimentos de baja calidad, rusticidad y abundante producción láctea; es animal de suelos pobres, habiéndosele denominado "la vaca del pobre". Actualmente en la FAO y otros organismos internacionales, se van estudiando los problemas de esta especie con mayor interés, ya que existen razas lecheras plenamente adaptables a países y zonas fértiles.La especie es dura y resistente a las enfermedades, siendo su principal problema la fiebre de Malta o brucelosis. También son dignos de considerar la agalaxia contagiosa y la enterotoxemias (v. PATOLOGÍA 11), mostrándose por el contrario muy refractaria a la tuberculosis (R. Sarazá, el 0,5% en c. granadinas).Producción láctea. La especie está principalmente adaptada para la producción de leche, la que varía ampliamente desde los 50100 1/año de la c. serrana a los 3.000 Kg. de las razas inglesas. En las subespecies españolas son frecuentes los records de 1.000 1. en 68 meses de lactación. La curva de lactación es diferente a la de la vaca, ascendiendo durante los dos primeros meses, para bajar después lentamente el tenor en grasa, oscilando entre el 45%, siendo el principal destino de la leche su transformación en queso, excepcional de calidad y muy apreciado en diversos mercados (París). El ordeño debe realizarse dos veces al día y siguiendo todas las normas recomendadas, especialmente las que se refieren a la limpieza del cabrero y de la ubre del animal y a mantener los machos alejados de las hembras en producción. El ordeño correcto se efectúa sobre una mesita o tarima, a la que se sube la cabra, de 40 cm. de altura, 50 de ancho y 1 m. de longitud; en algunos países se efectúa, ya con éxito, el ordeño mecánico. Se deben desechar los primeros chorros de leche, de mayor riqueza en gérmenes; ordeñar por el lado del animal en cubos de boca estrecha, siempre a horas fijas y a fondo, apurando totalmente las ubres y cuidando a la hembra con el máximo esmero. La leche para el consumo humano sólo se obtendrá de c. sanas. La lactación dura de 6 a 8 meses en las razas mediterráneas y 1012 meses, las hembras del centro y norte de Europa; el control lechero se practica cada mes y la c. alcanza la máxima producción al tercero o quinto cuando tiene 45 años de edad. Obtenida la leche, se retira de la cabreriza, se filtra en caliente y se refrigera, manteniéndola en un local correcto hasta el momento del consumo.El comercio de los productos caprinos está desorganizado en todo el mundo: en los países más adelantados, la leche se usa en la alimentación de los niños, viejos, y enfermos, y los de mayor censo caprino, se dedican a la fabricación de quesos de exquisito sabor, pero por lo general el ordeño es antihigiénico, las explotaciones son demasiado familiares y falta una tipificación de productos.Ciclo biológico. La edad de la pubertad se presenta sobre los cinco meses, por lo que a los 90 días de edad del animal conviene separar los sexos. El celo del macho se presenta durante todo el año y la preñez dura en la c. unos 150 días (145160). La edad de la reproducción se fija alrededor de los 12 meses, el celo dura dos a tres días y el parto es normalmente fácil, obteniéndose en cada uno de 1 a 4 cabritos; las hembras que no han quedado preñadas, entran de nuevo en celo a los 1521 días. El macho sirve para atender a unas 50 hembras. La hembra suele estar unos 10 años en el rebaño de producción. La lactancia de los cabritos se puede efectuar de dos formas: natural y artificial, y el destete, gradual y progresivo, se realiza a los 36 meses de edad, recibiendo los chivos durante el primer mes de vida cuatro mamadas, cifra que se va reduciendo paulatinamente; un cabrito consume de 1 a 2 1. de leche al día y después del destete, pasa a la fase de recría. Normalmente, en el manejo del hato lechero, se suprimen los cuernos para hacer más mansos a los animales, se recortan las pezuñas si las cabras no pastorean, se marcan o identifican y se castra a los chivos, que no han de dedicarse a la reproducción.La especie caprina, según Baron, posee un peso medio de 4060 Kg. (eumetría), oscilando su heterometría desde 15 a 130 Kg. de peso vivo; presenta tres clases de perfiles (recto; cóncavo y convexo) y, por sus proporciones, son, igual que otras especies, brevilíneas, mediolíneas y longilíneas (c. lecheras especializadas que, en la mayoría de las ocasiones, presentan capas blancas y perfiles cóncavos o entrantes).Razas principales. Según la mayoría de los autores, las razas actuales derivan de varios troncos originarios: prisca (las de perfil recto), aegagrus (las cóncavas) y célticas; para otros investigadores, las subespecies convexas presentan su tipo más primitivo en la c. nubiana. En Suiza hay dos razas de fama mundial: Saanen, eumétrica, cóncava y longilínea, de capa blanca y con gran producción lechera (más de 1.000 1. por lactación); y la Toggenbourg, eumétrica, cóncava y sublongilínea, rubia, con pelo más largo en dorso y extremidades y también excelente lechera. Turquía presenta la c. de Angora, que se explota para la producción de su pelo, el mohair, dedicado a la confección de ricos tejidos. En CentroEuropa, la alpina de capa gamuzada, y la pirenaica, pardo o negra con pelo largo, ambas buenas productoras de leche. En Inglaterra se dan las razas más selectas british Saanen, british Toggenbourg, british alpins y anglonubians, con pesos vivos de 6090 Kg. en hembras y de 100130 Kg. para machos, con unas producciones de 2.0003.000 1. de leche por año. USA, Canadá y México tienen selectos efectivos caprinos, partiendo de c. suizas, inglesas, francesas y españolas. España, país de magníficas razas caprinas, cuenta entre otras con las siguientes: granadina, que puebla las vegas de Santa Fe y HuétorTejar, de capa negra brillante, sin cuernos, eumétrica (40 Kg.), cóncava y alargada en todas sus regiones corporales, con mamellas, de ubres muy desarrolladas que a veces le arrastran, y con buena producción de leche, oscilando de 500 a 1.000 1. en las c. de la vega y de 300500 l. en las hembras de montaña. La murciana, de la vega del Segura, eumétrica, cóncava y alargada, mocha, de capa retinta de gran ubre y con producciones superiores a los 600 1. de leche por lactación. La malagueña, de VélezMálaga y de toda la costa mediterránea, de 3540 Kg. de peso vivo, rubia, con cuernos en arco, pelo largo en dorso y extremidades, rústica y resistente, con una producción de unos 500 Kg de leche/año. En toda España, la c. de las Mesetas, de capa parda, de tamaño pequeño, rústica, pero de discretos rendimientos. La pirenaica, en la montaña de su nombre, y la alpina en los macizos santanderinos más dos razas serranas poco productivas, pero que aprovechan el matorral de montañas abruptas: serrana de Castilla y Levante (recta, cornuda y blanca) y serrana andaluza (convexa y blanca amarillenta).Explotación. La generalidad del ganado cabrío se explota en libertad y en régimen extensivo, aunque existen razas lecheras perfectamente adaptadas a la reclusión o estabulación; el principal problema del pastoreo es vigilar que el caprino no dañe la arboleda, especialmente a los árboles jóvenes.La c. produce leche de gran calidad, con glóbulos grasos pequeños que la hacen muy digestible; mala carne, si exceptuamos la de los cabritos y chivos; pelo a través de la raza de Angora; estiércol de gran riqueza y del que una hembra produce 500700 Kg. por año, y piel de una calidad excepcional sobre todo la del cabrío serrano, de gran interés en la industria del curtido (2 Kg. para hembras y 4 Kg. para machos, en fresco). Las c. serranas son animales rústicos que se adaptan a cualquier inclemencia atmosférica y pernoctan en chozas y covachas, sin grandes cuidados; la c. lechera puede mantenerse en boxes individuales o en plazas determinadas dentro de la cabreriza, con unas dimensiones de 0,80 m. de ancho por 1,75 m. de longitud, cabrerizas con orientación O de materiales idóneos (ladrillo o madera). La cabreriza debe poseer una temperatura, para c. mediterráneas, de unos 250C y luz y aireación correctas, con abundante cama, vallas de separación entre las hembras y casetas o boxes para los machos alejados de las c. en producción, para evitar que el olor del ácido hircínico se transmita a la leche; los pesebres medirán 50 cm. de altura, 40 de longitud y 20 de fondo y, las cabrerizas poseerán los anexos correspondientes, sala de lechería, habitaciones del personal, enfermería, pajar, granero, etc.La selección del ganado caprino se efectúa mediante tres bases fundamentales: morfológicas, funcionales y genealógicas. Entre las primeras destacan la longitud de las regiones, pecho amplio, perímetro de caña reducido, triangularidad y angularidad de formas y, sobre todo, la presencia de una ubre grande, cuadrada, corrida hacia el vientre, ancha, de piel fina, con las venas muy marcadas, y con dos pezones grandes dirigidos hacia abajo. Para las funcionales, el control sanitario (brucelosis (v. FIEBRE DE MALTA) y tuberculosis), el índice de fecundidad, cantidad y calidad de la leche, controles de crecimiento e índice de conversión de piensos, etc. Pero es fundamental el manejo del libro genealógico con perfecto conocimiento de líneas ascendentes, colaterales y descendentes de los reproductores. Hoy, la mejora del hato o piara ha de basarse en las pruebas de progenie, para las que son esenciales la creación de asociaciones de criadores.Alimentación. Los cápridos son herbívoros voraces, alimentándose exclusivamente de vegetales, ya que presentan un aparato digestivo apto para aprovechar piensos groseros y voluminosos, superando a la vaca y a la oveja en la transformación de piensos leñosos duros y de escaso valor económico. Es el animal ideal para aprovechar alimentos ricos en celulosa (parte leñosa, lignina) los más usuales en su alimentación las leguminosas y gramíneas, pajas de leguminosas, granos y semillas (habas y vezas), salvados, frutos secos (algarrobas), raíces y tubérculos y, en las c. serranas, tallos y hojas de árboles y arbustos (ramón de olivo, encina, etc.) y los residuos industriales (tortas oleaginosas). Tres es el número indicado de piensos, para una c. estabulada, al día; el agua abundante y limpia es condición esencial para la producción. Las necesidades nutritivas para un grupo de c. estabuladas son de unos 50 Kg. por cabeza de peso vivo, con producción de 2 Kg. de leche diarios, pudiéndose calcular de la siguiente forma (L. Revuelta, 1963): necesidades de sostenimiento: 0,5 unidades alimenticias y 50 gr. de proteínas digestibles y, para producción: 0,8 unidades alimenticias y 100 gr. de proteína digestible. Estas necesidades se llenan con 1 Kg. de paja de legumbres, 4 Kg. de remolacha, 100 gr. de avena y 200 gr. de torta oleaginosa. V. t.: ANIMAL I, 3; RUMIANTES; ARTIODÁCTILOS;GANADERíA 11.R. SARAZÁ ORTIZ.
BIBL.: C. SANZ EGAÑA, El Ganado Cabrío, Madrid 1942; R. SARAZÁ, Raza Caprina Granadina, Córdoba 1952; ID, Razas caprinas inglesas, León 1957; ID, Mapa Ganadero Español, "Anales de la Facultad de Veterinaria de León", IV, 4 (1958) 153191; ID, Explotación de la cabra en Inglaterra 1. c. (1958; ID, Producciones de Leche en ganado caprino, en C. AJENJO, Enciclopedia de la leche, Madrid 1959; D. TEIÓN, La población Caprna del Bierzo, León 1964.
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