Patriarca de Constantinopla
Fue creado con motivo de la celebración del I Concilio de Constantinopla, en 381, cuando la capital del Imperio se había trasladado a esta ciudad y vino a sumarse a los cuatro patriarcados ya existentes, reconocidos en el concilio de Nicea, celebrado en 325: Los de Occidente, Antioquía, Alejandría y Jerusalén, aunque este último no se hizo realidad hasta el concilio de Calcedonia, celebrado en 451.
Al ser constituido se dispuso que siguiera en orden de prelación al de Occidente, atendiendo al hecho de que Constantinopla podía ser considerada la «Nueva Roma».
El Cisma de Oriente, en 1054, supuso la ruptura entre la Iglesia de Oriente y la de Occidente, más por razones de prestigio que de contenido doctrinal, aunque las hubo.
Las cuatro antiguas sedes patriarcales de Alejandría, Antioquía, Jerusalén y Constantinopla rompieron la comunión con Roma y constituyeron Iglesias independientes, aunque el Patriarca de Constantinopla ejercía una Primacía de Honor con el título de «Patriarca Ecuménico».
En 1204 fue creado un Patriarcado Latino de Constantinopla que, posteriormente, residió simbólicamente en Roma, asociado a la Basílica Patriarcal de San Pedro del Vaticano, hasta su desaparición en 1964.
Se mantiene, sin embargo, el Patriarcado Armenio de Constantinopla, aunque pertenece a la Iglesia Apostólica de Armenia, una de las Antiguas Iglesias Orientales, que se separó en 451.
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