Bonifacio VI (abril 896)
Los partidarios de Lamberto aprovecharon el descontento contra los alemanes para, en medio del tumulto, elegir a un romano, Bonifacio, que en dos ocasiones, como diácono y como presbítero, había tenido que ser depuesto por inmoralidad. Enfermo de gota murió a los quince días de su elección y fue sepultado en San Pedro. El sínodo romano del 898 declararía anticanónica esta elección, prohibiendo que se hicieran otras semejantes.
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