Mejilla
Símbolo de la fuerza del hombre (Sal 3,8; ls 30,28). Pegarle a uno en la mejilla, abofetearle, es signo de gran afrenta y humillación, a lo que Jesús quiso someterse (Is 50,6; Mc 19,43; Jn 18,22; 19,43). Los cristianos tampoco deben rehuir esta afrenta, y cuando les den una bofetada en una mejilla, deben presentar la otra (Mc 5,39; Lc 6,29).
E. M. N.
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