Lectio divina
La lectura personal y comunitaria de la Escritura como Palabra de Dios (lectio divina) es uno de los medios más eficaces que cada fiel tiene para coger los frutos de la escucha de la Palabra en la liturgia y prolongar sus efectos. Consiste en la lectura de una página de la Biblia a tin de que se convierta en oración y transforme la vida. Se puede realizar siguiendo dos itinerarios distintos. El primer itinerario, el clásico, parte del texto para llegar a la transformación del corazón y de la vida según el esquema lectura-meditación-oración-contemplación. El segundo itinerario parte de los acontecimientos de la vida para comprender su significado y su mensaje a la luz de la Palabra de Dios. Sus momentos pueden ser expresados en las siguientes preguntas: ¿cómo se revela la presencia de Dios en este acontecimiento?, ¿cuál es la invitación que el Señor me dirige a mí a través del mismo? Y la autenticidad de nuestras respuestas la comprobaremos remitiéndonos a los ejemplos o a las palabras de Jesús en el evangelio o a otras situaciones o palabras de la Escritura. Una variante de este método es el trinomio verjuzgaractuar, donde juzgar significa comprender el acontecimiento a la luz de la Palabra de Dios, y la acción se tiene que confrontar con los imperativos del evangelio. El primer método se adapta mejor a la lectura personal; el segundo, a un encuentro de grupo (revisión de vida). Pero los dos métodos se integran mutuamente. y se corrigen en lo que tienen de unilateral.
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