Fabriquero
Oficio que en los cabildos catedralicios desempeñaba un canónigo, y tenía como misión supervisar las obras de mantenimiento del edificio de la catedral.
En algunos lugares, era oficio anual que correspondía por turno a todos los miembros del cabildo. Con frecuencia había, también, un fabriquero laico que compartía con el canónigo esos trabajos.
No es sinónimo de canónigo obrero, ya que, en este caso, se trataba de una dignidad a la que se le daba el nombre, también, de mayordomo de fábrica.
En la actualidad se da este nombre, en algunas catedrales, al arquitecto que tiene encomendado la supervisión del edificio y la realización de las obras necesarias.
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