Mudo
Enfermo que ordinariamente es también sordo (sordomudo). El Evangelio nos habla de varias clases de mudos: unos se han quedado mudos como castigo a su incredulidad (Lc 1,22); otros, que estaban poseídos de demonios (Mt 9,32.33; 12,22; Mc 9,25; 11,14); cuando Jesucristo expulsa el demonio, el mudo puede hablar; otros, por fin, de los que sólo se dice que son mudos y curados también por Jesucristo (Mt 15,30.31; Mc 7,32). -/curación.
E. M. N.
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