Romanos 10
La Buena Noticia - Felipe de Fuenterrabía (NT) ›1Los judíos no se dejaron guiar por la verdadera ciencia del espíritu. Hermanos, el mayor afecto de mi corazón y mis súplicas a Dios son en favor de ellos, para que alcancen la salud.
2Yo lo reconozco: tienen celo por la gloria de Dios, pero no según la verdadera ciencia del espíritu.
3Entendiendo mal el plan salvífico de Dios y por querer establecer el suyo propio, no se sometieron a la acción salvadora de Dios.
4Cristo es el término y el fin de la ley mosaica para justificación de todo el que tiene fe.
5El antiguo testamento anunciaba ya esta justificación por la fe. Escribe en efecto Moisés acerca de la justificación que proviene de la ley: Quien observe la ley — por ella vivirá.
6En cambio, de la justificación que proviene de la fe, se expresa así: No digas en tu corazón: ¿Quién subirá al cielo? (Se entiende: para hacer bajar a Cristo.)
7O bien, ¿quién bajará a los infiernos? (Es decir: para hacer subir a Cristo de entre los muertos.)
8Lo que afirma de la justificación que proviene de la fe es lo que sigue: En tu poder está la palabra; en tu boca y en tu corazón. (Es decir, se refiere al mensaje de la fe que nosotros predicamos.)
9Porque si proclamas con tu boca a Jesús como Señor, y crees en tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvo.
10Y así es en verdad. Nosotros creemos con el corazón para obtener la justificación, y hacemos con la boca profesión de nuestra fe para alcanzar la salud.
11Dice a este propósito la escritura: Quien en él tenga fe no será confundido.
12No hay, pues, distinción entre judíos y paganos. Uno mismo es el Señor de todos, que derrama sus riquezas sobre todos los que lo invocan;
13ya que: Todos cuantos invoquen el nombre del Señor obtendrán la salud.
14Israel ha sido incrédulo y rebelde a Dios; es inexcusable. Pero, ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído? Y, ¿cómo van a creer sin haberle escuchado? Y, ¿cómo van a escuchar si nadie les predica?
15Y, ¿cómo se les predicará si no hay enviados con tal misión? Dice a este propósito la escritura: ¡Cuán hermosos los pies de los que vienen anunciando el bien!
16Sin embargo no todos los judíos se han sometido al evangelio. Ya lo dijo Isaías: Señor, ¿quién ha dado fe a nuestra predicación? Por consiguiente es claro que la fe depende de la predicación,
17y que la predicación se hace por misión de Cristo.
18Pero, pregunto yo: ¿Es que los judíos no han oído hablar de él? Claro que han oído. Su acento resonó por todo el mundo y llegó su palabra hasta el último extremo de la tierra.
19Y vuelvo a preguntar: ¿Es que los judíos no lo entendieron? Sí, lo entendieron. Moisés es el primero en afirmar: Yo os provocaré a celos de un pueblo que no es mío. Y os provocaré a cólera por un pueblo insensato.
20E Isaías hasta se atreve a decir: Me dejé hallar de aquellos que por mí no venían; me dejé ver de quienes por mí no preguntaban.
21Y en cambio de Israel asegura: Todo el día mis manos extendí hacia un pueblo reacio y contumaz.