Jiel
el betelita, quien reconstruyó la ciudad de Jericó, que había sido destruida por los israelitas bajo el mando de Josué, cuando la conquista de la Tierra prometida. J. llevó a cabo la obra en época de Ajab, rey de Israel, 874-853 a. C. Al echar las bases, murió Abiram, su primogénito, y al erigir las puertas de la ciudad, murió Segub, su hijo menor, 1 R 16, 34, según la maldición lanzada por Josué, cuando la conquista de la ciudad: “¡Maldito sea delante de Yahvéh el hombre que se levante y reconstruya esta ciudad (de Jericó)! ¡Sobre su primogénito echará su cimiento y sobre su pequeño colocará las puertas!”, Jos 6, 26.
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