Fábrica de San Pedro
Cuando el Papa Julio II impulsó la reedificación de la Basílica de San Pedro, creó un colegio integrado por 60 personas que tenía como misión administrar todos los bienes dedicados a este objeto.
Más tarde, Clemente VIII, lo reemplazó por una Congregación de Cardenales presidida por el Arcipreste de la Basílica.
La Congregación desapareció pero se mantuvo un organismo con el mismo nombre al que alude la Constitución Apostólica Pastor Bonus, promulgada por el Papa San Juan Pablo II el 28 de junio de 1988, en la que se señala que «seguirá ocupándose de todo cuanto requiera la Basílica del Príncipe de los Apóstoles, tanto para la conservación y decoro del edificio como para la disciplina interna de los custodios y de los peregrinos que visitan el templo».
Y es que la «Fábrica de San Pedro» está integrada en la actualidad por unas 120 personas, bajo la presidencia del arcipreste, entre las que figuran los 80 sanpietrini, que vigilan la basílica.
Otro grupo importante son los arqueólogos que tienen a su cuidado la necrópolis situada bajo la Basílica. Sus trabajos fueron presentados en una importante exposición, con motivo del V Centenario del templo, en la que se pudo contemplar la famosa inscripción «Petros eni» (Pedro está aquí), referida a la sepultura del primer Papa.
También cuida de un archivo integrado por más de 50.000 documentos relacionados con la construcción y la historia de la basílica.
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