Custodia
Pieza de orfebrería, generalmente realizada en oro o plata, donde se expone el Santísimo Sacramento para la adoración de los fieles.
El origen de este objeto litúrgico se remonta al siglo XIII, cuando se instituye la festividad del Corpus Christi, en la que tenía lugar una solemne procesión eucarística.
Poco a poco se fue configurando el modelo de custodia procesional, realizada por los mejores orfebres, en forma de templete sobre una gran peana, que llegaron a ser piezas de gran riqueza y orgullo de las catedrales que las encargaban.
Las parroquias de menor importancia disponían también de custodias manuales para su uso procesional o durante las exposiciones solemnes cuya tipología fue evolucionando en el transcurso del tiempo. Al principio tenían forma de pequeño templete, sobre una peana ricamente decorada y rematadas con una especie de chapitel. Pero, a veces, llegó a adaptarse un vaso sagrado para este fin, dando lugar a ese tipo mixto de custodia-copón.
A partir del siglo XVII surgen las custodias en forma de sol radiante que han llegado hasta nuestra época.
En estos modelos podemos distinguir las siguientes partes: El ostensorio, que es la parte superior en forma de sol, en cuyo centro de encuentra el viril; el astil, en muchas ocasiones con su correspondiente manzana; y la peana o pie que soporta el conjunto.
El viril es el lugar donde se coloca la Sagrada Forma y es un receptáculo plano con cristales a ambas caras para facilitar la visión.
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