Badajoz II. Historia. HIST.
Categoria:
Historia
Desde la Reconquista hasta 1833 B. fue capital de Extremadura (v.), cuya extensión regional era algo mayor de la actual. En lo que puede llamarse Baja Extremadura, se han encontrado numerosos dólmenes y otros vestigios neolíticos. Sirvió luego de asiento a algunos pueblos prerromanos (túrdulos, celtas, oretanos, turdetanos, lusitanos y vetones). Entre los romanos, además de Mérida (v.), fundada por el legado de Augusto, Publio Carisio, el 25 a. C., que llegó a ser capital de la Lusitania y la ciudad más importante de España romana, hemos de citar hipa (Zalamea), Colubri (Alange), Regina Turdulorum (Reina), etc. La denominación de B. como Civitas Pacis procede, cuando menos, del Renacimiento, apareciendo en una inscripción de 1548 que se conserva.Durante los cinco siglos largos que median desde la conquista de España por los árabes, en el 711, hasta la ocupación definitiva de la plaza por Alfonso IX de León en 1230, la vida en el solar de B. fue un continuo batallar; sin embargo, en los cortos intervalos de paz o durante los mismos asedios y escaramuzas, se pudieron levantar las magníficas construcciones de la Alcazaba y sus aledaños somera y recientemente estudiados. Entre las rebeliones de mozárabes que hubo de sofocar el emir Muhammad I (852886), a las que se unirían familias musulmanas disconformes con la política unitaria de Damasco, figura la de Mérida, que se había distinguido en la resistencia de más de un año a Muza (Musá), en el 713, dirigida ahora por `Abd alRahmán, hijo de Marwán el Gallego. El emir cordobés consiguió rendir Mérida (868) llevándose prisioneros a la capital del emirato a `Abd alRahmán y a otros jefes rebeldes con sus familias. De gobernador de Mérida quedó Sa’id, que mandó destruir las murallas, fortificando la Alcazaba para su residencia; es el conjunto monumental conocido por El Conventual. Siete años más tarde (875), `Abd alRahmán b. Marwán, aunque formaba parte en Córdoba de la guardia del emir, era considerado como representante de la resistencia de los musulmanes y berberiscos del Algarve al poder de Córdoba; así las cosas, al sufrir un agravio del primer ministro Hásim, abandonó Córdoba en venganza y se apoderó del castillo de Alange, en el que se fortificó; sitiado por Muhammad, capituló al agotársele los víveres; solicitó perdón, que le fue concedido, retirándose a B., que era entonces una alquería. Es en 875 cuando aparece por vez primera de manera indudable, bajo la forma árabe de Batalyaws, el nombre de B. Sobre la despoblada ciudad, los Marwán construyeron la primera Almedina de B. prolongando la resistencia hasta el 930, en que logró someterlos alNásir, jefe de la expedición organizada por Abderramán 111 (v.). B. fue desde entonces cabeza de una de las coros o distritos dependientes del califato cordobés; ningún resto se conserva de la primitiva fortaleza de los Marwán. Entre los jefes militares de coyas que desconocieron la autoridad de los sucesores del califa Hixem (Hisám) II (9761013) figura Sabur (Sopor) que representaba el poder califa en B., Santarem, Lisboa y el mediodía de Portugal. M. en 1022 y el epígrafe de su sepulcro le da el título de hciyib o señor independiente.A su muerte, su ministro `Abd Alláh b. alAftas se apoderó del poder, tomando el título honorífico de AlMansur (Almanzor), el Victorioso, quien fundó la dinastía berberisca de los Aftasíes (V. TAIFAS, REINOS DE) que de 1022 a 1094 reinaron sobre la mayor parte de la antigua Lusitania, teniendo su brillante corte de taifas en B. Le sucedieron su hijo alMuzaffar y sus nietos Yahyá y `Umar Mutawakkil; acuñaron moneda y cultivaron las letras y las artes. Tras la derrota de los cristianos en Zalaca (v.) (Sagrajas, en las proximidades de B.) en 1086, los almorávides se apoderaron de la plaza en 1094, dando muerte al último Aftas1 y a sus hijos, reteniéndola hasta 1145, en que obligó Sidráy b. alAtir a abandonarla a los mulattimún (los que se cubren la cara con velos), representantes de los almorávides. Los almohades reconstruyeron totalmente la Alcazaba, levantando las puertas y torres que todavía se conservan.Después de tres intentos, en 1161, 1168 y 1169, el primero y tercero dirigidos por el rey de Portugal Alfonso Enríquez, y el segundo por el aventurero lusitano Giraldo Sempavor, los cristianos, acaudillados por Alfonso IX de León, tras la conquista de Mérida, se apoderaron definitivamente de B. en 1230 (19 marzo?); en la conquista figuraron los Caballeros de Alcántara, con su maestre Arias Pérez Gallego. El hecho de quedar fijada la frontera portuguesa muy próxima a la ciudad, y la posición estratégica de ésta, reforzada con las defensas musulmanas, fijó su destino bélico a través de todos los tiempos. Inmediatamente después de la conquista, se le reintegró el obispado (ya había tenido iglesia mozárabe) y se iniciaron las obras de la catedral, bajo la advocación de S. Juan Bautista, y de las murallas cristianas, que ya eran viejas en 1581, en tiempos de Rodrigo Dosma.El Rey Sabio concedió privilegio rodado a la ciudad y obispado. La conquista de Extremadura fue completada por Fernando III (v.) con la eficaz ayuda de las órdenes militares de Santiago, Calatrava, Alcántara y templarios, cuyos restos cubren la provincia. Los Reyes Católicos le dieron Ordenanzas; en 1761, sancionó otras Carlos III.Además de las acciones bélicas, como la cruentísima de portugaleses y bejaranos en tiempo de Sancho IV, la situación fronteriza la hizo frecuentemente teatro de las ceremonias de entrega de princesas portuguesas que venían a contraer matrimonio con personajes reales de España. En las guerras de las Comunidades, los pacenes, siempre levantiscos, "se arrimaron a los Comuneros" en frase de Solano de Figueroa, distinguiéndose en el apaciguamiento Rodrigo Megía, señor de Santofimia, ascendiente de los marqueses de la Guardia. Felipe II residió en B. varios meses en 1580 con motivo de la anexión de la corona portuguesa. Unos 30 años antes se había terminado el puente y Puerta de Palmas, según los planos de Herrera; en 1680 se terminó la reparación de las murallas, casi destruidas en los 28 años de guerra con Portugal, adaptando sus líneas al sistema poliorcético Wauban. B. fue cuartel general de los ejércitos españoles, al mando de M. Godoy (v.), durante la guerra de las Naranjas (1801), campaña bélica de España y Francia contra Portugal para apartar a ésta de la alianza inglesa. La campaña, rápida y victoriosa para Godoy (no se esperó la llegada de las tropas francesas), terminó con el tratado de B. (6 junio 1801), por el que Portugal se comprometía a cerrar sus puertos a Inglaterra y ceder Olivenza a España. Carlos IV y su esposa acudieron a B. para la ratificación del tratado (V. CARLOS IV DE ESPAÑA).En 1808, los habitantes de B. se levantaron contra el gobernador de la Torre del Fresno y le dieron muerte, acusándole de alianza con Francia. Inmediatamente constituyeron una Junta. Después de resistir los ataques del general Víctor y el sitio del mariscal Soult, el general José de Imar se rindió a los franceses (marzo 1811). B. estuvo en poder de Francia hasta que lord Wellington se apoderó de ella en 1812.V. t.: EXTREMADURA IV.A. GUERRA GUERRA.
BIBL.: R. DOSMA DELGADO, Discursos patrios de la real ciudad de Badajoz, Badajoz 1870; T. LOZANO RUBIO, Historia de Badajoz, Badajoz 1930; M.D. GóMEz TEJEDOR, La catedral de Badajoz, Badajoz 1958; N. DfAz PÉREZ, Fiestas reales celebradas en Badajoz (12871879), Madrid 1899; A. GUERRA, Los Reyes y Godoy en Badajoz con motivo de la Guerra de las Naranjas, Badajoz 1968.
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