Tesoro
tanto en los textos bíblicos como en el lenguaje corriente, significa bienes guardados. Se habla de tesoros preciosos en el interior del Templo de Jerusalén, 1 R 6, 20 ss., y en los palacios reales, Am 3, 11-15.
En sentido figurado un t. es lo que el hombre tiene en alta estima o constituye su riqueza, como era preciado para el hombre y para Israel, respectivamente, el conocimiento y el temor de Dios, Is 33, 6; Sb 7, 14.
También el reino de los Cielos se compara con un t. Mt 13, 44 s. La fe es un t. en un recipiente de barro, 2 Co 4, 7. La fuerza para custodiar ese valiosísimo t. y transmitirlo intacto emana de Dios, no del propio creyente ni de la comunidad.
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