Meguiddó
La fortificación cananea de Meguiddó, al borde nororiental del macizo del Carmelo, fue una fortaleza para defensa de la gran ruta comercial que desde Egipto, pasando por Siria, iba hasta Mesopotamia, y que cruzaba la llanura de Yizreel. Egipto se apoderó de ella (1479 a.C.). Hasta después de la época de los jueces no consiguieron los israelitas conquistar Meguiddó. Fue David el que sometió la ciudad, que por entonces era filistea. Mediante la prestación personal Salomón hizo reconstruir los muros de la fortaleza (1Re 9:15), que además quedó convertida en campamento para carros de guerra. Las columnas y cimientos de las caballerizas y tal vez también los almacenes, así como las gigantescas puertas en tenaza, certifican todavía hoy la actividad constructora de Salomón.
Los arqueólogos han comprobado en Meguiddó no menos de veinte asentamientos. Los estratos inferiores (XX-XIX) pertenecen al calcolítico (que empezó aproximadamente el 3400 a.C.); el estrato v corresponde al período filisteo, que coincide con la primera época israelita (hacia el 1200 a.C.); el estrato IV certifica de inmediato el período de David-Salomón (desde el 1000 a.C.): en él se encuentran huellas de las grandiosas instalaciones militares de la guarnición salomónica de caballos y carros de guerra. El gran túnel para el agua formaba ya parte de la fortificación cananea, y Salomón no hizo sino renovarlo.
Al tiempo de la división de los dos reinos, Meguiddó quedó incorporada al reino del norte. En las excavaciones de la Sociedad Alemana para Palestina antes de la primera guerra mundial se encontró también en tell el-Mutesellim (e.d., Meguiddó) el famoso sello en piedra de Sema, el “siervo” (ministro) del rey Yeroboam II con escritura hebrea antigua.
El rey Yosías intentó una vez más apoderarse de Meguiddó; pero cayó en la batalla contra el faraón Nekó cuando buscaba defender su independencia. Murió a las puertas de Meguiddó.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.