Hechos 14
La Buena Noticia - Felipe de Fuenterrabía (NT) ›1Pablo y Bernabé en Iconio, Listra y Derbe. Persecución por parte de los judíos. En Iconio entraron según costumbre en la sinagoga de los judíos, y allí hablaron con tal éxito que un numeroso grupo de judíos y griegos abrazaron la fe.
2Pero los judíos que persistían en su incredulidad, soliviantaron y exacerbaron los ánimos de los gentiles contra los hermanos.
3Con todo, Pablo y Bernabé prolongaron allí su estancia por mucho tiempo, procediendo con energía y confianza en el Señor, quien confirmaba la predicación de su evangelio obrando señales y prodigios por medio de ellos.
4Al fin los habitantes de la ciudad se dividieron en bandos, y unos estaban por los judíos y otros por los apóstoles.
5A tal punto llegaron las cosas que se produjo un tumulto de gentiles y judíos con sus jefes a la cabeza, con el propósito de maltratar y apedrear a los apóstoles.
6Pablo y Bernabé, que se dieron cuenta de ello, buscaron refugio en Listra y Derbe, ciudades de Licaonia, y en otros lugares vecinos,
7donde continuaron predicando el evangelio.
8En Listra tomaron a Pablo y a Bernabé por Júpiter y Mercurio. Había en Listra un hombre imposibilitado de los pies que solía estar sentado sin poderse mover. Era paralítico de nacimiento y nunca había podido andar.
9Escuchaba un día la predicación de Pablo. Pablo, fijándose en él y viendo que esperaba conseguir su curación,
10le gritó con voz fuerte: Levántate, ponte en pie. Dio él un salto y echó a andar.
11La gente, al ver el milagro que había hecho Pablo, empezó a gritar en lengua licaonia: Los dioses han bajado en forma humana hasta nosotros.
12Y llamaban Júpiter a Bernabé, y Mercurio a Pablo, porque Pablo dirigía la palabra.
13Y el sacerdote de Júpiter, cuyo templo se hallaba a la entrada de la ciudad, llevó allá unos toros adornados con guirnaldas; y, acompañado de la muchedumbre, quería ofrecerles un sacrificio.
14Cuando los apóstoles Pablo y Bernabé se dieron cuenta de ello, rasgaron sus vestiduras, se lanzaron entre la muchedumbre
15diciendo a grandes voces: Amigos, ¿qué es lo que hacéis? Nosotros somos también hombres, de la misma condición que vosotros. Y venimos a traeros este mensaje: Que de estos dioses que no son nada, os convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo, la tierra y el mar y todo cuanto en ellos se contiene.
16En las pasadas generaciones él permitió que todos los pueblos siguiesen sus propios caminos,
17si bien no dejó de revelarse a sí mismo; pues os dispensó toda clase de beneficios; os dio del cielo lluvias y estaciones fecundas en frutos; os dio alimento y colmó de felicidad vuestros corazones.
18Y aun con este discurso, a duras penas pudieron conseguir que la gente no les ofreciese el sacrificio.
19Lapidación de Pablo. Luego vinieron judíos de Antioquía e Iconio. Estos sedujeron a la gente de tal manera que terminaron por apedrear a Pablo, y lo arrastraron fuera de la ciudad, dejándolo por muerto.
20Rodeado de los discípulos, se levantó y entró en la ciudad. Al día siguiente marchó con Bernabé a Derbe.
21Regreso a Antioquía de Siria. Evangelizada esta ciudad de Derbe, donde hicieron muchos discípulos, se volvieron a Listra, Iconio y Antioquía.
22Confortaron los ánimos de los discípulos, exhortándoles a permanecer en la fe y diciéndoles que es preciso pasar por muchas tribulaciones para entrar en el reino de Dios.
23Y, después de haber constituido presbíteros en cada iglesia, con oraciones y ayunos los encomendaron al Señor, en quien habían creído.
24Atravesando Pisidia, llegaron a Panfilia;
25y después de predicar el evangelio en Perge, bajaron a Atalía.
26De allí navegaron hasta Antioquía, de donde, encomendados a la gracia de Dios, habían salido para el ministerio que acababan de cumplir.
27A su llegada reunieron a la comunidad, y les refirieron las grandes e infinitas cosas que Dios había hecho con ellos; y cómo había abierto para los gentiles la puerta de la fe.
28Y continuaron mucho tiempo en compañía de los discípulos.