Teodoro II (897)
De nuevo un papa romano y un perfecto desconocido; llega a nosotros apenas la noticia de que Teodoro era «amante de la paz». Enérgico también, pues reunió el sínodo en que se hizo la rehabilitación de los actos de Formoso, al tiempo que se adoptaban medidas para reprimir los disturbios de la aristocracia romana, dirigida ahora por Sergio, conde de Tusculum. Los restos de Formoso fueron solemnemente inhumados en San Pedro. Teodoro reinó únicamente veinte días; ignoramos la fecha exacta de su elección y de su muerte.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.